Ignasi y David se dan cuenta de que Claudia piensa demasiado en el virus, por lo que deciden hacerle pensar en otra cosa.
Jaime, el vecino del quinto, añora el amor, por lo que Ignasi no tarda en preparar una cita a ciegas online implicando a sus compañeros de piso.
Claudia rescata a un perro abandonado en la calle, y aprovecha para enseñar a David una lección sobre la solidaridad.
Ignasi y David crean "La chusma del tobogán", un peculiar programa infantil.
Alguien se ha comido el chocolate de Ignasi. Josep Capulló, el mejor detective privado del país, investiga el caso y no se detendrá hasta que encuentre al verdadero criminal.
Ignasi ha perdido la esperanza. Intentando ayudarle, David y Claudia contactan con un cura para bautizarle por videollamada.