¿Se puede comprar un piso a un precio asequible? Sí, comprando a granel. Un edificio sale más barato que adquirir los pisos uno a uno. Por eso Carles Tamayo crea su propia empresa inmobiliaria, Voltor & Voltor, para descubrir desde dentro cómo funciona el sector. Un sector con una jerga llena de eufemismos: los pisos son “unidades”, los edificios “bienes raíces” y un piso alquilado por una familia se convierte en una “unidad en rentabilidad”. Así es más fácil comerciar con la vida de los inquilinos. En ferias como The District en Barcelona o Simed en Málaga, Carles conoce a inversores que le invitan a rentabilizar activos e incluso a participar en una inversión millonaria. Pero durante la investigación también conoce a las personas que viven en esos edificios: familias que podrían quedarse sin hogar para satisfacer la avaricia de quienes participan en un mercado perverso que busca el beneficio a cualquier precio.