Mayo de 2007. Carmen Cervera, baronesa Thyssen, se encadena a un árbol centenario frente a su museo en el Paseo del Prado. Lo que parecía un gesto sin más de protesta medioambiental esconde el poder que durante años ha acumulado y su increíble influencia en el mundo del arte a nivel mundial. Este es el relato de como Tita tejió durante décadas su red de poder.