Las protestas contra el presidente Daniel Noboa estallaron tras la eliminación del subsidio al diésel, una medida que elevó su precio en más de un 50% y provocó un paro nacional liderado por el principal movimiento indígena del país. El gobierno respondió con un estado de excepción, pero la Corte Constitucional lo anuló parcialmente. La represión ha dejado muertos, heridos y cientos de detenidos, mientras organismos de derechos humanos acusan al Estado de uso excesivo de la fuerza. Noboa asegura que no dará marcha atrás.