'DecoMasters' viaja al sur y atraca en las playas de Málaga, donde los decoradores se enfrentan a un desafío muy ambicioso: cambiar la imagen de dos chiringuitos de playa. Después, las parejas se juegan la eliminación poniendo solución a varios apartamentos junto al mar que sufren de humedad y exceso de sol. Elisabeth es la primera clienta. Su chiringuito, La Brisa, es un kiosco de madera tradicional que respira esencia andaluza. Su propietaria sueña con renovarlo sin perder su esencia ni sus característicos tonos blanco y azul. Les pide restaurar su pérgola de madera, instalar un nuevo césped artificial y crear más zonas de sombra. El segundo proyecto es en La negra, un chiringuito bohemio y familiar, con una decoración alternativa con un toque tribal y guiños a África. Mariví, su propietaria, quiere dar un paso más y solicitar, entre otras mejoras, una barra más integrada que refuerce la comodidad y el carácter del local.