Después de la resolución del caso de Patricia Marcos, Sierra es encargado de una nueva misión: la operación rayo, que persigue la detención de unos atracadores a bancos y comercios de lujo en diversas provincias del país. Con el fin de pillarlos in fraganti, Sierra se traslada a un pueblo de Segovia, ya que todos los indicios apuntan a que la banda cometerá allí su próximo delito.