Mientras conduce, los recuerdos comienzan a invadir a Macarena: risas, juegos y complicidad con Alejandro se mezclan con escenas de celos, inseguridades y discusiones que fueron desgastando la relación. Mauricio, el doctor de la señora Dolores, decide dejar de lado la formalidad y llama directamente a Elsa. Con un tono cercano y sincero, le propone tomar un café. Macarena desaparece sin dejar rastro. Las horas pasan y nadie logra comunicarse con ella, lo que enciende las alarmas en su entorno más cercano. Desesperada por la desaparición de su hija, Frida pierde completamente el control. En medio de la angustia, Valentina intenta ofrecerle un vaso de agua, pero el gesto termina en una violenta reacción. En medio de la desesperación de Macarena, Don Edmundo recibe información clave por parte de la policía: el auto y el celular de la joven están completamente desactivados.