El grupo especial detiene a familiares y cómplices de el Nani sometiéndolos a brutales interrogatorios para encontrar un botín desaparecido. Dos años después, Onofre localiza aConan, último testigo capaz de incriminar a los inspectores por la muerte de el Nani. Pero los policías siguen cada uno de sus pasos y la amenaza es cada vez mayor.