Rosario descubre la difícil situación económica que atraviesa el Coloso y decide ofrecerle su apoyo sin dudarlo. Consciente de que en el pasado el Coloso estuvo a su lado cuando más lo necesitaba, ahora es ella quien quiere retribuir ese gesto. Rosario intenta convencer al Chile Bazán de representar y apoyar profesionalmente al Coloso. Aunque no está del todo convencido, accede a darles una oportunidad: les pone una cita para que Francisco y el Coloso puedan presentarse y mostrar su talento musical. Solo después de escucharlos en vivo tomará una decisión.