Tormento le confiesa a Tomás que realmente quiere a Alexandra. La revelación desata la furia del empresario, quien trata con dureza al expetisero, despreciándolo por su origen humilde. Por otro lado, Ivette acompaña a Jonás mientras intenta asumir que toda su vida ha sido una mentira. Además, Raimundo no es capaz de contener la pena al descubrir que Jonás no es su hijo. Frente a Miranda, el empresario rompe en llanto, sin saber cómo enfrentará la nueva relación con el técnico en enfermería. (Capítulo 121 en Mega Go)
Tormento confesses to Tomás that he truly loves Alexandra. The revelation unleashes the businessman's fury, and he treats the former petisero harshly, despising him for his humble origins. Meanwhile, Ivette accompanies Jonás as he tries to accept that his entire life has been a lie. Furthermore, Raimundo is unable to contain his grief upon discovering that Jonás is not his son. In front of Miranda, the businessman bursts into tears, unsure how he will cope with the new relationship with the nursing technician.
Tormento confessa a Tomás que ama Alexandra de verdade. A revelação desperta a fúria do empresário, que trata o ex-cuidador de cavalos com dureza, desprezando-o por sua origem humilde. Ivette acompanha Jonás enquanto ele tenta aceitar que toda a sua vida foi uma mentira. Raimundo não consegue conter a dor ao descobrir que Jonás não é seu filho. Diante de Miranda, o empresário desata a chorar, inseguro sobre como lidará com o novo relacionamento com a técnica de enfermagem. (Capítulo 121 no Mega Go)