Nerea, al contactar con su hermana, se ha convertido en el objetivo prioritario de todos los que la tratan de utilizar. La Caja Negra la chantajea para que entregue a su hermana, y ésta por su parte, utiliza a Nerea en beneficio propio. Karonte parece haber elegido a su próxima víctima y la vigila. Nerea no puede confiar en nadie. Su reencuentro con Carmen, a la que pidió ayuda en la investigación, es a lo único que puede agarrarse. A veces las cosas más luminosas suceden en tiempos de oscuridad. A veces con eso no basta.