La aparición de los vídeos de las escorts provoca que todos los implicados tengan que mover ficha. Hay demasiado en juego. La Caja Negra defiende sus propios intereses y no está dispuesta a que Nerea y su hermana se salgan con la suya. Por su parte, Karonte tiene que ejecutar la última parte del plan. La cuenta atrás ha comenzado para todos los implicados. Nerea se verá obligada a tomar una decisión que implica traicionar a una persona querida. Como del amor, nadie sale indemne de un caso de este tipo.