El punto de partida de 'Aída' es la muerte de su padre. Recibe la noticia y marcha al tanatorio donde se encuentra el cuerpo del difunto. Allí conoce la noticia en boca de su madre: su padre le ha dejado en herencia la casa familiar. Lo que en un principio se presenta como una oportunidad para vivir más desahogadamente se convierte -una vez más- en un problema. Su madre, una mujer rencorosa que siempre ha visto a Aída como una fracasada y con la que nunca tuvo una buena relación, vive en la casa heredada. Aída regresa al entorno de su infancia, al barrio donde se crió, y allí se reencuentra con sus familiares, amigos y no tan amigos. Sin embargo, no cuenta con que este reencuentro será el principio de su nueva vida.
En casa de Aída sufren una acuciante crisis económica ya que no disponen de dinero para pagar las facturas del agua. La mujer se queja de que no llega a fin de mes y reprocha a su madre que no colabore con su pensión para hacer frente a los gastos domésticos. Para solventar la precaria situación, Aída busca empleo y consigue que la contraten como empleada de limpieza en una empresa. Temiendo las críticas de su madre, anuncia a su progenitora que es la nueva secretaria de una compañía inmobiliaria. Por otro lado, Luisma cree que su hermana Aída tiene razón cuando le anima a trabajar y a aportar dinero en casa. Cuando Mauricio coloca un cartel en el bar buscando camarera, Luisma aprovecha la oportunidad para ofrecerse. Mauricio le humilla al informarle que sólo contratará a una mujer, por lo que el joven, desesperado, se viste de mujer y regresa al local a pedirle trabajo. El dueño, impresionado por su belleza y sin percatarse de que es Luisma, le contrata como camarera del “Reinolds”. Chema, por su parte, está inquieto porque su hijo, al que no ve hace mucho tiempo, va a pasar unos días con él. Fidel no entra con buen pie en el barrio y llega llorando a casa de su padre con las gafas rotas porque le han pegado. El niño no se integra con los chavales del vecindario y no consigue hacer amigos. Poco después, Chema comenta a Aída el problema de su hijo y ésta obliga a Jonathan a que salga con él.
Eugenia descubre la solución a todos sus problemas, un cubano llamado Oswaldo que conoce en el bar de al lado... En este capítulo titulado “¿Pero qué invento es éste?”, Eugenia está pasando por un periodo en el que su mal humor resulta insufrible para los demás miembros de la familia. Cuando Luisma y Aída aún se están preguntando cómo resolver la situación, la solución se presenta sola: Eugenia conoce en el bar a Oswaldo, un cubano que parece interesado en ella. El humor de Eugenia cambia radicalmente, pero Aída descubre que Oswaldo corteja a su madre porque cree que es rica. Lorena tiene una fiesta de disfraces y Aída le propone que se ponga un viejo vestido de princesa que le compró cuando tan sólo tenía nueve años. Temiendo ser el personaje más ridículo del evento, la chica recurre a Paz, más entendida que su madre en cuestiones de ropa. Un desafortunado comentario de Luisma sobre lo provocativo de la ropa de Lorena, hace que Aída se empiece a plantear si Paz no será una mala influencia para su hija. El disfraz de Catwoman que la muchacha ha elegido para la celebración y que Aída encuentra casualmente, no hará sino complicar las cosas. Por otro lado, Chema está recogiendo firmas para oponerse a la apertura de un centro comercial en el barrio. Mauricio será el portavoz encargado de presentar la protesta ante la empresa constructora, pero estos le proponen un local en el centro a cambio de olvidar su queja.
Aída ha descubierto unas revistas pornográficas que cree que son de Jonathan y se plantea la necesidad de hablar con él. Tras un patético intento, lleno de malentendidos, y antes de que Aída recurra a Manolo, su ‘ex’, Paz la convence para que delegue en su hermano Luisma para que dé unas nociones básicas a Jonathan sobre mujeres. Al fin y al cabo, él también es un hombre. Por otro lado, Paz está siendo acosada por un cliente que se cree que es su novio y le monta numeritos de celos cuando ella se ve con otros clientes. La situación se está haciendo insostenible y decide contárselo a Chema y a Luisma, que se quedan muy preocupados por la seguridad de su amiga, así que cuando la ven agobiada hablando con un desconocido creen que su deber es pasar a la acción. El intento de proteger a Paz acabará en la agresión de un pobre e inocente testigo de Jehová que pasaba por allí y que acrecentará aún más los miedos de la chica. Además, Mauricio y Eugenia han formado una peña para jugar juntos a la lotería. Chema querría apostar con ellos pero se niegan porque consideran que el tendero es gafe, aunque la sociedad puede durar menos de lo que piensan, ya que Eugenia ha descubierto un boleto premiado y no quiere compartirlo. Por último, Lorena quiere hacerse un pearcing pero su madre no le deja. Jonathan se encargará de buscar a ‘alguien’ que se lo haga a un módico precio.
Aída lleva tiempo flirteando con el Cartero. Lo hace a escondidas porque no quiere que se entere su familia. La madre de Aída llega a casa y sorprende a su hija con el cartero en una situación bastante comprometida. Tras el barullo inicial, el Cartero logra “escapar” sin que Eugenia logre reconocerlo y madre e hija se enzarzan en una discusión en la que Eugenia intentará averiguar la identidad del misterioso acompañante. Aída comprende que necesita buscarse un nuevo “nidito de amor”, le pide consejo a su amiga Paz y ésta le ofrece su casa para posteriores encuentros. Pero no sólo Aída liga en este capítulo: Luisma se enrolla con una guapa mujer que resultará ser la hermana de Mauricio. Chema lo descubre y avisa a Luisma, que no tarda en intentar cortar con ella, hasta que ésta decide regalarle un coche y la situación cambia. Por otro lado, el barrio está en fiestas y todos esperan que Eugenia cante, como todos los años pero ella se niega, cansada de comprobar como los demás no saben apreciar su arte. Al final accederá a cantar para hacer ver a su nieta que ella sabe hacerlo mejor que Chenoa, uno de los ídolos de Lorena. El hijo de Chema, que atraviesa por una pequeña depresión, también cantará en las fiestas animado por su padre.
Lorena intenta estudiar y trabajar a la vez aunque trabaja más que estudia porque no hace otra cosa que suspender. Lorena compagina los estudios con varios trabajillos, pero hasta el momento no ha aprobado ninguna asignatura así que Aída le prohíbe seguir trabajando para que se centre en las clases. El problema es que su amiga Noe le ha conseguido un trabajo en una tienda de moda y Lorena no piensa renunciar a él. Jonathan se ha enamorado de Noe, la amiga de su hermana, y por primera vez está dispuesto a hacer caso de los consejos de Fidel, experto conocedor del alma de las chicas. Mauricio gasta bromas pesadas y de mal gusto a todo el mundo y Chema decide vengarse con la ayuda de Luisma. Para ello sólo tiene que buscar el punto débil del dueño del Bar Reynolds y tras pensarlo mucho descubre que lo único que realmente admira Mauricio es precisamente al mítico actor Buró Reynolds. La broma consistirá en hacer creer a Mauricio que va a recibir una visita de su admirada estrella. A Eugenia le han regalado en el banco un puzzle por ser cliente desde hace treinta años, lo que al principio le parece un regalo insignificante, acabará por robarle todo el tiempo.
Chema escribe un libro, pero como ninguna editorial está interesada en él decide escribir sobre Paz. En este capítulo titulado “Memorias de una fulana”, Chema escribe un libro y espera impaciente una respuesta de la editorial para saber si se lo van a publicar. Cuando recibe una carta, el tendero se pone muy contento, pensando que le traerá buenas noticias. Sin embargo, el libro no les parece interesante y no lo publicarán. Chema no pierde las esperanzas y lo intenta con otras editoriales pero todas rechazan su proyecto. Piensa en cambiar la temática de sus narrativas y es entonces cuando el tendero del barrio ve en la vida de Paz un filón para escribir otro libro. Por otro lado, Eugenia cumple años y Luisma es el único de la familia que se olvida de una fecha tan señalada. Eugenia se decepciona porque su hijo siempre consigue sorprenderla y es la primera vez que se despista. Eugenia se enfada muchísimo y se lo echa en cara. Luisma intenta compensar a su madre dándola lástima para que le perdone. Además, Aída hace una sustitución eventual en el Bar Reinols como camarera. Ella está saturada por el volumen de trabajo y Mauricio decide contratar a otra persona para que compartan las tareas. El empleado es un hijo de un amigo suyo, de escasa estatura, que decide aprovecharse de su talla para trabajar lo menos posible y consigue que la mayor parte del trabajo recaiga sobre Aída.
Luisma está obsesionado con acostarse con Paz. Su teoría es que si cada vez que ayuda a Chema, este le regala una Napolitana, Paz debería hacer lo mismo con algo relacionado con su gremio, es decir, acostándose con él. Mauricio se ha echado una novia sudamericana en el chat, para ello le ha contado algunas mentirijillas, como que es guapo, joven y licenciado en filología que, aunque no sabe lo que es, suena de miedo. El problema es que su novia, que es profesora, ha decidido venir a verle, así que pide a Chema que se convierta en su pigmalión y le dé un curso acelerado de cultura general... Aprovechando que Eugenia y Aída deben partir para el pueblo, Jonathan y Lorena montan una fiesta en casa pero su madre vuelve antes de tiempo y acaba pillándoles. Aída está muy enfadada y les castiga sin salir de casa, pero Eugenia siempre consigue recordarle delante de sus hijos, que ella también era una buena pieza. Por si eso no fuese suficiente para mermar su autoridad, Eugenia levanta el castigo a los niños para no tener que aguantarles en casa. Aída se enfada tanto con su madre que ésta decide apoyarla y convertirse en la peor pesadilla de Jonathan y Lorena...
Aída tiene un lío amoroso con un fontanero. Paz se entera y le comenta que es cliente suyo y que sería bueno que pusiera fin a la relación. Aída no quiere terminar con él y decide comentarle la situación a su amante. El fontanero le reconoce su afición por las meretrices, pero le asegura que forma parte de su pasado, que ya lo ha superado y que actualmente es un hombre 'nuevo'. Él consigue convencer a Aída, y sin que ésta se entere, vuelve a pedir a Paz sus servicios. Por otro lado, Jonathan y Lorena rompen un premio que su abuela recibió en reconocimiento a su carrera. Para evitar las represalias de la anciana y el consecuente castigo, deciden acusar a Luisma. Sin embargo, y en vista de que no consiguen su objetivo, consiguen responsabilizar a Fidel. Él no parará hasta que consiga demostrar su inocencia y desenmascarar a los verdaderos culpables. Además, Mauricio organiza un campeonato de mus en el bar. El dueño del 'Reinols' siempre ha conseguido ganar todas las ediciones que ha celebrado anteriormente. Sin embargo, en esta ocasión la persona que siempre jugaba con él no podrá hacerlo, y esto obliga a Mauricio a tener a Luisma como pareja. En la final, los dos se enfrentan a Chema, y ante la incompetencia de Luisma, Mauricio recurre a las trampas para volver a ganar la copa de vencedor.
Consuelo, la madre de Paz, visita a su hija por sorpresa. La vecina de Aída hace todo lo posible para evitar que, durante su corta estancia, su progenitora descubra que es prostituta. Los amigos y vecinos de Paz colaboran activamente con ella para ocultar a Consuelo el verdadero oficio de su hija. Sin embargo, se crea una gran confusión al respecto y la madre acaba creyendo que Aída es prostituta. Mauricio, por su parte, pide a Chema que le ayude a entretener a su novia ya que a él no le gusta visitar museos y exposiciones. El tendero accede a regañadientes porque sabe que está empezando a sentir algo por Cristal. Chema, consciente de que sus sentimientos hacia la joven son cada vez más fuertes, está a punto de confesarle su amor. Inesperadamente, Cristal le informa que va a contraer matrimonio con Mauricio y que se siente la mujer más feliz del mundo. Por otra parte, Luisma comienza a trabajar en una línea erótica-gay. Cuando Eugenia conoce la labor profesional de su hijo, le prohíbe que ejerza dicha profesión mientras viva en su casa pero, dada su carencia de dinero, el joven decide seguir adelante a escondidas de su madre. Además, Lorena se apunta al casting de un anuncio en la tele local del barrio, pero con su escasa capacidad interpretativa, Fidel le ayuda aprovechando su talento como director de actores en las funciones del colegio.
Aída inicia un plan de rejuvenecimiento para intentar acercarse a su hija. Esta plan va desde usar expresiones que ella cree juveniles a vestirse con minifalda e ir a la discoteca. Aída se da cuenta de que está perdiendo la complicidad con su hija Lorena y que ésta prefiere hacer cualquier cosa antes que estar con ella. Está convencida de que el problema es que Lorena cree que ella es una "carca". Por otro lado, Luisma, haciendo limpieza en el trastero, se encuentra con la vieja silla de ruedas de su abuelo. Lo que al principio solo parecía un simple instrumento para hacer carreras en el Bar Reynolds, pronto se revelará una eficaz herramienta de chantaje psicológico. Viéndole en silla de ruedas, la gente le trata mucho mejor, sobre todo Nieves, una antigua compañera del instituto que nunca se ha dignado a mirarle. Además, Chema ha hecho una gran reforma en su tienda convencido de que significará el paso de la pequeña a la mediana empresa. Pero cuando más convencido está de los buenos tiempos que se avecinan para él, recibe la noticia de que se ha abierto un supermercado cerca de su establecimiento. La competencia del supermercado hace que Fidel se preocupe por su futuro económico, sobre todo porque quiere comprarse una cámara de fotos digital y su padre ha invertido todo el dinero en la reforma de la tienda. La solución a sus problemas económicos se la ofrece sin saberlo Jonathan. Los dos muchachos crearán un negocio aprovechando que la ventana de casa de Aída da a la casa de Paz.
Aída se enamora de un conductor de transporte escolar. Ella está muy ilusionada con su nueva relación, pero desconoce de él que, a pesar de su trabajo, tiene cierta apatía hacia los niños. Lorena y Jonathan intentan avisar a su madre del comportamiento tan poco amable que mantiene el conductor con ellos. Aída interpreta los comentarios de sus hijos como una rabieta para evitar que rehaga su vida. Por otro lado, Luisma quiere ganarse un dinerillo colaborando en un grupo de opinión para encuestas de mercado. Para la oferta, la empresa exige superar un test de inteligencia. Luisma teme no superarlo y pretende que alguien de su entorno se lo haga para conseguir el trabajo. Mauricio tiene unos pequeños problemas sexuales con Cristal y le pide consejo a Chema. El tendero, que se siente atraído por Cristal, pasa un mal rato cuando le cuenta sus experiencias. Chema se ve en el brete de aconsejar a su amigo u obstaculizar la relación con sus recomendaciones.
Mauricio y Cristal han decidido casarse y empiezan a preparar su boda. La celebración comienza con la despedida de soltera de Cristal. Ella tiene un pequeño desliz con Luisma lo que la hace dudar de sus sentimientos hacia Mauricio y se cuestiona seguir adelante con su boda. Chema malinterpreta su indecisión y cree que Cristal está dudando por él, por lo que el tendero decide boicotear la boda. Por otro lado, Eugenia y Aída sacan del armario los vestidos que se pondrán para la boda y se dan cuenta de que no entran en ellos. Madre e hija se ponen a régimen y compiten por adelgazar. Pero las dos comen a escondidas, por lo que lejos de conseguir su objetivo ganan más peso. Por si fuera poco, Aída, Paz y Lorena rompen el vestido de novia a Cristal. Intentan solucionarlo sin que ella se entere pero cada intento acaba con un nuevo desastre. Por último, Fidel está cansado de que en el barrio nadie le respete e intenta mostrar una apariencia más dura. Luisma y Jonathan le aconsejan para que cambie su imagen. Pero Fidel se siente tan envalentonado con su nueva apariencia que pierde el miedo y se enfrenta con el niño más conflictivo del barrio.
A Jonathan le detiene la policía por quemar el coche de uno de sus profesores. Aída tiene miedo de que su hijo cometa algún nuevo acto de vandalismo ya que corre el riesgo de ser internado en un reformatorio. Para evitarlo, Aída quiere contratar un abogado para que le defienda, sin embargo sus posibilidades económicas tan sólo le permiten contratar a un conocido de Paz. Pero el letrado resulta ser un alcohólico que pone en peligro el futuro del chico. Luisma recibe una notificación judicial en la que le condenan a ir la cárcel. La nota se refiere a un delito que cometió hace seis años, cuando todavía estaba inmerso en el mundo de las drogas, por lo que tendrá que demostrar que ya está rehabilitado para conseguir el indulto. Chema se ofrece voluntario para que su amigo consiga quedar en libertad consiguiendo firmas entre la gente del barrio. Por otra parte, y ante las noticias que va recibiendo de su familia, Eugenia decide no volver a salir a la calle para no estar en boca de todo el barrio. Eso supondrá que agobie a Lorena con continuos y estúpidos encargos. Mauricio está cansado de que sus amigos le tachen de anticuado y se propone cambiar de imagen y modernizarse, además tiene una cita con una mujer y quiere impresionarla. El dueño del bar Reinols le pide ayuda a Fidel para que cambie su estilismo.
Chema y Mauricio se adentraron en una original aventura empresarial: decidieron crear un calendario erótico en el que los modelos fueron los vecinos del barrio. Ambos tendrán que esforzarse al máximo para conseguir que todos participen en esta iniciativa con dos fines muy distantes. Chema quiere conseguir dinero para un fin benéfico, y sin embargo, Mauricio lo quiere para dar publicidad a su local. Los dos socios terminarán enfrentándose por sus distintos puntos de vista para elaborar el calendario. Por su parte, Aída tendrá que hacer frente a una multa de 3.000 euros que evitará que su hijo acabe en un reformatorio. Para conseguir el dinero, decide adornar su currículo con algún mérito más de los que tiene y gracias a esto consigue un puesto como secretaria. Sin embargo, la buena suerte no le dura demasiado tiempo y ante la incapacidad de desempeñar el puesto para el que dice estar preparada, su jefe termina despidiéndola. En un descuido Luisma romperá las gafas de su madre y su sobrina aprovechará la ocasión para chantajearle. La joven teme suspender matemáticas puesto que si esto ocurre, su familia dejará de percibir la ayuda escolar. A cambio de no contar a su abuela el incidente de sus lentes, Luisma tendrá que conquistar a la profesora de Lorena, la Vinagre, para conseguir el examen que ayude a su sobrina a aprobar sin problemas.
Un joven con antecedentes por delincuencia fue el nuevo novio de Lorena, una elección con la que Aída no parecía estar conforme. Un pobre negro vende cd's en la terraza de Mauricio. Éste le exige tributo a cambio. Aída, al ver tan indignante situación, les explica a todos que los inmigrantes no son diferentes, sólo vienen a ganarse el pan como cualquiera; debemos aprender a convivir todos juntos. Pero esos buenos sentimientos cambian cuando ve a su propia hija liándose con un joven negro llamado Doble Ka, que además roba carteras. Este joven, con antecedentes por delincuencia, será el nuevo novio de Lorena, una elección con la que Aída no parece estar conforme. Sin embargo, su hija creerá que su rechazo está ocasionado porque el joven es de color y su madre es claramente xenófoba. Aída tendrá que demostrar que su rechazo es consecuencia de las tendencias delictivas de su nueva conquista y no por el color de su piel. Por su parte, a Paz le persigue un cliente muy pesado. Don Jesús es un hombre muy viejo al que le gusta contar batallitas de la Guerra Civil. La joven no le soporta y no le quiere cerca, hasta que se entera de que es rico. Paz se planteará salir del mundo de la prostitución porque este cliente millonario le pide matrimonio. Sin embargo, cuando por fin parece que ya ha tomado la decisión definitiva, aparece el hijo del señor para evitar que su padre cometa una locura. La decisión de la joven abre un exhaustivo debate en el vecindario sobre la posibilidad de casarse con alguien por su dinero y poder solucionar así sus problemas económicos. Luisma lleva la suerte encima. Mauricio le utiliza como amuleto para ganar en las tragaperras y a cambio le da un euro. Los dos están tan contentos, pero sus amigos convencen a Luisma para que no se deje emplear como un objeto; que se busque un trabajo ya. En efecto, Luisma sorprende a todos al montar su propio negocio: el de salchichaman. El hermano de Aída decide montar un negocio de venta
Aída decide que para poder trabajar como secretaria debe estudiar antes. En su primer día de clase descubre que sus nuevas compañeras tienen la edad de su hija y no logra integrarse en el grupo. Sus problemas se incrementan cuando es consciente de las dificultades que entrañan asignaturas como la informática. Cuando Mauricio se entera de que Aída va a recibir clases, se burla de ella. Pero sus habituales errores de vocabulario le colocaran a él en el punto de mira de las bromas. Chema le hiere en su orgullo y Mauricio quiere demostrar a toda costa que tiene un léxico muy amplio. Por su parte, Fidel está aprendiendo a tocar el violín. Cuando lo ve, Jonathan quiere probarlo a lo que Fidel, reacio, accede. Sorprendentemente parece que el hijo de Aída tiene talento, algo que Chema no quiere desaprovechar por lo que decide que el niño debe acudir al conservatorio. Por otro lado, Paz recibe la visita de su prima Remedios que ignora su profesión. Por eso advierte a todos que quiere que su prima siga sin saber nada. Todos esperan a una mujer fea pero descubren que pese a su atuendo puritano es una mujer despampanante. Luisma se queda prendado de ella y finge ser muy religioso pero Paz tratará de evitar que dicho romance prospere.
Paz ha descubierto a un hombre que será el nuevo habitante del edificio. Aída está deseosa de conocerle y Paz decide preparar una fiesta de bienvenida. Nuestra protagonista se pone sus mejores galas para recibirle pero, nada más salir con su vestido, un hombre se lo pisa y ella le rompe a él su móvil. Lorena, por su parte, conoce al que parece ser el hombre de su vida. Daniel es un muchacho detallista, cariñoso, bien hablado y Lorena no puede resistirse a sus encantos. Pero a Aída y a su hija les espera una gran sorpresa cuando lleguen a la fiesta de Paz. Por otro lado, Mauricio entra en una edad difícil para independizarse. Uno no se desengancha tan fácilmente de las comidas y los cuidados de una madre pero, Mauricio no quiere volver a su casa. Y es que su madre le ha pillado en el baño en pleno tocamiento impuro. Ella quiere llevarle a un especialista no sea que se quede ciego. Mauricio ve totalmente incompatible el vivir solo y seguir disfrutando de las comodidades de siempre. Acude a Chema que, como buen amigo que es, se ve obligado a acogerle en casa. Parece que a Fidel no le va a sentar muy bien esta nueva visita. Mientras tanto Fidel está supercontento y explotando su creatividad en el mundo del baile y el canto. Luisma se burla de él hasta que ve una clara oportunidad de hacerse rico a su costa. Decide convertirse en su manager para presentarle a un concurso.
Aída sospecha que Lorena está embarazada mientras que Jonathan explora su lado más social. En este capítulo, debido a un malentendido, Aída está convencida de que su hija Lorena se ha quedado embarazada, aunque en realidad es una amiga de la chica la que está esperando el bebé. Angustiada por haber dejado a Lorena su casa para que mantuviera una relación íntima con su novio, Paz se siente responsable de dicha situación. Tras invitar a Eugenia al bingo en numerosas ocasiones, Mauricio cree que ella es su talismán tras cantar bingo en todas las veladas que comparten juntos. Sin embargo, la madre de Aída sólo ve intenciones románticas en el repentino interés del empresario hostelero en ella. Un inspector visita a Jonathan para asignarle una tarea social. El joven deberá acompañar a un anciano durante sus paseos vespertinos. Su amigo Fidel le ayuda en su nuevo cometido pero dicha labor no resulta nada fácil dado el carácter huraño del hombre. Sintiéndose culpable por haber ofrecido a Luisma su primer porro, Chema decide buscar un trabajo al hermano de Aída para paliar la situación actual del joven. Luisma, por su parte, intentará sacar el máximo partido del sentimiento de culpabilidad del tendero.
Aída consigue un trabajo a su hermano pero no parece que Luisma esté a la altura de las circunstancias. En este capítulo, Aída logra que la empresa en la que ella trabaja como limpiadora contrate a Luisma. Sin embargo, su hermano tiene grandes dificultades para desempeñar la labor asignada y ella se siente responsable por haberle conseguido un trabajo para el que el joven no está preparado. Decidido a vender unos terrenos que posee en su pueblo, Mauricio contacta con una posible compradora. La mujer malinterpreta los halagos que le dedica el empresario hostelero para cerrar el negocio y acaba creyendo que él desea seducirla. Para evitar esta embarazosa situación, Mauricio le asegura que es gay y que su pareja es Chema. Poco después, la compradora presenta a los dos hombres a una atractiva amiga -papel interpretado por Raquel Meroño- y ambos no dudan en desplegar sus encantos para conquistarla a pesar de haber mentido sobre su sexualidad. Un joven gamberro maltrata a Fidel hasta que descubre que el hijo del tendero es un gran amigo de Paz. Tras conocer que el chaval se siente atraído por ella, Fidel intentará explotar esta amistad para evitar que el chico le siga pegando. Por otra parte, Jonathan y Lorena son los culpables del pequeño accidente doméstico que sufre Eugenia, hecho que le ha ocasionado un esguince de tobillo. Apesadumbrados, los niños tratan de que su abuela se sienta lo más cómoda posible. Sin embargo, la madre de Aída decide sacar el máximo partido de esta situación.
Aída se convierte en vendedora de cosméticos a domicilio, con la ayuda de una amiga. En este capítulo, animada por una amiga, Aída empieza a trabajar en el sector de la venta de cosméticos a domicilio. En un primer momento las dos mujeres forman un equipo de trabajo pero, poco después la relación entre ambas compañeras se resiente. Las amigas deciden entonces ejercer por separado su cometido como vendedoras de productos de belleza y entre ellas se desata una fuerte competencia por ver quién de las dos consigue mayores ventas. Con la intención de ganar un dinero extra, Luisma monta un negocio de trileros con un amigo del barrio. Sin embargo, ninguno de los dos socios es consciente de que esta profesión incluye truco ya que ambos piensan que los resultados están en manos de la suerte. Finalmente, Jonathan ayudará a su tío y a su socio para evitar que acaben arruinados. Mauricio, por su parte, continúa viviendo en casa de Chema a pesar de que la convivencia entre ambos no parece mejorar. El propietario hostelero realiza mal las tareas domésticas para que sea Chema quien las complete. Sin embargo, el tendero descubre la estrategia de su compañero de piso y decide tomar medidas drásticas para poner punto y final a dicha situación.
Fidel y Luisma se encargan de ayudar, de forma anónima, a Chema a encontrar al amor de su vida. Por otro lado, Lorena se avergüenza de su madre porque es la nueva limpiadora del instituto. La ex mujer de Chema ha decidido casarse con un viejo amigo de la pareja. Sumido en una depresión por su incapacidad para rehacer de nuevo su vida, recibirá la anónima ayuda de Fidel y Luisma, haciendo llegar un vídeo trucado a una agencia de contactos. Mauricio recibe la visita de su hermano al que repudió hace años por su carácter homosexual. Un malentendido hace creer a Mauricio que su hermano está en un estado grave y le quedan pocas horas de vida. Esta circunstancia propiciará un cambio de actitud drástico en su actitud hacia Tony (su hermano). Lorena trata de ocultar a sus amigas del instituto que su madre es la nueva señora de la limpieza. Dolida en lo más profundo, Aída tratará de dar una lección ejemplar a su hija. Paz intervendrá para que la sangre no llegue al río. A Dña. Eugenia le han regalado un móvil en el banco. Incapaz de hacerse con él, pide continuas ayudas a Jonathan que ya no aguanta más y decide contarle que tal aparato es subacuático. Sumergido el problema, se acabó el tostón...
Aída se apunta a clases de inglés con Luisma y Mauricio, éstos últimos tienen expectativas muy diferentes... Además, Paz se enamora de un arquitecto y se plantea dejar su profesión. En este capítulo, Aída, Luisma y Mauri se apuntan a clases de inglés. La motivación de la primera es la de continuar con sus estudios de secretariado y añadir en su currículo un nuevo idioma. Sin embargo, los dos hombres se matriculan en el centro de estudios con el único fin de seducir a la profesora. Por otra parte, Jonathan y Lorena hacen creer a su abuela que tiene un admirador secreto. Los niños hacen llegar a Eugenia románticas dedicatorias, inventadas por ellos mismos. Sin apenas darse cuenta, la mujer cae en el engaño, se ilusiona con las misivas recibidas y se plantea regresar a los escenarios como vicetiple. Además, Paz se enamora de un arquitecto e inicia una relación sentimental con él. El joven ignora la profesión que ejerce su novia y ésta baraja la posibilidad de abandonar la prostitución antes de que él lo descubra.
Luisma participa en sesiones de espiritismo organizadas por Jonathan, Lorena y Fidel. En ellas, trata de comunicarse con su padre fallecido. Mientras, Aída valora la "trascendencia" de tomar decisiones en su vida. En este capítulo, Jonathan, Lorena y Fidel organizan una sesión de espiritismo y animan a Luisma a que se una con ellos. Durante la velada, los chicos consiguen convencer al hermano de Aída de que puede comunicarse con su padre fallecido mediante dicha ciencia oculta. Posteriormente, Fidel, que ejerce de “médium”, informa a Luisma que su progenitor está enfadado con él. Tras conocer esta noticia de ultratumba, el tío de Lorena y Fidel insiste en participar en otra sesión para contactar con su padre muerto y verificar si realmente le odia o no. Por otro lado, Aída llega al Bar Reinolds con la intención de tomarse un café. Mauricio presiona a la mujer para que decida el tipo de consumición que desea pedir pero ella le advierte que cualquier decisión, por pequeña que sea, puede cambiar la vida de una persona. A partir de ese momento, se mostrarán las distintas implicaciones que conlleva para ella tomar cualquier tipo de decisión, ya sea pedir un determinado tipo de café o decidir sobre su vida sentimental.
En este capítulo, Paz contrata a Aída como señora de la limpieza y Luisma, por otra parte, se echa una novia poco agraciada para demostrar a Paz que a él no le importa el físico. En este capítulo, Paz propone a Aída hacerse cargo de la limpieza doméstica de su apartamento y ésta acepta el trabajo. Poco después, Aída descubre que su amiga y vecina es una jefa muy exigente, mientras que Paz observa cómo su empleada, abusando de su confianza, apenas limpia su hogar para atender otros compromisos profesionales. Esta situación crea una gran tensión entre ambas mujeres, que acaban discutiendo. Por otro lado, Luisma sigue adelante con su plan para seducir a Paz. En un intento de demostrar a su amada que el físico femenino no significa nada para él, el hermano de Aída decide salir temporalmente con una chica poco agraciada. Además, la convivencia entre Mauricio y Chema es cada vez más difícil, por lo que éste anima al empresario hostelero a echarse novia. Siguiendo su consejo, el dueño del Bar Reinolds inicia una relación con una mujer. En principio, parece que Chema se ha quitado un peso de encima hasta que descubre que la pareja pasa demasiado tiempo en la casa.
Aída y Chema acuden a una cita a ciegas y terminan cenando los dos solos... Lorena se ha echado un novio que no es del agrado de Luisma y Mauricio acude a una fiesta de antiguos compañeros de clase. En este capítulo, atraídos por las citas a ciegas, Aída y Chema deciden organizar una cena a la que acudirían ambos con sus respectivos acompañantes. Sin embargo, el plan inicial falla y los dos vecinos acaban compartiendo mesa y mantel. La velada resulta ser una grata sorpresa para Aída y Chema, quienes viven un momento muy especial. Además, Lorena inicia una relación sentimental con un joven problemático. Al conocer la identidad del nuevo amor de su sobrina y los pésimos antecedentes del chico, Luisma toma cartas en el asunto con el fin de boicotear dicha relación. Convencido de que Lorena se merece a alguien mejor, el hermano de Aída intenta que su sobrina se dé cuenta por si misma de lo mucho que vale. Mauricio, por su parte, recibe una invitación para asistir a una fiesta de antiguos compañeros de clase. Desesperado por no parecer un fracasado ante sus amigos de antaño, el empresario hostelero pide a Paz que le acompañe a dicho acto. Cuando en la fiesta un amigo del dueño del Bar Reinolds parece reconocer a Paz, Mauricio teme ser públicamente desenmascarado. Fidel, cansado de ser siempre objeto de burla, se propone demostrar su ingenio para gastar bromas y conseguir así mayor reconocimiento. Sin embargo, no todo saldrá como lo tenía previsto. Chema va a cenar sólo en Nochebuena. Harto de que las mujeres le den calabazas debido a su alopecia, decide comprarse un peluquín y logra invitar a una chica para esa noche. Su nuevo complemento le traerá "de cabeza".
Los vecinos de Esperanza Sur deciden batir un récord Guinness para salvar la reputación del barrio. Por otro lado, Aída recibe una llamada de su exmarido y Chema se compra un peluquín para ir a cenar con una chica. Un programa de televisión desvela una noticia sorprendente: el barrio de Aída es uno de los peores y más inseguros de España. Indignados con la noticia, todos los vecinos deciden ponerse manos a la obra para luchar contra la mala imagen del barrio. La propuesta consiste en batir el récord Guinness juntando al mayor número de personas vestidas de reyes magos. Aída recibe una llamada de su exmarido, Manolo, que quiere ir a cenar con sus hijos en Nochebuena. Después de años de ausencia, Aída no está dispuesta a satisfacer la petición de su marido y tras negarse en rotundo, decide mantener la noticia en secreto. Sin embargo, Jonathan y Lorena no tardan en descubrir el engaño y se enfrentan a su madre. Fidel, cansado de ser siempre objeto de burla, se propone demostrar su ingenio para gastar bromas y conseguir así mayor reconocimiento. Sin embargo, no todo saldrá como lo tenía previsto. Chema va a cenar sólo en Nochebuena. Harto de que las mujeres le den calabazas debido a su alopecia, decide comprarse un peluquín y logra invitar a una chica para esa noche. Su nuevo complemento le traerá "de cabeza".
Aída y Chema, Chema y Aída... el amor perfecto si no fuera porque tienen que hacerlo todo a escondidas. Esto pronto termina cuando Paz les descubre en un renuncio, pero para Aída es un alivio porque le puede comentar a su amiga que Chema tiene una adicción secreta. Además, el festival del humor llega al barrio donde Mauricio y Luisma se enfrentarán para conseguir ser el mejor contando chistes. Han pasado cuatro meses desde la última vez que vimos a Aída, y su romance con Chema sigue viento en popa aunque deban evitar ser sorprendidos por los demás. Aunque se besan continuamente a escondidas, Paz les pilla in in. Una vez que reconoce el idilio, Aída le comenta a su amiga que está preocupada porque Chema quizás sea un adicto al sexo. Las sospechas se confirman cuando él responde positivamente a un test que demuestra que efectivamente su obsesión es enfermiza. Mauricio se apunta al concurso de humoristas del barrio. De este modo rememora su juventud en la que hizo sus pinitos como cuentachistes, aunque deberá enfrentarse a un duro competidor, Luisma, que está seguro de tener mucha más gracia que Mauricio: el pique está servido. Aunque nada parecía indicarlo, Fidel resulta ser un genio jugando al fútbol por ordenador y vence humillantemente a Johnatan, que promete vengarse en la revancha.
El supercupón ha caído en el barrio, pero nadie sabe quién posee en secreto el boleto agraciado. A la larga todos quieren salir de pobres, Mauricio ultima su nuevo negocio y Luisma trata de aprovecharse de un “trabajo” de Paz. En este episodio, a Paz le proponen un servicio con un futbolista hiperfamoso. Cuando esto llega a oídos de Luisma, piensa hacer unas fotos en exclusiva para sacar unos euros y olvidar su situación tan precaria. Mientras, Mauricio se frota las manos al ultimar un negocio con el que piensa salir muy beneficiado, pero cuando la jugada se le va al traste, no duda en buscar al vecino nuevo rico. Por otra parte, Johnatan y Fidel están hartos del Brechas y sus secuaces, unos pandilleros del barrio, así que deciden emparejar al pequeño delincuente con Lorena. A ella no parece gustarle el plan hasta que ve la moto que se ha comprado el chico y empieza a salir con él. Fidel y Johnatan se las prometen muy felices, hasta que ven que Lorena ha empezado a salir también con otro pretendiente...
Lorena ya es toda una mujer, pero su fiesta de 18 cumpleaños va a traer más de un quebradero de cabeza a la familia. Menos mal que siempre está Paz para mediar. Mientras, el Luisma sigue abriéndose futuro -está vez como aspirante a mascota de un equipo- y Mauricio persigue ser un gran periodista. Los enredos están servidos. Aída organiza los preparativos de una fiesta de cumpleaños sorpresa con la que celebrar la mayoría de edad de su hija Lorena. En su afán por demostrar a su madre que es una joven madura, Lorena solicita que le deje la casa para invitar a sus amigos. Sin embargo, Aída, que desconfía de las intenciones de la adolescente, muestra su desacuerdo al respecto hasta que finalmente Paz le sugiere que brinde una oportunidad a su hija. Tras convencer a su amigo Barajas de la indignidad de aceptar un trabajo como mascota de un equipo de fútbol, Luisma se presenta al puesto sin apenas competencia. A pesar de haber intentado engañar a su amigo, el hermano de Aída y Barajas son los dos seleccionados para la prueba final. Durante un ensayo, Luisma observa con pesar su escasa aptitud para la coreografía frente a las grandes habilidades de su competidor. Gracias al esfuerzo de Chema, se edita el primer periódico en el barrio. Mauricio, enfadado con el tendero por no haber sido informado, decide presentarle un artículo excepcional para que lo publique próximamente. Dada su limitada capacidad literaria, el dueño del bar Reinols recurre a Fidel para que le escriba el texto.
En este episodio por fin aparece un hombre en la vida de Paz, de hecho congenian tan bien que hasta tienen trabajos parecidos. Además, a Luisma y a Mauricio se les ocurre la brillante idea de intentar engañar a la compañía de seguros. Mientras tanto, Fidel finge tener una relación con Lorena. Paz, enamorada de un hombre “aparentemente ideal”, se preocupa por la reacción de él cuando ella le informe que ejerce la prostitución. Cuando a lo largo de una conversación ambos comentan sus respectivas profesiones, la vecina de Aída descubre que su novio es un gigoló. A pesar de trabajar en el mismo sector, Paz siente celos de las clientas de Hugo y pide ayuda a Aída para someter al joven a una prueba de fidelidad. Mientras tanto, Luisma y Mauricio urden un plan para estafar al seguro. Al ver el dedo que la cocinera del Reinols se ha cortado accidentalmente, el hermano de Aída introduce dicha falange en una tapa de callos. Fingiendo mostrar sorpresa ante el macabro descubrimiento, Luisma anuncia públicamente que va a denunciar a Mauricio. Sin embargo, Eugenia frustra el plan de su hijo cuando degusta el plato de callos con el dedo incluido. Cansado de ser víctima de las pesadas bromas de los matones del instituto, Fidel decide hacerles creer que sale con Lorena, la joven más deseada del barrio. Cuando la hija de Aída descubre el bulo, decide vengarse y someter al hijo del tendero a un acoso sexual en toda regla.
La relación de Chema y Aída va cada día mejor. Tanto que Fidel siente celos porque su padre le esta dejando de lado. Es entonces cuando Aída intenta hacer todo lo posible para pasar más tiempo junto a Fidel, pero no congenian bien. Además, Eugenia intenta sacar partido de la relación de su hija: no paga ni una de las compras que hace en el establecimiento de Chema, pero llegará un momento en el que este se canse. Lorena, a pesar de la oposición de su madre, se pone a trabajar como canguro. Sin embargo, las cosas no son tan fáciles como pensaba, sobre todo si Luisma esta por medio. Mauricio recibe con ilusión la llegada de su hermano gay desde Estocolmo, hundido por un desamor, aunque las cosas se complicarán cuando haga todo lo posible por animarlo.
Luisma deja la casa de Aída para irse a vivir con un amigo. Mientras, Mauricio mantiene una fugaz relación con una mujer poco agraciada, lo que provoca más de una burla. Por su parte, Fidel pone al descubierto las intimidades de Lorena y Jonathan. Tras informar a su familia sobre su deseo de independizarse, Luisma se traslada con su amigo Barajas a un piso inmundo que les alquila Mauricio. Debido a su precariedad económica, la falta de comida en su nuevo hogar se convierte en la principal preocupación de los jóvenes. Cuando su última conquista le deja plantado debido a su escaso atractivo físico, Mauricio, despechado, decide mantener una fugaz relación con Virginia, una mujer carente de belleza a la que acaba de conocer. Al verse descubierto por sus amigos, el dueño del Reinols la abandona de manera poco elegante, error que acaba lamentando poco después. Después de recibir varias críticas por la aburrida línea editorial del periódico del barrio para el que escribe, Fidel incorpora el estilo de la prensa del corazón en sus artículos. Cuando Lorena y Jonathan ven expuestas sus intimidades en dicha publicación, deciden vengarse de su amigo.
Aída cree que puede estar embarazada y su gran miedo es como reaccionará Chema, que se acaba haciendo demasiadas ilusiones con la buena nueva. Tras la muerte de un amigo, Mauricio se obsesiona con llevar una vida sana e induce a Eugenia a que también la lleve, pero a esta no le parece una buena idea. Por otra parte, Lorena llega borracha a clase y la profesora le exige hablar con sus padres. Por miedo a que su madre se entere y que la expulsen convence a Luisma para que sea él quien vaya. Parece que el plan no puede fallar pero comienzan a llegar las complicaciones. Fidel olvida que tenía examen de geografía y, agobiado porque no le da tiempo a estudiar, debe tomar una determinación. De este modo, trata de averiguar cómo Jonathan consigue aprobar algún examen con el mínimo esfuerzo. Asi que decide seguir los consejos de su vecino y hacerse chuletas.
En este capítulo, Aída trata de convertirse en una gran bailarina para demostrar a Chema que es capaz de ganar el concurso de baile de salón. Sus profesores serán Eugenia y Fidel. Chema prepara con ilusión su participación en el concurso de bailes de salón de Esperanza Sur. Convencido de que Aída no sabe bailar, el tendero la descarta inicialmente como pareja. Cuando ella se entera, se enfada con su novio al tiempo que le asegura ser una experta bailarina. Para evitar hacer el ridículo en dicha competición, Aída pide a su madre y a Fidel que le enseñen varios pasos de baile. El hermano de Aída descubre que en el pasado Paz trabajó como actriz porno. Tras conseguir grabar la película protagonizada por ella, Luisma le ofrece un trato: acostarse con él a cambio de entregarle la “prueba del delito”. Mediante engaños, Mauricio logra conquistar a Cecilia, una amiga de Chema cuyo carácter feminista, progresista y solidario se contrapone al suyo. Aunque al principio parece un reto inalcanzable, el dueño del Reinols despliega todo su encanto para hacer creer a la mujer que ambos comparten la misma ideología.
Atención, peligro: Aída ejerce de profesora de autoescuela con su hija. Mientras, Luisma descubre un 'oscuro' secreto del pasado de Eugenia y Fidel se convierte en un 'as' del balón. Decidida a sacarse el carné de conducir, Lorena se enfrenta a las clases prácticas tras aprobar el examen teórico. La falta de efectivo con el que hacer frente a este gasto lleva a Aída a convertirse en la 'improvisada' profesora de autoescuela de su hija. A pesar de no disponer de coche propio, Aída logra convencer a Paz para que le preste el coche de un cliente durante unos días. Cuando el tío Luis (personaje interpretado por Paco Valladares), considerado como el protector de la familia, visita el hogar de los García, es recibido con todos los honores. Sin embargo, Luisma descubre poco después que el supuesto ángel de la guarda es en realidad el amante de su madre Eugenia. Preocupado por la pésima situación del equipo de fútbol de Esperanza Sur, Jonathan invita a Fidel a unirse al mismo para garantizar así un número mínimo de jugadores que les permita seguir en el campeonato. A pesar de su absoluto desconocimiento en materia futbolística, un golpe de suerte convierte a Fidel en una estrella del balón. Al ver a Mauricio interesado en contratar un camarero, Chema le pone en contacto con un grupo de inmigrantes para que elija entre ellos al candidato que mejor se ajuste a sus necesidades. Sin embargo, los hirientes comentarios que su amigo plasma en los currículos de los aspirantes molestan al tendero.
Todo tiene un final, puede que sea una obviedad o una cuestión de probabilidad. Pero un conflicto con los hijos provoca la ruptura sentimental de Aída y Chema, en el último capítulo de la temporada. Tras descubrir que Jonathan se ha gastado en petardos el dinero que le entregó para comprar entradas para el circo, Fidel se enemista con su amigo. Las discrepancias entre los jóvenes acaban haciendo mella en Chema y Aída, quienes no dudan en defender los intereses de sus respectivos hijos. Durante las disputas, la pareja descubre las grandes diferencias que los separan. Al ver a Lorena preocupada por la falta de dinero, Paz anima a Mauricio para que contrate a la hija de Aída como camarera durante las fiestas del barrio. En la primera jornada laboral de la chica, el dueño del Reinols repara en sus escasas cualidades para la hostelería, por lo que decide utilizar su belleza como reclamo de la clientela masculina. Preocupada por la situación, Paz intenta advertir a Lorena sobre el nuevo cariz que está tomando su empleo, pero las generosas propinas le impiden darse cuenta. Fortuitamente, Luisma se encuentra con Vinilo, un ex-toxicómano que toca la guitarra en un grupo heavy. Aunque su desconocimiento en materia musical es un hecho, el hermano de Aída convence a su amigo para que le permita unirse a la banda como solista. Cuando les contratan para amenizar las fiestas de Esperanza Sur, el grupo se disuelve debido a las diferencias de criterio con Luisma.
Tras su ruptura sentimental, Aída y Chema atraviesan un duro y penoso momento. Al verlos tan deprimidos, Mauricio y Luisma tratan de que el tendero recobre la normalidad de su vida llevándolo de copas, mientras que Paz organiza una fiesta de solteros en su apartamento para animar a Aída. Ambas iniciativas resultan ser un fracaso. Chema regresa solo a casa con su autoestima gravemente dañada al ver cómo sus dos amigos logran seducir a la dueña del local y Aída despunta en la fiesta de Paz como una experta en ahuyentar a los hombres de su lado. El desánimo de Aída se traslada irremediablemente al ámbito familiar y su hogar se convierte en un estercolero debido a su falta de vigilancia y a la desidia de los demás miembros del clan. Ante la gravedad de la situación, Fidel convence a Lorena para que tome cartas en el asunto. Gracias a sus dotes de mando y a una férrea disciplina, la joven logra erradicar la degradación de su casa.
Mauricio intenta deshacerse de unos terrenos heredados con la inestimable ayuda de Luisma. Por otra parte, Paz acompaña a Eugenia a la cena anual de la Compañía de Vedettes y Fidel, cansado, decide irse a vivir con su madre. Tras el fallecimiento de su tío Adolfo, Mauricio y su hermano Tony descubren que éste les ha legado unas tierras en el pueblo. Cuando los herederos descubren que en los terrenos colindantes se prevé construir una central nuclear, ambos deciden desprenderse de la herencia dado su nulo valor. Tras pedir a Luisma que se haga pasar por un brujo dotado de ‘poderes’, los hermanos intentan vender la parcela a Ramiro, un hombre con gran fe en la brujería. Eugenia espera ilusionada la próxima celebración de la cena anual de la antigua Compañía de Vedettes, evento en el que manifestó en su pasada edición que su hija Aída era una de las mejores vedettes del mundo y estrella del music-hall en México. Tras convencer a Paz para que se haga pasar por su hija, Eugenia acude a la velada junto a su vecina. Sin embargo, la aparición de Aída en dicho acto produce consecuencias inesperadas. A pesar del recelo inicial de su hijo, Chema convence a Fidel para que pase unos días con su madre y su nuevo novio. La exquisita sensibilidad cultural de Pippo, el compañero sentimental de su progenitora, conquista rápidamente al adolescente.
Mauricio, ante la competencia que supone la apertura de un nuevo bar en el barrio, decide organizar un concurso de misses con el fin de atraer clientela. Pero solo se ha apuntado la hija del concejal, una joven poco agraciada. Mauricio, ante la competencia que supone la apertura de un nuevo bar en el barrio, decide organizar un concurso de misses con el fin de atraer clientela. Pero solo se ha apuntado la hija del concejal, una joven poco agraciada, pero que será la ganadora ya que Mauricio ha llegado a un acuerdo con el padre: si ella se convierte en Miss el concejal cerrará el otro bar. El problema es que se necesitan más chicas para que el concurso se realice y Mauricio hará lo que este en su mano para conseguir que Paz y Lorena se apuntes. Es el cumpleaños de Fidel y su padre le regala una cámara. Jonathan y Luisma quieren que se la deje para grabar un video de una caída y mandarlo a un concurso para conseguir dinero, pero Fidel se niega en rotundo. Pero Luisma y Jonathan se las ingeniarán para intentar conseguirla. Por otra parte, mientras Chema parece haber rehecho su vida y encontrado a otra mujer, Aída todavía no lo ha conseguido, pero celosa como está de su ex, hará lo posible para secundarle.
Sole llega de visita a Esperanza Sur para pasar unos días con Aída. Después de escuchar una bronca tremenda de Mauricio con uno de sus empleados, sospecha que le ha matado y le está enterrando por partes en la trastienda. Finalmente, cuando la policía está a punto de actuar, el camarero aparece dejando a Sole y Aída en ridículo. Debido a un error bancario, Luisma se ha convertido de la noche a la mañana en multimillonario. Con ayuda de su madre, despilfarra gran parte de la “herencia” caída del cielo. El problema se presenta cuando el banco se da cuenta y les pide que lo devuelvan inmediatamente. Por último, Fidel le pide a Paz que pose desnuda para él. En cuanto Jonathan se entera trata de sacar beneficio de la situación invitando a sus colegas a que asistan al “espectáculo” previo “paso por caja”. Evidentemente, Paz no tiene ni idea de lo que está ocurriendo. Por otro lado, un malentendido puede haber convertido a Luisma en millonario y él no tarda en aprovechar la coyuntura para comportarse como si lo fuera...
Los servicios de Paz son requeridos por un alto cargo de la Embajada Italiana pero, en el transcurso del servicio, el italiano fallece. Presa del pánico, Paz decide pedir ayuda a su amiga Aída para deshacerse del cliente muerto. Fernando Guillén interpretará al policía al que ambas deban engañar. El caso cae en manos de un comisario a punto de jubilarse que trata de esclarecer el caso al hilo de los testimonios de los principales sospechosos: Aída, Paz, Mauricio, Chema y Luisma, que ofrecen sus respectivas versiones del fallecimiento del diplomático y el motivo por el cual se ha producido un tiroteo en el Bar Reinols. Luisma lleva varios meses permitiendo que Mauricio, que no tiene demasiados conocimientos sobre el mundo de los naipes, le gane a las cartas. Efusivo por sus victorias, Mauricio pone en peligro su negocio cuando decide apostar su bar frente a un experto jugador.
Es el cumpleaños de Aida. Pero no es un cumpleaños más... Se trata de su 40 aniversario, y su vida sigue siendo un verdadero desastre: su madre no colabora nada en casa y resulta un estorbo, sus hijos llevan su propio rumbo y su trabajo sigue consistiendo en limpiar lo que los demás ensucian... Paz trata de desafiarla para que dé un cambio a su vida; y sus argumentos calan tan hondo en ella, que nace una nueva Aida. Clases de italiano, capoeira, rayos UVA, relaciones sexuales con negros,... Eso sí, abandonando su casa y su familia. La desesperación de Aida trae una primera consecuencia: Eugenia se va a vivir a casa de Luisma y Barajas. Como si de un matrimonio se tratara, discutirán entre ellos hasta encajar la nueva situación. No tardan mucho en darse cuenta que la situación es insostenible y deciden diseñar una estrategia para quitársela de enmedio y que vuelva con Aida. Mauricio sale en la tele haciendo el ridículo más espantoso. Queda claro su falta de preparación. De hecho, no tiene ni el graduado escolar. Picado por el Luisma y Chema, decide sacárselo como sea. Su experiencia académica resulta humillante y desastrosa. Ni la ayuda desesperada de Chema pueden paliar su incapacidad intelectual. Chema, enterado de rebote, del cumpleaños de Aida, se vuelve loco tratando de encontrar el regalo perfecto para ella. Pero cada vez que cree haberlo conseguido, Mauricio, Luisma y, el propio Fidel, se parten de risa.
Mauricio consigue convencer al hermano de Aída para que se convierta en boxeador. Su finalidad es usar a Luisma para ganar dinero en las apuestas previas a los combates.Mauricio convence al hermano de Aída para que se convierta en boxeador con una finalidad nada altruista: el empresario quiere usar a Luisma para ganar dinero en las apuestas previas a los combates.
El dueño del bar Reinols decide presentar su candidatura a presidente de la Junta de Distrito y convence a Chema para que lo apoye en su campaña. El pasional amigo de Mauricio diseña un programa electoral y sale a la calle para ganarse el apoyo de los habitantes del barrio. Pronto la ética del tendero y la del empresario chocan frontalmente: Mauricio no dudará en usar todo tipo de tretas para conseguir el máximo de votos posible. La familia de Aída acoge a un estudiante extranjero con la única finalidad de recibir una compensación económica. Tan pronto como la casa de los García abre sus puertas a un chino llamado Tang, sus miembros comienzan a aprovecharse de él. El joven tendrá que hacer frente, entre otros engaños, al robo de su dinero y será explotado en las tareas domésticas. El pequeño de Aída está empeñado en entrar en el Club de la Ciencia de Fidel. Más que los conocimientos nuevos que pueda adquirir, Jonathan está interesado en Jessy, una de los componentes del club. Fidel se muestra en un primer momento algo contrariado por la nueva incorporación, pero hace todo lo posible para facilitar la integración de su amigo. Finalmente, la joven acaba sintiéndose atraída por la imagen de macarra que a Jonathan le es imposible ocultar y el hijo de Chema se siente invadido por unos extraños celos.
Tras leer los resultados de unos análisis de sangre, Luisma se convence de que sufre una enfermedad mortal. Nadie da crédito a la noticia, excepto Paz. Ante esta situación, la joven se plantea acostarse con él, puesto que éste es el único y último deseo que Luisma. Fidel acaba de recibir una beca para cursar unos prestigiosos estudios en Inglaterra, pero su padre tendría que hacerse cargo de la manutención. Para conseguir dinero, Chema intenta compatibilizar su trabajo como tendero mientras ejerce de camarero en el Bar Reinols. Mauricio le explotará sin piedad como a todos sus empleados. Tras varias decepciones sentimentales, la impaciencia descoloca a Aída de tal manera que se acaba enamorando de un sacerdote. Ella es consciente de los inconvenientes que tiene esta relación, pero cree haber encontrado, de una vez por todas, al hombre que le hace feliz. A pesar de la oposición total de su hija Lorena, Aída tratará de seguir adelante.
Mauricio convence a todos los vecinos de que deben engalanar el barrio ante la inminente llegada de los Reyes. Aída y los demás se esfuerzan para que la visita de los monarcas sea un éxito, pero Mauricio se avergüenza de ellos. Por este motivo, el dueño del Bar Reinols, ahora también inmerso en política, tratará de engañar a sus amigos para que abandonen el barrio durante la cita. Fidel y Tony, el hermano homosexual de Mauricio, ponen en marcha la representación de la obra teatral “Don Juan Tenorio” para agasajar a los Reyes de España, que tienen previsto visitar el barrio. El chico tratará de convencer a Tony de que Jonathan interpretaría a un magnífico Don Juan, pero a Tony no le puede engañar: lo que le ocurre a Fidel es que está enamorado de su amigo. Después de haberse reconocido como un adicto al sexo durante su relación con Aída, Chema acumula ahora mucho tiempo de sequía. Casualmente, conoce a una chica y queda para verse con ella al día siguiente. El tendero está convencido de que ha ligado pero la cita resulta ser un desastre: la chica es absolutamente tonta. Mauricio y Luisma se ríen de los escrúpulos de Chema a la hora de acostarse con alguien que ni siquiera le entiende.
Inmaculada, sobrina de Mauricio, decide dejar el pueblo por unos días y pasar un tiempo junto a su tío. El dueño del Bar Reinols, ilusionado con la presencia en la ciudad de Macu, ejercerá de anfitrión ante sus vecinos. Todos quedarán sorprendidos por las maneras de la adolescente quien, a su manera, dejará huella en la vida en el barrio. Sobretodo en Luisma, del que quedará prendada en cuanto se cruce con él. La evaluación escolar se acerca y Fidel reconoce que tendrá dificultades para aprobar la asignatura de gimnasia, circunstancia que pondría en peligro su beca para ir a estudiar a Inglaterra. Aconsejado por Paz, intenta ponerse en forma pero es incapaz de hacerlo en solitario. Finalmente, entre los dos convencen a Jonathan, que consigue motivar lo suficiente a su amigo. Convencida de que necesita más dinero del que su madre puede proporcionarle y animada por Macu, Lorena acepta un trabajo en una discoteca. Ante los sustanciales ingresos de su hija, Aída acepta, a regañadientes, la nueva ocupación de Lorena. Preocupada, un día pide a Paz que la acompañe hasta el lugar de trabajo de su hija para conocer de primera mano sus labores.
Que Luisma siga intentando que Paz le corresponda como él cree que merece no significa que el hermano de Aída deseche la posibilidad de acercarse a otras chicas. Por ello, Luisma decide hacerse pasar por homosexual. Su objetivo es tener más posibilidades de éxito con Bárbara, una de las amigas más guapas de Tony, el hermano gay de Mauricio. El joven toma esta postura después de comprobar cómo Tony piropea y acaricia a sus amigas sin que éstas le rechacen. El comportamiento de Luisma no pasa desapercibido para Tony, que no podrá evitar sentir una irrefrenable atracción hacia él. Ilusionado, Chema prepara su reelección como presidente de la Asociación de Padres de Alumnos del colegio. Aída, descontenta con sus últimas decisiones en el centro escolar, se plantea competir con él y presentarse a los comicios. La victoria final de Aída no será bien recibida por el tendero. Aída requisa a Lorena su teléfono móvil, como consecuencia de sus malas calificaciones. Para recuperarlo deberá reparar la debacle escolar, por lo que Lorena convencerá a los amigos más “aplicados” de Fidel para que le ayuden a conseguir su objetivo. La joven no dudará en utilizar todo tipo de estrategias de seducción. Fidel, en cambio, no cae en la trampa.
Incluso un problema de incomunicación parece tener solución al estar en contacto con el campo por lo que Aída, que desea pasar más tiempo con su familia, alquilará una casa rural. Una vez allí, alejados de la televisión y despojados de sus teléfonos móviles, la convivencia, si ya en Esperanza Sur era difícil, se tornará insoportable. Luisma está destrozado desde que Paz mantiene una relación sentimental con un antiguo proxeneta que le ha prometido ir en serio con ella. Para animarlo, Chema y Mauricio le proponen irse de pesca con ellos. Al llegar a su destino se pierden, momento en el que Luisma les confiesa que ha olvidado la tienda de campaña y la comida. Esta situación provocará reproches y discusiones entre los tres amigos. Fidel sigue sintiendo cierta atracción por Jonathan por lo que, para captar su atención, decide acompañar a la familia de Aída a la casa rural, a pesar de que el campo no entra entre sus preferencias para una escapada. Incapaz de hablar con su amigo, el joven decide tomarse una cerveza. La bebida le embriagará de tal manera que acabará escapando tras hacer el ridículo delante del hijo de Aída.
El rechazo con el que Paz ha respondido hasta ahora a los intentos de Luisma para mantener una relación con ella no ha conseguido que el joven baje la guardia. Pero los planes de boda de la amiga de Aída con Charly, un antiguo novio que la incitó a dedicarse al mundo de la prostitución, provocarán que el ánimo de Luisma se desmorone. Por otra parte, el esfuerzo que está realizando Chema para que su hijo Fidel pueda cumplir el deseo de ir a Londres a estudiar le lleva a la extenuación. Además de regentar la tienda de ultramarinos, el tendero sigue enrolándose en diversos trabajos con el fin de aumentar sus ingresos. Sin conocer el sacrificio que está llevando a cabo su padre, Fidel se muestra constantemente exigente y altivo con él. Tras varios affaires amorosos que resultaron fallidos, Aída se queja amargamente de su mala fortuna en el plano sentimental. Un joven escucha sus lamentos e intenta consolarla mostrándole su admiración. Aída, halagada, decide quedar con él.
Harta de ver cómo su hermano se escabulle a la hora de realizar las tareas del hogar, Aída decide echarle a la calle. Desahuciado, Luisma se topa con dos hippies que, al verle postrado sobre la acera, le confunden con uno de ellos y comienzan a ensalzar su compromiso con la lucha contra el cambio climático. Nuevos hippies se irán sumando paulatinamente a la “protesta” de Luisma. Lorena y Jonathan encuentran un sobre repleto de billetes y, sin pensarlo dos veces, deciden invertirlo en caprichos. Pronto descubren que se trataba de un adelanto que Aída había solicitado al banco para cubrir los gastos de reparación de la calefacción. En primera instancia, ambos adolescentes desechan la posibilidad de subsanar el error pero, ante la desesperación de su madre, convencida de haber extraviado el dinero, comienzan a replanteársela. Fidel está indignado después de enterarse de que a Jonathan le han puesto mejor nota que a él en una redacción que para el profesor resultó mucho más amena que la suya. Chema le aconseja que busque nuevas experiencias para después poder contarlas, por lo que el joven decide comenzar a llevar una vida de bohemio. Los problemas aparecen cuando Fidel se toma demasiado en serio el giro que pretende dar a su vida.
Mauricio instala un parquímetro en el barrio y los vecinos, hartos de medidas tan impopulares, reaccionan dándole una paliza al guardia encargado de vigilar la O.R.A. ¿Dónde encontrará Mauricio un sustituto con tantas agallas y tan... como para aceptar ese puesto...? Luisma se convertirá en su principal candidato. Tras sufrir un atraco, Aída, Paz, Lorena y Eugenia se apuntan a clases de defensa personal, pero lo único que aprenderán es a combatir entre ellas para lograr los favores del profesor. Mauricio tiene más problemas: está harto de que Tony le mangonee dinero y le obliga a trabajar en el bar de camarero. Tony llama a todos sus amigos y monta una gran fiesta gay. Mauricio se enfada en primera instancia, pero se arredra ante los pingues beneficios que obtiene. Fidel y Jonathan no se ponen de acuerdo sobre el destino del viaje de fin de curso. El hijo de Chema desea visitar los museos de Grecia, mientras que el de Aída prefiere ir a las Islas Canarias para ver a chicas en top-less. Para solucionar el conflicto, Chema decide que quien más dinero recaude vendiendo papeletas será el que elija el destino del viaje.
Aída sufre la ausencia de Jonathan y tiene una manera muy concreta de mitigar su pena. Poco a poco se va aferrando a la botella, pero su familia no sospecha que Aída ha recaído en la bebida. Ella intentará ocultarlo con absurdas estratagemas. Por otra parte, Chema le hace un enorme favor a Eugenia con el dinero que le ha devuelto Hacienda. Pero siente que le han timado de nuevo y planea una terrible venganza. Mientras, Luisma quiere ser un buen padre, pero no tiene trabajo. Macu tiene una brillante idea: debe demostrarle a Mauricio que es un chico responsable y trabajador y quizá algún día puedan heredar el Bar Reinols. Lo malo es que Luisma no ha comprendido muy bien las intenciones de Macu y tergiversará su afán por “jubilar” a Mauricio.
En su recaída en el alcoholismo, Aída se ve sin el dinero suficiente para hacer frente a la compra del material escolar de Lorena, el carrito para el bebé de Luisma y productos de consumo habitual. Por mediación de Mauricio, acepta comenzar a trabajar en una residencia de ancianos en la que vive Luís. Por otra parte, Luisma, consciente del gasto que supone la manutención de un bebé -un coche de paseo, una cuna, pañales, ropa…-, se emplea en buscar diversas opciones para obtener dinero. Por el momento, alquilará por su cuenta el apartamento de Paz -que, según él, sale a trabajar todas las noches- a los camareros del Bar Reinols, cuya vivienda se ha inundado por una avería que no se podrá arreglar hasta pasada una semana. Chema siente que ninguna de las esporádicas relaciones sentimentales que ha mantenido ha funcionado y comprueba que su último escarceo amoroso -con Aída- ocurrió hace ya demasiado tiempo. Aconsejado por Mauricio, decide comenzar una búsqueda de pareja por Internet. Por su parte, Eugenia recibe con pesar la noticia de su rechazo para participar en un calendario en el que aparecerían varias ex-vedettes. Fidel y Lorena intentarán subirle el ánimo a través de dos cambios de imagen muy peculiares.
Obsesionado por convertirse en un hombre capaz de hacer frente a la responsabilidad propia de su futura paternidad, Luisma se encuentra con un individuo que le ofrece la oportunidad de dignificar su vida sin detectar que está siendo captado por los miembros de una secta. Aída no pasa por su mejor momento anímico, sobre todo desde que siente que nadie confía en su capacidad para abandonar el alcoholismo. Ante esta situación, Paz y Eugenia deciden organizar una fiesta en su honor bajo una única condición: la ausencia de bebidas alcohólicas. Últimamente el dueño del Bar Reinols se está mostrando más arisco que de costumbre con los miembros de su entorno. No obstante, el intenso dolor de espalda que padece, el descubrimiento de un muñeco que guarda un extraño parecido con él y la sospecha de que pueda estar siendo víctima de algún rito vudú conseguirán ablandar su rudo carácter.
Mauricio se ha propuesto poner en marcha un campeonato de baloncesto en Esperanza Sur, para lo que comienza a reclutar a los miembros que formarán parte del equipo que represente al Bar Reinols. Ante la negativa recibida por Lorena a formar parte de la selección, la joven organiza un equipo femenino que se enfrentará al combinado masculino. Chema y Aída compiten por asesorar a Jonathan en cuestiones de Lengua Ante la inminencia de un examen de Lengua, Jonathan pide ayuda a los miembros de su familia. Tras presenciar la escasa atención que le han prestado al joven, Chema se ofrece para resolver las dudas que el hijo de Aída tiene sobre la materia. Molesta después de comprobar una vez más el trato que el tendero suele brindarle en este tipo de situaciones, Aída decide imponer su condición de madre para ayudar a su hijo. Con el objetivo de conseguir que Luisma se sienta atraído por ella, la sobrina de Mauricio comienza a poner en juego todas sus armas de seducción, aunque con un pésimo resultado. Aconsejada por Lorena, Macu se mostrará dispuesta a hacer todo lo posible por imitar a Paz, la mujer de la que Luisma está enamorado.
Inmerso en la búsqueda de un empleo que le permita afrontar con mayores garantías de éxito su futura paternidad y apremiado por Mauricio, que le reprocha constantemente sus escasas posibilidades de acceder al mercado laboral, Luisma acepta un trabajo como cobrador de morosos. El dueño del Bar Reinols se convertirá en su primer objetivo. Los infructuosos esfuerzos por solventar sus problemas con el alcohol están suscitando en Aída fuertes conflictos con los miembros de su entorno. No obstante, la cabeza de la familia García decide afrontar un nuevo intento por abandonar el alcoholismo aconsejada por María, psicóloga con la que Chema acaba de iniciar una relación sentimental. Fidel se encuentra desilusionado después de conocer que el poema que ha enviado a un concurso de poesía organizado por la revista “Solo Mujeres” ha sido rechazado al estar únicamente permitida la participación de chicas. De todos modos, el joven decide presentarse bajo el seudónimo de Lorena. El problema surge cuando la hija de Aída recibe una carta en la que le comunican su condición de ganadora del certamen.
A pesar de que ya ha transcurrido cierto tiempo desde la ruptura entre Aída y Juan Carlos, él continúa acusándola de ser la causante de su adicción. Las sesiones terapéuticas se convertirán en un enfrentamiento continuo entre la pareja. Empeñado en demostrar a todos que puede ser un buen padre y ante la mirada atónita de sus amigos, Luisma adquiere un muñeco de plástico. El futuro padre hace todo lo posible por preparase para ser un buen ejemplo para su hijo y comienza a cuidarlo como si de un verdadero bebé se tratara. Durante su manutención, una de las extremidades del muñeco se fractura, por lo que Luisma sustituye al bebé ficticio por sus propios sobrinos para continuar ejercitando sus aptitudes como progenitor. Mauricio lamenta no contar con un lugar adecuado para mantener una relación esporádica con una mujer de la esfera política. Siempre al lado de los necesitados, Chema accede a prestarle su piso durante una noche. No obstante, el dueño del Bar Reinols aprovecha para chantajear Chema y contar con el piso a su antojo. Chema, como siempre, picará y se arrepentirá de se una presa fácil de cazar
Tras la muerte de su amiga Maruchi, Eugenia decide lanzarse a la carrera para conquistar a Fermín, un amor de juventud que en su momento le arrebató la fallecida. Pero el galán viudo resultará ser un auténtico seductor por el que Aída se sentirá totalmente atraída. Por otra parte, Mauricio recibe con preocupación el anuncio de que necesita un trasplante de riñón. El dueño del Bar Reinols se pone manos a la obra e inicia la búsqueda de un posible donante entre sus amigos, aunque pronto comprobará que nadie de su entorno, incluido su hermano Tony, está dispuesto a prestarse a ello. Aun así, Mauricio jugará su última carta con Luisma y Chema.
La unión entre Luisma y Macu, auspiciada por Mauricio, peligra cuando se presenta en el Bar Reinols Queti, una joven que afirma estar casada con Luisma. Por otro lado, las ventas en la tienda de Chema han descendido últimamente, por lo que, dispuesto a buscar una solución, se cuela en casa de Paz. Allí escucha una conversación entre ella, Aída y Eugenia, en la que desvelan que están realizando sus compras por Internet. Mientras tanto, Lorena decide convertirse en tatuadora profesional para ganar algo de dinero. Sin embargo, Aída considera inadecuado este trabajo y le pide que le acompañe al aeropuerto para que realice una labor más seria.
Tras conseguir que Mauricio acompañe a Aída a las reuniones de Alcohólicos Anónimos, Paz se da cuenta que el jefe del bar está cambiando, está más amable, atento, respetuoso hasta el punto en el que cuida su aspecto más que nunca ¿Qué le pasará? ¿Se estará enamorando de la limpiadora? Paz, tan avispada como siempre, será la primera en percatarse que algo le está pasando a Colmenero. Por otra parte, Barajas, el mejor amigo de Luisma, le reprocha que últimamente pasan muy poco tiempo juntos. Y es que la futura paternidad de Luisma está provocando que él comience a centrarse y dejar de pasar los días dando vueltas por la calle para sentarse y ponerse a pensar qué debe hacer con su vida. Chema, con su filosofía de vida de ayudar al prójimo, intenta ayudar a Barajas a superar la pérdida de su amistad con Luisma, pero el joven está como un cencerro y quiere convertir al panadero en su nuevo amigo, algo a lo que Chema no está dispuesto. Mientras, Fidel está harto. No aguanta más que Lorena y Jonathan se burlen de él. El azar le brinda la oportunidad de vengarse de ellos, pero finalmente sus planes no saldrán como él esperaba.
Ante la proximidad del enlace matrimonial entre Macu y Luisma, los amigos del joven deciden organizarle una despedida de soltero. Mauricio se encargará de los preparativos de la fiesta, que esconde una sorpresa dentro de la gigantesca tarta. Por otro lado, Toni se hace pasar por vidente en una televisión local, farsa auspiciada por su hermano con el objetivo de conseguir suculentos beneficios de las llamadas telefónicas de los espectadores. Como la repentina afonía de Toni hace peligrar el negocio, Mauricio logra convencer a Eugenia para que se convierta en la nueva adivina. Además, Lorena le oculta a su madre que está saliendo con un joven que tiene mucho dinero, pero Aída no tardará en descubrirlo gracias a la ayuda de Paz.
Macu propone a Luisma acudir a un programa para participar en un concurso de parejas, pero el 'listo' de Luisma piensa que tiene más posibilidades de ganar si su pareja es Paz. Esta claro, ella es toda una mujer y los buenos movimientos son lo suyo. Con el reto de demostrar que se conocen profundamente, finalmente Luisma acude con Paz. Todo el concurso les irá fenomenal hasta el punto de llegar a la final. Cuál será el asombro cuando por sorpresa se enfrentarán con Aída y Chema, una pareja muy cómica que da mucho que siempre da mucho que hablar a todos. Entretanto, Mauricio se queda encerrado en el bar Reinols con Machupichu, a quien poco antes había despedido por olvidarse hacer la compra de la semana. El tiempo pasa, el hambre aumenta y la tensión entre ambos crece. Mauricio tiene un carácter muy fuerte y el cómico camarero es bastante más 'débil' que su jefe. En esta situación extrema surgirá el verdadero talante de cada uno de ellos. ¿Se tirarán de los pelos o terminarán siendo dos buenos amigos? Por su parte, Fidel está últimamente muy cansado y los remedios naturales que le recomienda su padre no le causan el efecto deseado. Aída proporciona unas pastillas al joven que le provocan síntomas de hiperactividad y a las que termina enganchándose. El pobre de Fidel siempre se fía de los consejos de la familia de Aída y acaba pagando el pato.
Las mentiras de Mauricio para comprarse un apartamento en la playa utilizando una subvención que el Estado le ha concedido, protagonizarán el capítulo. Ante la inminente visita de un inspector, el dueño del bar Reynolds decide improvisar un albergue para vagabundos en la casa de Aída, sirviéndose de Luisma como compinche. Por otro lado, Aída tiene una muela picada y el dolor aumenta cada vez más. Ella está dispuesta a hacer todo lo que esté en su mano para pagar al dentista, por lo que Paz le propone prostituirse para conseguir el dinero. Sin embargo, Aída muestra serias dudas de que éste sea el mejor método de obtenerlo. Además, Chema salva la vida de un joven que pertenece a una banda urbana. Como se siente en deuda con el tendero, el joven decide protegerlo y hacerle la vida más fácil, obligando a todo el vecindario a comprar en la tienda de Chema.
Tras la noche loca de Luisma con Macu, y el inesperado embarazo de ella, el hemano de Aída accede a casarse con ella y hacerse cargo del niño. Las artimañas de la sobrina de Mauricio no surtían efecto en el corazón de Luisma, quien la rechazó en varias ocasiones. Sin embargo con la noticia de la buena nueva, Macu consiguió lo que quería: casarse con él. A pesar de que éste siempre ha estado enamorado de su vecina Paz, decide que el niño necesita un padre. Ensayó con sus sobrinos e incluso con un muñeco su nueva faceta, aunque sin mucho éxito. Paz, por su parte comienza a darse cuenta de que ella también está enamorada de Luisma. La policía sospecha que Mauricio ha robado fondos públicos y, bajo amenaza de ser encarcelado, obliga a Luisma a buscar pruebas. Todos sus intentos son fallido, así que decide llevar un micrófono a la ceremonia para intentar desenmascarar al dueño del Bar Reynols. Por otro lado, con los preparativos de la boda y los quebraderos de cabeza que ello supone, Macu encarga a Fidel, Jonhatan y Lorena que vayan a ensanchar el anillo de su abuela que lucirá en la boda. La misión está cumplida pero habrá un problema. Fidel decide probárselo y luego es incapaz de quitárselo, a pesar de todos sus esfuerzos. ¿Conseguirá sacarlo? Tras mucho meditar, Aída y Tony, el hermano de Mauricio, deciden acudir como pareja al gran día de Luisma y Macu, haciéndose pasar por novios. Ella para no parecer una solterona y él porque su familia del pueblo no aceptan su condición sexual. La situación se complica cuando Aída intentará ligar con uno de los invitados pero éste muestra más interés en tirarle los tejos al hermano de Mauricio. La lectura del discurso en honor de los novios es un dilema para Luisma. No sabe si pedírselo a Chema o a su gran amigo Barajas. Finalmente decidirá que ambos suban al altar para dedicar unas palabras a la pareja.
Luisma y Mauricio intentan adaptarse a su nueva vida en prisión tras haber sido encarcelados. Mientras que Luisma planea fugarse de las maneras más extrañas, Mauricio procura librarse de Martillo, un recluso que le acosa sexualmente. Por su parte, Aída y Macu visitan a Luisma en la cárcel a menudo. La primera pone todo su empeño en conseguir que los presos se fijen en ella y la piropeen. Sin embargo, los reclusos la ignoran a pesar de sus provocaciones. Mientras tanto, Lorena decide trabajar como comercial vendiendo seguros. A pesar de perseguir a todos los vecinos de Esperanza Sur, nadie suscribe ninguna póliza. Eugenia se encargará de ayudar a su nieta a hacer negocio entre sus amigas jubiladas, miedosas y con dinero. Además, Chema consigue que los vecinos apoyen su idea de instalar cámaras ante la inseguridad que impera en el barrio. Aunque Fidel se opone a lo que considera una intromisión en la vida privada de los vecinos, utilizará las cámaras para fisgonear.
A falta de pocos días para que se produzca el nacimiento de su hijo, Luisma y Macu aún no han decido cómo se va a llamar. Mientras tanto, Paz intenta tejer un jersey al futuro miembro de la familia, pero la joven se desespera buscando qué motivo coser en la prenda. Por su parte, Aída padece varicela y pide la colaboración de todos para hacer las tareas de la casa. Sin embargo, Eugenia decide contratar a Espléndida, una asistenta cubana que limpia a la perfección. Aída se opone a la decisión que ha tomado su madre, ya que no se lo pueden permitir económicamente, pero lo que realmente no soporta es que la asistenta sea más eficaz que ella. Entretanto, Chema obtiene permiso para organizar una obra de teatro en la cárcel donde cumplen condena Luisma y Mauricio. El texto elegido es “El Mago de Oz”, cuyo papel protagonista, Dorothy, será interpretado por Mauricio, mientras que Tony se encargará del estilismo. Aunque Fidel rechaza el chat como forma de comunicación, el joven se anima y bajo el seudónimo de “Rosalía de Castro” conoce a un internauta del que se enamora.
El plan urdido por Luisma para fugarse de la cárcel se verá truncado cuando Macu, que viene de visita, se pone de parto. Dos presos se suman a la que ellos entienden como una compleja fuga ideada por Luisma, pero al percatarse de que el joven pierde el control de la situación organizan un motín. Por su parte, Paz recibe una carta que Luisma escribe desde la cárcel, donde el joven se muestra convencido de que será feliz junto a Macu cuando nazca el bebé. Paz, desolada, confiesa a Chema que está enamorada del hermano de Aída. El tendero tampoco pasa por su mejor momento, por lo que los dos deciden ahogar sus penas tomándose una copa. Sin embargo, la noche de amistad termina con Chema despertándose en la cama de la joven. Por otro lado, Aída se enfada con Lorena cuando descubre que ha organizado una fiesta en el bar Reinols. Sin embargo, la hermana de Luisma aprovecha la idea de su hija y utiliza el local para servir comidas. Cuando Lorena se entera de que su madre también se quiere beneficiar de la situación decide vengarse, pero Machupichu se le adelanta. Entretanto, Eugenia está preocupada porque Jonathan pasa mucho tiempo con Fidel y poco con chicas de su edad. Tras escuchar una conversación entre su nieto y el hijo de Chema, Eugenia deduce que Fidel ha convencido a su nieto para que tenga su primera experiencia homosexual
Las buenas intenciones de Luisma como padre se verán frustradas cuando descubra que Macu no le ha contado toda la verdad sobre su embarazo. Por otro lado, Fidel y Jonathan se presentan a las elecciones del Consejo Escolar, aunque por motivos diferentes: el primero pretende renovar el espíritu educativo del colegio, mientras que el hijo de Aída quiere conseguir el puesto para poder faltar a clase y tener acceso al dinero del centro. La lucha entre ambos candidatos se endurecerá cuando Fidel, que necesita una cara popular para ganar votos, consigue que Lorena le apoye en su campaña electoral. Mientras tanto, Mauricio se da cuenta de que ha perdido toda la clientela tras su estancia en prisión. Para recuperarla decide organizar un torneo de mus en el bar, pero la idea no consigue el éxito esperado. En un intento por ayudar a su amigo, Chema anima a que los clientes acudan al local pagándoles la mitad de lo que cuestan las consumiciones
Luisma, Chema y Mauricio lucharán con el objetivo de demostrar quién de ellos es el hombre más seductor. Los tres fracasan utilizando sus armas de seducción, hasta que Mauricio se da cuenta de que las mujeres se sienten atraídas si se hace pasar por padre soltero. Entretanto, Aída se encuentra estresada y Chema le aconseja que asista con él a clases de yoga. El tendero, que se considera un experto en esta disciplina, se decepciona al ver como la recién llegada se convierte en la alumna preferida del profesor. Por su parte, Lorena pide a Fidel que dé clases particulares a Carlos, su nuevo novio. A pesar de que se muestra reacio, el hijo de Chema acaba aceptando cuando conoce al atractivo joven
A pesar del enfado de Mauricio con su sobrina, el dueño del bar Reinols decide prestar a Luisma y Macu uno de sus pisos para que puedan iniciar una vida juntos con el bebé. La pareja llega a su nuevo hogar con antelación, desoyendo el aviso de Mauricio, y descubre que la vivienda está completamente amueblada, sorpresa que Luisma y Macu entienden como un regalo del tabernero. Mientras tanto, Chema y Mauricio deciden intercambiar sus puestos de trabajo con el objetivo de saber quién hace mejor el trabajo del otro. Cuando el tendero comienza a encargarse del bar Reinols, descubre que no cuenta con la colaboración de los camareros porque están de parte de Mauricio. Sin embargo, Chema no se queda de brazos cruzados y cambia todos los pedidos de la tienda por polvorones. Por otro lado, Fidel y sus amigos creen que ha llegado el momento de conocer gente nueva. Tras intentarlo por sus propios medios sin obtener ningún resultado, piden ayuda a Jonathan y juntos organizan una fiesta en casa de Aída, que se complica cuando el alcohol comienza a correr entre los invitados.
Las penurias económicas de Luisma y Mauricio convertirán a Tony en su improvisado abogado defensor en el juicio por estafa al que deben enfrentarse. Son tantas las dificultades con las que se encuentran que Aída, Chema, Eugenia y Paz deciden intervenir para librarles de la cárcel. Por su parte, Macu decide organizar una colecta en plena calle para conseguir el dinero necesario con el que sufragar los gastos del juicio. A pesar de que Jonathan y Lorena se suman a la iniciativa con buena intención, no podrán resistir la tentación de gastarse el dinero recaudado en caprichos. Mientras tanto, Fidel está decidido a hablar con su padre y confesarle su verdadera orientación sexual, aunque Chema está demasiado ocupado para escuchar a su hijo.
Una apuesta que Mauricio realizó durante el servicio militar le llevará a casarse con una anciana para no perder el bar Reinols. El envite exigía que el tabernero se casara con Concha Velasco, aunque finalmente la boda no se producirá con la famosa actriz, sino con una anciana de mismo nombre a la que Aída le limpia la casa. Por su parte, Eugenia aprovecha una oferta y destina todo el dinero de la compra en adquirir carne de cerdo. Hartas de comer siempre lo mismo, Lorena y su abuela intentan deshacerse de todos los alimentos comprados. Sin embargo, Aída las detiene argumentando que no está dispuesta a desperdiciar la comida. Entretanto, Fidel presume de haber obtenido una magnífica calificación en un test de inteligencia, lo que provoca un nuevo enfrentamiento con Jonathan, quien también decide medir su capacidad en la prueba. Finalmente, será el hijo de Aída quien saque mejor nota, pero Fidel se lo ocultará a su amigo.
Siguiendo el consejo de Paz, Aída y Macu comienzan a practicar danza del vientre con el fin de perder peso. Sin embargo, Eugenia duda de su propósito y apuesta 50 euros a que abandonarán las clases enseguida. Por su parte, Mauricio encarga a Luisma y a Barajas que reparen el cartel luminoso del bar Reinols. Sin proponérselo, los jóvenes abren un socavón en el suelo y dejan a todo el barrio sin agua. A pesar de las molestias que ocasiona a los vecinos, Mauricio consigue hacer negocio, puesto que los clientes pagan por beber agua en su taberna. Entretanto, un temido joven ha llegado a Esperanza Sur y pone en evidencia la fortaleza de Jonathan que, consciente de sus posibilidades, prefiere pasar desapercibido. Finalmente, el hijo de Aída tendrá que enfrentarse a sus miedos y batirse con el recién llegado en un duelo amañado por Fidel.
Con el objetivo de poder mantener a su familia, Luisma decide introducirse en el negocio del top manta. Por su parte, Paz ha sido elegida presidenta de la comunidad de propietarios. A las muchas quejas que tiene que atender, se une la propuesta de denunciar a Mauricio. Ella prefiere evitar el enfrentamiento con el dueño del Reynols, pero las vecinas están hartas de aguantar los malos olores de la salida de humos del bar y exigen una solución. Entretanto, se han reorganizado las clases en el instituto y Fidel se encuentra con la sorpresa de que Germán, su amigo de toda la vida, va a ser su compañero. La noticia les embarga de alegría, pero pronto comienzan las desavenencias, ya que el hijo del tendero está acostumbrado a ser la lumbrera de la clase y Germán se ha convertido en una dura competencia.
Luisma ha conseguido un nuevo empleo como dependiente en una gasolinera, pero Macu no le deja trabajar tranquilo, por lo que el joven pide a su esposa que se marche. La falta de atención del joven arrastrará a la sobrina de Mauricio a los brazos de otro hombre. Por su parte, Mauricio decide organizar una noche de hombres en el bar. Tras una larga discusión, se acepta la propuesta de Chema de pasar la noche con una partida de trivial, en lugar de jugar al mus como proponía Mauricio, o al “Operación”, como desea Luisma. Mientras tanto, Aída, resentida, celebrará una noche de mujeres en su casa. Cansada del control que su madre ejerce sobre ella, Lorena ha tomado la decisión marcharse de casa y consigue engañar a Paz para quedarse con ella. Poco a poco, su madre se da cuenta de que los gritos y amenazas no sirven para convencer a su hija de que regrese, por lo que utilizará la fiesta de mujeres para atraer la atención de la joven.
Las sospechas de que Macu le está siendo infiel atormentan a Luisma. Como la desconfianza en su esposa no cesa, el joven decide encargar a su amigo Barajas la difícil tarea de vigilar a Macu. Por su parte, Paz permite a Lorena organizar una fiesta en casa para celebrar su independencia. La reunión termina con un incendio en la cocina, por lo que la vecina de Aída ordena a su nueva compañera de piso que contrate a unos obreros. Sin embargo, Lorena prefiere gastarse el dinero del arreglo en un vestido. Además, un atractivo caballero acompañado por una bella joven propone a Aída una cita, pero Mauricio se da cuenta de que lo que realmente quiere el hombre es un intercambio de parejas. Entusiasmado con la idea de pasar una noche con la chica, el tabernero se ofrece para hacerse pasar por el marido de Aída.
Paz encuentra una nueva oportunidad para iniciar una historia de amor con Luisma tras la ruptura matrimonial entre éste y Macu. Sin embargo, la joven se desespera ante el despiste del chico, que es incapaz de darse cuenta de sus verdaderas intenciones. Finalmente, Paz declarará su amor al hermano de Aída. Entretanto, con el fin de obtener importantes cantidades de dinero, Mauricio decide convertir el bar Reinols en una discoteca por las noches. El nuevo negocio genera opiniones encontradas: por un lado, el ruido desespera a Aída y a Eugenia, que no pueden dormir, mientras que a Jonathan y Fidel les emociona la idea y acuden al local sin el permiso de sus padres. Por su parte, Lorena no pasa por su mejor momento después de que su novio la haya dejado. La joven desoye las palabras de consuelo de Paz y se queda en casa llorando. Entonces suena el timbre y aparece un joven atractivo preguntando por Paz, pero Lorena, encantada con la visita, se muestra muy seductora con él sin percatarse de que se trata de un cliente de su amiga.
La continua afluencia de personas por el apartamento de su novia impide a Luisma poder pasar algunos momentos a solas con Paz. Por su parte, Aída comienza a trabajar en la casa de una adinerada familia en Toledo. Debido a su nuevo empleo, pasa mucho tiempo fuera de casa, por lo que pide a su madre y a Jonathan que se hagan cargo de la limpieza y mantenimiento de la casa. La abuela y el nieto deciden entonces demostrar que viven en condiciones infrahumanas y que son incapaces de valerse por sí mismos para conseguir un asistente gratuito.
La alegría de Luisma tras conseguir un empleo en el bar de alterne en el que trabaja Paz se transforma en celos cuando observa cómo su novia ejerce su oficio. Por otra parte, Machupichu exige a Mauricio que le haga un contrato. Ante la negativa del dueño del bar, el camarero decide buscar un empleo mejor. Poco después, la gestión del Reinols es un auténtico desastre y Mauricio decide hacer todo lo posible para que regrese su empleado.
Tras superar con éxito el proceso de selección, Aída y Paz debutan como cajeras en el nuevo supermercado del barrio. Mientras la primera desempeña su labor brillantemente, su vecina es un auténtico desastre y únicamente logra conservar su empleo debido a su atractivo físico. En su afán por lograr que su madre le deje tranquilo, Mauricio soborna a Eugenia para que cuide de su progenitora. Aunque al principio desempeña su cometido de mala gana, Eugenia descubre que la madre de Mauricio le relata numerosos y oscuros detalles sobre la infancia del dueño del Reinols, aspectos que éste se niega a reconocer. Además, Tony, el hermano de Mauricio, presiona a Chema para que aborde con su hijo la temática sexual. Aunque el tendero intenta tratar la cuestión de la mejor manera posible, cada vez se lía más. Fidel, por su parte, se convence de que su padre es homófono y se avergüenza de él. La inauguración de un nuevo supermercado cambia drásticamente la vida de los habitantes de Esperanza Sur: Jonathan roba con total impunidad dado que Barajas es el guardia de seguridad del establecimiento, Aída y Paz trabajan como cajeras y Lorena se encarga de la promoción de las pechugas de pollo.
La alegría de Luisma tras conseguir un empleo en el bar de alterne en el que trabaja Paz se transforma en celos cuando observa cómo su novia ejerce su oficio. Por su parte, tener que confesar que su relación sentimental con Aída fracasó y aclarar la condición sexual de su hijo Fidel constituyen los principales temores de Chema ante la inminente llegada de sus padres a Esperanza Sur.
Decepción y arrepentimiento son los sentimientos que se apoderan de Paz cuando regresa a su apartamento tras buscar trabajo sin éxito y descubre a Luisma y a Barajas jugando a waterpolo en el sofá. La pareja vivirá su primera crisis de pareja. La falta de relaciones íntimas durante un largo periodo de tiempo lleva a Aída a tomar una iniciativa desesperada: aprovechar la confusión de una cita a ciegas para seducir a un hombre.
La sorpresa y alegría general de la familia por la repentina llegada de Soraya y la pequeña Aídita contrastan con la fría acogida de la protagonista. Lorena y Jonathan descubren que son tíos, Eugenia debuta como bisabuela y Aída manifiesta su contrariedad y rechazo a este hecho. Tras hacerse con los muebles y enseres viejos de su progenitora, Mauricio instala un mercadillo en el bar Reinols con el objetivo de vender dichos objetos. Eugenia adquiere un colchón y posteriormente, el empresario hostelero descubre que su anciana madre guardaba una fortuna dentro del jergón, por lo que no duda en emplearse a fondo para recuperar la preciada mercancía.
Con su madre en prisión, Soraya se ve obligada a asumir la dirección y control de la familia García. Los distintos miembros de la saga, verdaderos especialistas en eludir las responsabilidades domésticas, no le serán de gran ayuda con las tareas cotidianas, por lo que agradecerá la ayuda que le brindan Chema y Paz. Tras ser informado de la inminente visita de un inspector para comprobar la veracidad de su matrimonio con Machupichu, Mauricio busca desesperadamente una solución al problema. Finalmente, el dueño del Reinols acaba fingiendo estar casado con su empleado sudamericano en el apartamento de su hermano Tony. Entretanto, Luisma y Barajas encuentran una pistola dentro de un cubo de basura. En un primer momento, ambos creen que se trata de un juguete hasta que el arma se dispara accidentalmente. En lugar de deshacerse de la pistola, deciden turnársela para jugar con ella. Cuando Fidel descubre que varios amigos de Jonathan hacen la vida imposible a Aídita, decide ayudarla contando a Soraya la penosa situación por la que atraviesa la pequeña. Tras escuchar al joven atentamente, la primogénita de Aída toma una insólita decisión: poner a su hija a dieta.
El lado más valiente de Luisma aflora un día de borrachera junto a Barajas cuando saca a Machupichu del bar tras haberse intoxicado con una fuga de gas. Su heroico acto pasará completamente desapercibido cuando una confusión lleva a Chema a creer que el salvador del camarero es Barajas. Harto de que Chema le reproche su grosería y descaro con las mujeres, Mauricio decide elevar el apetito sexual del tendero vertiendo en su cerveza una misteriosa sustancia.
Mientras Paz lleva una semana fuera de casa haciendo un curso, Luisma espera ilusionado el regreso de su novia. Sin embargo, el ansiado encuentro sexual de la pareja resulta decepcionante dado que Luisma no logra dar la talla. Poco después, la delicada situación íntima de la pareja llega a oídos de los vecinos, que se inmiscuyen en el asunto poniéndoles más nerviosos. A regañadientes, Jonathan acepta a Fidel como pareja de juego en un campeonato de billar que se celebrará próximamente. A pesar de haber afirmado que es un experto en esta modalidad deportiva, el hijo de Chema acaba confesando a su amigo Germán que no sabe nada de este deporte. Germán, que resulta ser un experimentado jugador, decide ayudar a Fidel enseñándole el manejo del ta
Luisma y Barajas inician una atípica competición por demostrar quién de los dos es el menos débil de carácter. La rivalidad entre ambos llega a tal extremo que arruinan la cena que iban a compartir con Paz y Macu haciendo gala de una actitud prepotente y egoísta. En su afán por cambiar su comportamiento, ellas toman una decisión sin precedentes: dejar de mantener relaciones sexuales con sus parejas durante un mes.
Dos situaciones sumamente sospechosas preocupan a Soraya. La joven ignora que Luisma se ha reencontrado con Paquiño, un traficante colombiano y ex-convicto que le reclama la devolución de una figura de Garfield que ocultaba una importante cantidad de droga. Cuando su padre le impide continuar con los ensayos de un revolucionario experimento en la tienda familiar, Fidel traslada su investigación científica a un nuevo laboratorio: la casa de la familia García. Allí trabaja en una fórmula capaz de convertir a un conejo en una agresiva fiera. Movida por el interés económico, Lorena comienza a salir con Rafa. Sin embargo, la joven siente una gran atracción por Iñigo, un amigo de su actual pareja que acaba de romper con su novia. Para conquistar al chico sin dejar a Rafa, la hija de Aída se inventa a Loreto, su "hermana gemela" intelectual. Chema anima a Mauricio a presentarse a la décima edición del concurso de tapas del barrio, pero éste se niega a inscribirse en el certamen debido a los fracasos cosechados en anteriores ediciones. Su avaricia le lleva posteriormente a participar en la competición gastronómica y a sobornar a Eugenia, miembro del jurado.
Los nervios, la preocupación y la incertidumbre hacen mella en Paz cuando descubre que podría estar en estado. Aconsejada por Chema, la joven buscará la manera de compartir sus inquietudes con su novio. Tras encontrar trabajo, Soraya deja a Eugenia a cargo de su hija Aídita. Sin embargo, las toscas costumbres y los castizos gustos gastronómicos de la bisabuela contrastan con la refinada educación y los exquisitos hábitos alimenticios que la madre trata de inculcar a su pequeña.
Las estrecheces económicas de Mauricio parecen formar parte del pasado cuando el hostelero descubre que su boleto de "La Primitiva" ha sido premiado. Sin embargo, la suerte se mostrará esquiva con el dueño del Reinolds: Luisma, que debía sellar el boleto, lo olvida en el tanatorio donde trabaja maquillando a los difuntos. Tras recibir la invitación al baile que reunirá a sus viejos compañeros universitarios, Chema decide no acudir a la velada al considerarse un perdedor. Otra de las razones que impiden al tendero presentarse en el evento es la imposibilidad de ir acompañado por una bella mujer. Contra todo pronóstico, Mauricio logra que Soraya vaya con él, a pesar de que la hija de Aída es una nefasta bailarina. Debido a una extravagante iniciativa de Aidita, Jonathan y Fidel acaban con las manos unidas con las esposas que el hijo de Aída ha sustraído a un agente policial. Como la pequeña se niega a entregarles la llave, ambos amigos deambulan por el barrio buscando la manera de deshacerse de sus ataduras sin que nadie se aperciba del robo perpetrado por Jonathan.
No son trofeos, ni objetos de colección. Paz guarda los regalos de sus ex-novios para recordar los buenos momentos vividos, pero cuando Luisma lo descubre los celos se apoderan de él. Aconsejado por Macu, el novio de Paz decide hacer a su novia un regalo especial para que ella tenga un inolvidable recuerdo suyo.
Al ver que su hermana mayor se dedica a jugar a las cartas con Eugenia en su tiempo libre, Lorena invita a Soraya a salir con sus amigos. Aunque se muestra reacia en un primer momento, la primogénita de Aída accede a su propuesta ante la insistencia de su hermana. Tras unirse a la pandilla de Lorena, Soraya resulta ser la más animada del grupo.
La política de expropiación vinculada a la construcción de una nueva autovía, proyectada por el ayuntamiento, desata la indignación de los vecinos de Esperanza Sur. Tras reunirse con los responsables del consistorio, Mauricio explica a los vecinos la propuesta de las autoridades locales: si abandonan el barrio, recibirán una importante suma de dinero. Esta oferta es del agrado de todos, a excepción de Chema, que se resiste a dejar su hogar.
Feliz e ilusionado: así se siente Luisma tras conseguir trabajo como albañil. Sin embargo, su alegría se transforma en enorme sorpresa cuando descubre que su empleo es de stripper y no de operario de albañilería como creía en un primer momento. Evitar que Paz le descubra mientras él trabaja en el sector del entretenimiento para adultos constituirá su principal objetivo.
La crisis económica y la escasez de clientes en el Reinols llevan a Mauricio a abrir una nueva línea de negocio: "Teletapa". El empresario hostelero cree que introducirse en el sector de la comida a domicilio con Luisma como repartidor le permitirá incrementar sus ingresos. Mientras Lorena y Soraya se encuentran en la terraza del Reinols, una gitana se acerca a la primera para leerle el futuro en la mano. Convencida de que la vidente únicamente pretende sacarles dinero, la primogénita de Aída la echa del lugar. Poco antes de irse, la desconocida echa mal de ojo a Soraya. Aunque a partir de entonces todo lo que hace le sale mal, ella se resiste a creer que su mala suerte se deba al hechizo de la mujer. Chema, el tendero de Esperanza Sur, vive una historia de amor con una presa, a la que conoció durante sus frecuentes visitas a Aída en la cárcel. A pesar de sus esfuerzos por ocultar el romance, su secreto sale a la luz. Mientras Fidel pide explicaciones a su padre sobre esta relación, la novia de Chema se presenta inesperadamente en el barrio afirmando que le acaban de conceder la libertad condicional.
Para poner fin a la desidia y la falta de motivación de los jóvenes de Esperanza Sur, Chema les propone un curioso reto: participar en una "pelea de gallos", un concurso de rap organizado por él. Fidel, Macu y Jonathan serán algunos de los participantes de este certamen, en el que rivalizarán por crear las letras más ingeniosas.
Luisma descubre que su sueldo como barrendero es insuficiente para hacer frente a la hipoteca y que el banco pretende embargarle la casa por falta de pago. Inesperadamente Fernando, un antiguo cliente de Paz, se presenta en Esperanza Sur con una tentadora oferta: pagar una fuerte suma de dinero por pasar una noche con la novia de Luisma. Aunque este "servicio" pondría fin a sus dificultades económicas, Paz decide consultar con su pareja la trascendencia de esta atractiva proposición.
El entusiasmo y la euforia se apoderan de los habitantes de Esperanza Sur cuando Lorena comunica a su familia que ha sido elegida para participar en 'Gran Hermano'. Mientras sus allegados se muestran dispuestos a colaborar en el vídeo de presentación, Toni convence a la joven para que potencie su faceta más glamurosa.
Luis y Paz descubren que Macu y Barajas practican el nudismo en su casa. La imposibilidad de desayunar sentados o de utilizar el cuarto de baño con normalidad dificulta la convivencia de Luisma y Paz en el hogar de los García. Cuando Macu y Barajas les animan a trasladarse a su vivienda, la pareja acepta encantada la propuesta. Cuando llegan al domicilio, se asombran al descubrir que sus amigos practican el nudismo en su casa.
Alardear de que su hermana es una de las actuales concursantes de 'Gran Hermano' permite a Jonathan incrementar sus conquistas amorosas. Sin embargo, un problema de fimosis impide al hijo menor de Aída "culminar" sus citas. Aunque su familia y amigos le ofrecen distintas soluciones, el joven decide seguir el peor de los consejos: el de Mauricio. Agobiada con sus estudios de azafata, Paz pide a Soraya que recoja en su nombre un certificado necesario para presentarse a los exámenes convocados por una aerolínea internacional. Sus continuas distracciones mientras sigue de cerca los movimientos de Chema dificultan enormemente la importante misión encomendada por su vecina. Tras informar a Chema que le han bajado el sueldo a raíz de la crisis, Luisma decide reivindicar sus derechos laborales ante la patronal. Siguiendo las directrices del tendero, la pacífica huelga liderada por el hermano de Aída acaba convirtiéndose en una protesta violenta y desmedida.
Una oleada de ira e indignación se desata entre los habitantes del barrio al descubrir que Lorena es una de las candidatas a abandonar la casa de “Gran Hermano”. Movilizar a los habitantes del barrio para evitar a toda costa la expulsión de la joven del concurso es la estrategia que pondrán en marcha Paz, Luisma, Jonathan, Fidel, Macu y Eugenia. Revitalizar la vida sentimental de su madre es el objetivo que se propone conseguir Aidita cuando concierta a Soraya una cita con Rober, el apuesto padre de una de sus amiguitas. Durante el encuentro de la pareja, la primogénita de Aída siente una gran atracción por el hombre, situación que desespera a Chema. Tras descubrir que Soraya tiene un nuevo amor, Mauricio y Chema sienten una gran amargura. Preocupado por la tristeza que embarga a su jefe, Machupichu anima al dueño del Reynols a acudir a una salsoteca para olvidar a la primogénita de Aída, donde Mauricio conoce a Wendolín, una voluptuosa latinoamericana. Mientras tanto y en un ataque de desesperación, el tendero elabora un plan para boicotear el nuevo romance de Soraya. Paz ingiere por error un vaso lleno de líquido de lentillas, en el que Jonathan había dejado sus lentes de contacto. Tras mantener una fuerte discusión, la novia de Luisma reconoce su equivocación pero, a pesar de sus disculpas, el hijo de Aída decide vengarse de ella provocándole aprensión a la comida cada vez que la joven intenta comer algo.
Luisma y Paz sorprenden a un ladrón en su casa y descubren que su vivienda va a ser subastada dentro de tres días. A pesar de carecer de la liquidez necesaria para recuperar el piso, la pareja ponen en marcha un sorprendente plan para impedir la subasta. Tras ser invitada a "Sálvame Deluxe", Lorena busca un vestido especial con el que acudir al programa de televisión. Al igual que su hermana menor, Soraya desea encontrar un atuendo deslumbrante para acudir a una boda a la que asistirá la familia de su novio. Un antiguo vestido de Eugenia parece ser la solución ideal, hasta que descubren que su dueña se niega a prestarlo. El hijo de Chema ha cumplido 18 años y Marcial decide celebrarlo invitando a su novio a pasar un fin de semana en un cortijo. El romántico plan acaba convirtiéndose en una auténtica pesadilla para Fidel por su inexperiencia en el terreno sexual. Un golpe de fortuna lleva a Jonathan a encontrar un futbolín en la calle. Tras descubrir el objeto, Mauricio convence al hijo menor de Aída para que le permita instalarlo en el Reynols y así sacarle partido. El joven acepta la propuesta del empresario hostelero cuando éste le promete pagarle una comisión por la cesión del futbolín.
Más de 200 kilos de tomate volarán sobre las cabezas de los habitantes de Esperanza Sur durante la celebración de la Tomatina, festejo organizado por Mauricio para contrarrestar el éxito de las fiestas de Esperanza Norte que han dejado desierto el barrio. Tras confesar a su hijo su romance con Soraya, el tendero recibe una feliz noticia: Fidel le explica que ha iniciado una relación amorosa con un apuesto joven. Consciente de la profunda aversión de su progenitor por el maltrato animal, el chico busca la ocasión más adecuada para comunicar a su padre que Marcial es novillero. Poco después, el tendero sorprende a Fidel invitando a su novio a cenar para poder conocerlo personalmente. Además, una fuerte discusión con sus amigas lleva Eugenia a romper sus lazos de amistad con ellas y buscar consuelo en sus nietos, muy a su pesar. Jonathan y Lorena, los principales afectados, trazan un plan para evitar la persistente compañía de su abuela. Por otra parte, los nervios se apoderan de Paz tras descubrir que se ha hecho un esguince en el brazo días antes de la convocatoria del examen de azafata. Al ver el estado de agitación de la joven, Lorena decide ayudarla utilizando la experiencia que le ha brindado su participación en 'Gran Hermano'.
Un gran apasionado de la tauromaquia, Mauricio, debuta como apoderado de Marcial. La relación sentimental del joven novillero con Fidel atravesará nuevas dificultades cuando el dueño del Reynols descubre que el diestro es homosexual. Los constantes cumplidos y las cariñosas muestras de afecto que le dedica Mauricio comienzan a agobiar a Soraya. Junto a Chema, su nuevo amor, la primogénita de Aída busca la manera de que el dueño del Reynols pierda interés en ella. Inspirándose en Macu, Soraya decide acentuar los rudos modales de los García para alejar de sí a su insistente admirador. Luisma y Barajas organizan una timba de póquer en el apartamento de Paz. Sin embargo, su sorpresa será mayúscula cuando sus contrincantes, dos jugadores rusos, les arruinan en cinco minutos. La situación se vuelve sumamente tensa cuando los hombres les amenazan de muerte si no les entregan la cantidad adeudada. Una avería en el baño obliga a la familia García a llamar a un fontanero. El gran atractivo del técnico levanta pasiones entre Lorena, Eugenia y Macu. Cuando el operario concluye la reparación, las tres mujeres buscan la manera de volver a verlo.
Mauricio y Luisma secuestran sin querer el avión en el que trabaja Paz como azafata; Soraya y Chema sufren un 'coitus interruptus' por culpa de Aidita; Lorena cree que se ha acostado con Cristiano Ronaldo pero al descubrir que se había equivocado de chico pide a Fidel que se haga pasar por el futbolista ante la prensa...
Tras ser sorprendido manteniendo una conversación íntima, Chema asegura a Mauricio que su novia es muda. Feliz de que su amigo haya encontrado pareja, el dueño del Reynols organiza una cena de dobles parejas en la que pretende seducir a Soraya. El hijo del tendero decide participar en un concurso de cortometrajes, certamen en el que la cinta ganadora será emitida en televisión. La creatividad y el empeño profesional de Fidel en el proyecto se ven interrumpidos cuando Lorena, obsesionada con recuperar la popularidad, pide al joven participar en su proyecto en calidad de actriz. Tras ver varios vídeos familiares, Eugenia se percata de la maldad y el egoísmo con los que ha conducido su vida. En su afán por cambiar su peculiar forma de ser, la madre de Aída decide aprender diversas técnicas de relajación de la mano de Paz para convertirse en mejor persona. Una sorpresa aguarda a Macu en el segundo cumpleaños de su hijo Luisito: su encuentro fortuito con David, el padre biológico del menor. La inesperada visita de éste a Esperanza Sur obliga a la joven a presentarle al niño. La alegría de Macu contrasta con el desánimo de Barajas, obsesionado con la idea de que puede perder al pequeño.
Una atractiva barrendera amenaza la relación sentimental entre Luisma y Paz. La complicidad entre Jose, la nueva compañera de trabajo de su pareja, y su chico suscitará los celos de Paz. Relanzar la carrera profesional de Marcial, el torero al que representa, constituye la principal prioridad de Mauricio. El dueño del Reynols decide pactar con Lorena la realización de un montaje en el que ella, la primera concursante expulsada de la actual edición de 'Gran Hermano', aparecerá como la nueva pareja sentimental del diestro. La inapetencia por la comida y el carácter retraído que muestra Eugenia en los últimos días lleva a pensar a su familia que le ocurre algo grave. Tras realizar diversas conjeturas, los García están convencidos de que la mujer padece sordera. Sin embargo, la madre de Aída se las ingenia para convencer a sus hijos y nietos de que su capacidad auditiva no ha sufrido ninguna variación.
Ha intentado sin éxito arreglar una tubería averiada en casa de Paz, por lo que aconsejado por Chema, Luisma exige a Mauricio, el propietario de la vivienda, que se haga cargo de la reparación. Tras tener en cuenta la reclamación de su inquilino, el dueño del Reynols envía a Machupichu a reparar el desperfecto. Sorprendida y preocupada: así se siente Soraya tras recibir una llamada telefónica de Rita, la madre de su marido maltratador a quien Aída quitó la vida tras asestarle un golpe certero con la plancha. Contra todo pronóstico, la mujer, que acaba de enviudar, le informa que desea hacer las paces con ella para ver crecer a su nieta Aidita. Tras escuchar sus palabras, la primogénita de Aída, la invita a quedarse unos días en Esperanza Sur, pese a que a Chema el comportamiento de la anciana le parece harto sospechoso. Esperanza Sur organiza el tradicional torneo juvenil de ajedrez, competición en la que Fidel y Germán deciden no participar ya que gracias a su gran habilidad en el juego siempre llegan a la final y acaban en tablas. Ambos jóvenes deciden enseñar a Jonathan y a Mecos las reglas básicas de esta disciplina para que sus pupilos compitan entre sí en el torneo, labor que no será nada fácil.
Agotada tras regresar de un largo viaje de trabajo, Paz descubre una televisión de gran formato en su hogar. Tras interrogar a Luisma sobre la dudosa procedencia del electrodoméstico, la azafata constata que se trata de un trapicheo de su pareja y de Barajas con el que pretenden ganar algo de dinero. Germán está profundamente enamorado de una chica, pero su timidez y miedo al fracaso impiden al joven tomar la iniciativa. Incapaz de negarle su ayuda, Fidel decide ayudar a su amigo. Sin embargo, sus cuidadas estrategias de seducción no logran el efecto deseado cuando Jonathan fija su atención en la joven. Las hermanas García encuentran inesperadamente en casa la "bola loca", un emblemático juego de su infancia. Cuando Soraya y Lorena muestran su hallazgo a Eugenia, ésta les recuerda que en el pasado mantuvieron una gran rivalidad. Recuperar su habilidad en el manejo de la "bola loca" y demostrar su supremacía en el juego es el doble objetivo en el que se embarcarán las dos hijas de Aída ante la mirada atónita de amigos y familiares.
Su trabajo como azafata de una aerolínea internacional obliga a Paz a pasar largas temporadas fuera de Esperanza Sur, situación que comienza a hacer mella en su relación de pareja con Luisma. El hermano de Aída espera ilusionado la llegada de su novia procedente de Miami para compartir con ella un momento de intimidad. El joven se encoleriza cuando diversas circunstancias le impiden lograr su objetivo. Se acerca el día en el que Aidita recibirá su Primera Comunión, mientras Soraya se desespera porque su falta de liquidez no le permite comprar el vestido de comunión de su hija. Tras conocer sus dificultades económicas, su familia y amigos unen sus fuerzas para lograr que la pequeña luzca un precioso vestido en el importante evento.
Barajas le vende a Mauricio un reloj falso. El dueño del bar Reinols se enfada terriblemente cuando se percata del engaño, pero se da cuenta de que puede hacer un gran "negocio" si se asocian. Soraya está enferma y nadie de su familia quiere ayudar con las tareas de la casa y el cuidado de Aidita. Sólo Chema intenta echarle una mano, pero él también está desbordado con su trabajo en la heladería. La solución de urgencia que encuentra el novio de Soraya es pagar a Eugenia para que se ocupe de los quehaceres domésticos. Fidel llama a Jonathan porque se siente solo. El hijo de Aída decide aprovechar la oportunidad para organizar una fiesta en casa de Chema. A la mañana siguiente, Fidel convence a Jonathan, Lorena y Mecos para que le ayuden a limpiar y descubre horrorizado que un cuadro realizado a punto de cruz por la abuela de Chema ha desaparecido.
Paz se traslada a Miami tras ser ascendida, La excelente labor de Paz como azafata de una aerolínea internacional ha sido recompensada con un merecido ascenso y con un importante aumento de sueldo. Sin embargo, su alegría se ve mitigada cuando descubre que sus nuevas responsabilidades dentro de la compañía le obligan a fijar su residencia en Miami. Tras sopesar los pros y los contras de la situación, Luisma decide acompañar a su novia, pero sus antecedentes penales se convierten en un obstáculo insalvable. La denegación del visado debido al historial delictivo de él y la sospecha de que su chico le está siendo infiel provoca una fuerte discusión en la pareja obligando a Paz a poner fin a su noviazgo y a viajar sola a Miami.
Pretendía disfrutar de una noche "sólo para chicas" para celebrar la despedida de soltera de su amiga Vanesa pero un suceso inesperado llevará a Lorena a vivir una auténtica pesadilla. Tras robar el coche de Chema, su hermano Jonathan se ofrece a llevar a las amigas a los locales nocturnos de moda, velada que se frustra cuando el grupo atropella inesperadamente a Eugenia, su abuela. La imposibilidad de conseguir el visado para acompañar a Paz en su nueva andadura americana ha obligado a Luisma a quedarse en Esperanza Sur mientras su novia ha fijado su residencia en Miami. Triste y deprimido, el hermano de Aída no encuentra consuelo hasta que su familia y amigos le hacen una insólita propuesta: convertirse en el nuevo entrenador del equipo de baloncesto de Aidita. Sus nuevas responsabilidades deportivas le harán recuperar la ilusión. Su vasta cultura general, sus grandes dotes artísticas y su dominio de las Matemáticas han permitido a Fidel superar con éxito el temido examen de Selectividad. Tras recibir la notas, el hijo de Chema se muestra indeciso ante la carrera universitaria que elegir mientras sopesa los pros y los contras de un amplio abanico de opciones.
Conquistar a la profesora de Jonathan haciéndose pasar por un virtuoso de la guitarra es el plan que pondrá en marcha Mauricio tras quedar prendado de la belleza de la joven. La situación se complica cuando la docente pide al dueño del Reinols que le muestre su “arte”. Desprecio, ira e indignación son los sentimientos que manifiesta Macu hacia Luisma, a quien considera responsable del fracaso sentimental de Paz y ha excluido de la lista de invitados de la fiesta de disfraces con la que celebrará su cumpleaños. Conmovido por la tristeza de su amigo, Barajas le hace creer que puede acudir al evento. Durante la velada, la homenajeada insulta a Luisma hasta que Soraya sale en su defensa y le explica que la supuesta infidelidad a Paz con Jose fue un montaje. Tras la negativa de Mauricio de no renovar a Chema el alquiler de la tienda, el empresario hostelero decide alquilar el local para otra actividad comercial: la venta de productos latinoamericanos en Esperanza Sur. Machupichu, inmigrante y gran conocedor de las bondades de esta gama de artículos, se encarga de llevar a cabo la promoción de los mismos. En su nueva faceta como comercial, el camarero confunde unos paquetes dirigidos a Eugenia y a Fidel. Una situación casual lleva a la primogénita de Aída a vivir una nueva experiencia sexual junto a Chema. A pesar de que la innovadora práctica no resulta ser del agrado de la pareja, ninguno de ellos se atreve a confesarlo. Soraya comenta el hecho a Lorena mientras su amado lo consulta con su hijo Fidel. En su intento por aclarar la comprometida situación, los enamorados crean una confusión aún mayor.
La ilusión de Luisma tras descubrir que Paz ha decidido poner fin a su andadura americana se transforma en sorpresa e indignación cuando su amada regresa a Esperanza Sur con un nuevo novio: un piloto culto y atractivo (Eloy Azorín). Su sentido del humor y facilidad de palabra permitirán a Mauricio Colmenero, el donjuan de Esperanza Sur, sumar un nuevo nombre en su lista de conquistas: la esposa de un guardia civil. Tras huir precipitadamente del domicilio de ella saltando por la ventana, el empresario hostelero descubre que ha olvidado su cartera en el lugar, por lo que pide a Luisma que le ayude a recuperarla a cambio de la organización de una fiesta sorpresa con motivo del regreso de Paz al barrio. El exquisito gusto de Tony y su gran conocimiento de las últimas tendencias de moda suscitarán el interés de Lorena y Soraya en un periodo clave para su modesta economía: las rebajas. A pesar de la insistencia de ambas jóvenes, el hermano menor de Mauricio les informa que sólo podrá a acompañar a una de ellas, situación que abre una gran rivalidad entre las hermanas García. Animado por su hijo, Chema decide ganarse la confianza de Aidita, la hija de su pareja. Sin embargo, los denonados esfuerzos de su progenitor por ganarse a la pequeña suscitarán los celos del joven universitario, que reclamará desesperadamente la atención paterna.
Demostrar que no tiene rival en la venta de papeletas del viaje de fin de curso es el objetivo de Lolo (Roger Príncep), un niño impedido que acude al colegio en silla de ruedas y que no dudará en utilizar su condición para conseguir vender más boletos que Aidita, su compañera de clase. Soraya y Lorena deciden ayudar a la pequeña utilizando todo tipo de artimañas. Mauricio Colmenero vivirá uno de los momentos más peligrosos de su vida cuando un peligroso atracador (Raúl Arévalo) junto con un compinche mudo irrumpe en el Reinols para hacerse con la recaudación tras amenazar al propietario, a los empleados y a los clientes del establecimiento. Sin embargo, la decidida intervención de Chema hará fracasar los planes del delincuente. El apartamento de Paz es testigo de la atípica, compleja y tensa convivencia entre el hermano de Aída, su ex-novia y la nueva pareja sentimental de ésta. Movido por los celos y el despecho, Luisma protagoniza sonados desencuentros con Eduardo mientras Paz intenta que los dos hombres de su vida mantengan una relación cordial.
Montar el primer locutorio telefónico en el barrio es el negocio que Luisma planea poner en marcha próximamente. Tras conocer el plan empresarial del hermano de Aída, Mauricio decide adelantarse arrebatándole la idea. Poco después, ambos mantienen una dura confrontación en la que utilizan cualquier medio a su alcance para aumentar su incipiente clientela. Preocupado por el cuidado de su imagen, Eduardo decide depilarse y Lorena se ofrece ayudarle. Durante la depilación, el novio de Paz sufre una repentina erección, situación que hace creer a la joven que el atractivo piloto está profundamente interesado en ella. Jonathan y Mecos conocen a dos hermanas con las que despliegan su encanto y simpatía. Mientras Mecos logra intimar con una de ellas, el hijo menor de Aída no logra conquistar a la otra joven. Desesperado, el adolescente intenta convencer a su amigo para efectuar un cambio de pareja, iniciativa en la que fracasa nuevamente.
El repentino fallecimiento de varias amigas de la revista en un corto espacio de tiempo provoca en Eugenia una honda depresión. Triste y abatida, la madre de Aída no encuentra consuelo, por lo que su familia y amigos deciden montarle una revista musical para que recuerde su época de vedette. Teniendo presente la experiencia negativa de su tío Luisma con las drogas, Jonathan se resiste a fumar el porro que le ofrece Mecos. Sin embargo, la insistencia de su amigo lleva al hijo menor de Aída a cambiar de idea para volver a integrarse en la pandilla. Su familia comienza a preocuparse cuando descubre el incipiente consumo de drogas del adolescente. El equipo de producción del programa “¿Tengo una pregunta para usted?” contacta con Luisma para invitarle a participar en la próxima entrega del exitoso espacio de televisión que tendrá como invitado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Tras la llamada telefónica, el hermano de Aída comparte la noticia con su familia y amigos y estudia qué cuestión plantear al jefe del Ejecutivo.
Tras matricularse en la facultad, Fidel inicia ilusionado sus estudios universitarios junto a su amigo Germán. Para integrarse en el campus, el hijo de Chema decide apuntarse a la tuna, donde hace gala de sus conocimientos y dotes musicales. Sus fuertes caracteres, sus distintas maneras de ver la vida y las dificultades en la convivencia han acabado haciendo mella en la relación sentimental de Macu y Barajas que atraviesa uno de sus peores momentos. La pareja decide poner fin a su romance para iniciar una nueva etapa como amigos.
Preocupada por la formación académica de su hija, Soraya intenta matricular a Aidita en un reputado centro escolar. Su pareja, Chema, comunista declarado, se hace pasar por un devoto católico para que la pequeña forme parte del alumnado de un prestigioso colegio religioso. La terraza del Reinols se convierte en el escenario de una fuerte confrontación entre Mauricio y un hombre que lleva consigo una cabra. La visión del animal espanta a los clientes del bar, por lo que el empresario hostelero se ve obligado a poner en marcha un plan de urgencia que le permita recuperar a su clientela habitual. Consciente de los distintos puntos de vista que mantiene con Lorena y Macu, Fidel se muestra reacio a compartir piso con ellas. Sin embargo, la posibilidad de iniciar una nueva vida sin la supervisión paterna lleva al hijo de Chema a independizarse y a descubrir las responsabilidades de la vida adulta junto a las dos chicas.
Tras años sin verse, Mauricio se reencuentra con su mejor amigo de la mili, un hombre con fama de mujeriego en su juventud. El dueño del Reinols recibe un varapalo cuando éste le confiesa que es homosexual y que mantiene una relación sentimental con Tony, el hermano menor del empresario hostelero. Fidel acaba de mudarse a un apartamento compartido cuando descubre los primeros problemas de convivencia en su nueva vida como adulto. El orden, la limpieza y la tranquilidad que rigen su vida cotidiana contrastan con las caóticas costumbres de Lorena y Macu, sus compañeras de piso. Tras llegar a un acuerdo, los jóvenes deciden instaurar unas normas básicas de convivencia.
El cumpleaños de Soraya se aproxima y Lorena se plantea sorprender a su hermana con un regalo muy especial, un “gallifante”. Tras localizarlo en Internet, la joven decide pujar por el preciado objeto y descubre que otro internauta desea conseguirlo a toda costa. Cuando constata que el otro interesado es Chema, Lorena acuerda con él compartir el coste del regalo. Para integrarse en el campus, Fidel y Germán se hacen cargo de la copresentación de un programa radiofónico. Ante el escaso éxito del espacio, los jóvenes deciden ofrecer radionovelas en las que la participación fija de Luisma y de Barajas convierte al programa en uno de los más seguidos de la radio universitaria. Encuentros furtivos y conversaciones misteriosas entre Chema y Paz llevan a pensar a Soraya que su pareja y su mejor amiga están preparando una fiesta sorpresa con motivo de su próxima onomástica. Sin embargo, la primogénita de Aída ignora que el homenajeado será Mauricio y no ella.
Las cosas entre Luisma y el actual novio de Paz no están tranquilas. Para resolverlas, ambos deciden presentarse a un concurso de 'break-dance' para ex-drogadictos, ex-alcohólicos y ex-tremeños. Además, Adeliata quiere una bici por encima de todas las cosas del universo y a Fidel le robarán unos apuntes de vital importancia
Chema extravía los billetes de avión de una romántica escapada con Soraya Disfrutar de intimidad en un idílico entorno es el sueño que desean hacer realidad Soraya y Chema en una romántica escapada. Sin embargo, los planes de la pareja se ven amenazados cuando el padre de Fidel introduce por error los billetes de avión en la urna de la mesa electoral que preside Luisma. Chema trata de convencer a su amigo para que se los devuelva, pero en su desesperación tira la urna y es inmediatamente detenido por la policía. Tras una conversación con Paz, Lorena descubre que tiene más aspectos en común con su abuela Eugenia de los que ella creía. Horrorizada, la joven decide modificar radicalmente su comportamiento para que nadie pueda percibir su gran parecido con la matriarca del clan García. El enorme volumen de trabajo del bar y una férrea política de contención del gasto llevan a Mauricio a tomar una medida extraordinaria: aumentar el personal del Reynols mediante la contracción de un becario. Tras la llegada del joven al local, el hábil empresario hostelero no duda en ampliar sus atribuciones y convertirlo en “chico para todo”.
Hacer gala de su coordinación y puntería mientras humilla a su contrincante jugando a los bolos es el común denominador que comparten Luisma y Chema. A pesar de la estrecha amistad que les une, esta práctica deportiva hace aflorar entre ellos una vieja rivalidad. El hermano de Aída se alzará con la victoria en un emocionante partido en el que el novio de Soraya acabará lesionado. Tras descubrir que Fidel ha entablado amistad con un apuesto sueco en un intercambio de idiomas, Lorena decide apuntarse a un programa de intercambio de inglés de forma inmediata. Aprender las nociones básicas de una nueva lengua es tan sólo una mera excusa para que la hija de Aída pueda llevar a cabo su objetivo prioritario: conquistar al atractivo nórdico.
Un famoso fotógrafo especialista en retratos colectivos busca voluntarios en Esperanza Sur para inmortalizarlos en una campaña benéfica contra la malaria. Luisma y Mauricio se muestran reacios a colaborar en el proyecto en un primer momento hasta que descubren que en la foto aparecerá un gran número de mujeres desnudas. La primogénita de Aída reprueba el comportamiento de Lorena tras descubrir que su hermana ha robado un vestido en la misma tienda donde ella ha visto un precioso par de zapatos. Ambas hermanas acuden a la boutique, donde Lorena enseña a Soraya cómo llevarse un artículo de la tienda sin que los dependientes se den cuenta y le entrega una bolsa forrada de papel de aluminio. Al día siguiente, Soraya luce unos fabulosos zapatos nuevos pero sus remordimientos por el vil acto cometido le obligarán a tomar una decisión insólita: regresar a la boutique para devolver el artículo sustraído. El mal estado de la fruta de los últimos pedidos lleva a Chema a contactar con el proveedor para quejarse airadamente sobre la baja calidad del género recibido. El tendero decide quedar con él en Esperanza Sur para tratar el tema “cara a cara”. La situación se complica cuando el novio de Soraya descubre que el distribuidor de fruta es Paneque, un antiguo compañero de clase con fama de matón.
Es el cumpleaños del novio de Paz y, debido a la rivalidad que ambos mantienen, Luisma decide colarse en su fiesta sorpresa y chafársela haciéndose pasar por un exitoso broker. Además, se toma la libertad de hacer diversas recomendaciones bursátiles a lo largo de la noche que terminan llamando la atención de Paz y Mauricio. Por si fuera poco, la cosa se complica cuando Luisma pierde las sumas de dinero que le han sido confiadas. Por otro lado, llega a Esperanza Sur un nuevo vecino que resulta ser un gran admirador de Eugenia, la que fuera una deseada vedette en su juventud. El vecino, interpretado por el actor Jaime Blanch, se obsesiona tanto con Eugenia que en un momento dado podría resultar peligroso… Soraya trabaja a destajo y se siente esclavizada como camarera del Reynols, hasta que Mauricio la sorprende inesperadamente concediéndole unos días de vacaciones. A pesar de sus deseos de disfrutar de la tranquilidad y del descanso, la inactividad y el tedio hacen mella en Soraya. Profundamente aburrida, la primogénita de Aída decide ayudar a Chema en la tienda. Sin embargo, su insoportable carácter obligará al tendero a pedir al empresario hostelero que la reincorpore al trabajo de manera inmediata. El azar lleva a Lorena a encontrar el diario secreto de Fidel, un documento en el que el hijo de Chema plasma sus sentimientos y pensamientos más íntimos. En lugar de devolver la bitácora a su legítimo dueño, la joven decide leer los textos privados de su amigo. Tras apercibirse de esta violación de su intimidad, Fidel entra en cólera y decide vengarse de Lorena.
La emoción de Soraya ante la próxima celebración de la cena de Nochebuena contrasta con la apatía de Chema, Fidel y Paz, que se sumarán a la tradicional velada navideña en el hogar de los García. Movida por su colosal apetito, Eugenia se come el cochinillo comprado por su nieta, situación que amenaza la celebración familiar. Mientras trata de enmendar su error, la matriarca del clan García sugiere que participen en un concurso de belenes vivientes y así optar al premio del certamen: una opípara cena navideña. Tras escuchar la propuesta de Eugenia, Fidel decide presentarse voluntario para dirigir la actuación, pese a que las celebraciones navideñas no son del agrado de su padre. Por otra parte, Luisma y Barajas se inscriben en el concurso por su cuenta. Ramón García, en el papel del espíritu de las Navidades presentes, pasadas y futuras, recala en Esperanza Sur con un doble fin: mostrar a Mauricio Colmenero el verdadero sentido de estas fiestas y convencerle para que permita a Machupichu pasar la Nochebuena junto a su familia. Ante la negativa del empresario hostelero de conceder varios días libres al camarero latinoamericano, Soraya intenta hacerle entrar en razón sin éxito. Poco después, Mauricio recibe la visita de un enigmático personaje envuelto en una capa. En un primer momento, el dueño del Reynols cree que el inesperado visitante es un “graciosillo” que quiere tomarle el pelo hasta que el espíritu navideño le guía en un viaje mágico que le mostrará su pasado, presente y futuro.
Mauricio llega de Benidorm con las ideas cargadas y tiene la genial idea de organizar en su bar una serie de citas Express a 5 euros por cabeza, pero tiene un pequeño problema y es que mientras todos los hombres del barrio se apuntan, de mujeres sólo Macu y Eugenia lo hacen. Las hormonas ya han empezado a hacer mella en Germán, quien anda todo salido por la ahí deseando perder la virginidad. Al principio el chico se apunta a las citas Express, pero un día que no hay cupo termina contándole a Mauricio lo que le pasa. El hostelero le aconseja ir a putas pero cuando llega allí el joven se acobarda, por lo que le pide a Maurico que le acompañe. Una vez allí y cuando esta a punto de perder la virginidad con una de esas chicas Fidel llega para aconsejarle que no lo haga; pero Germán está todo dispuesto. Paz sueña con el matrimonio, pero cuándo le pregunta a Edu, éste le da largas así que la chica se deprime pensando que el piloto no quiere ir en serio, y un día bromeando con el Luisma se acaba acostando con él.
Ilusionada con Andrea, su nueva compañera del colegio, Aidita se prepara para pasar la noche en casa de su amiga. Soraya se lleva una grata sorpresa cuando descubre que Belén Esteban acude al hogar de los García a recoger a la pequeña. Profundamente impresionada, la primogénita de Aída informa a Lorena de la breve visita de la famosa co-presentadora de “Sálvame” y la joven pelirroja decide prepararse a fondo para cuando la Esteban traiga a su sobrina de vuelta a casa. Lorena y Belén se hacen amigas poco después: la primera descubre que la de San Blas es una mujer sencilla y muy normal, mientras que la segunda está encantada en Esperanza Sur, ya que es la primera vez en años que los paparazzi no la han seguido. Cegada por la ambición y por la posibilidad de acudir como invitada a un programa de televisión, Lorena decide llamar a los fotógrafos traicionando la confianza y la amistad que le unen a Belén Esteban.
Inmersa en la organización de la fiesta de despedida de soltera con la que pretende sorprender a Paz en la víspera de su boda con Edu, Soraya pide ayuda a Chema para tratar de impedir que Mauricio contrate los servicios de alguna prostituta con la que homenajear al piloto, pero el dueño del bar consigue “secuestrar” a Edu con ayuda de Jonathan, Mecos y Machupichu. La fiesta organizada por Mauricio da un giro inesperado cuando una atractiva policía, papel interpretado por Carolina Bang, irrumpe en el bar. Creyendo que se trata de una stripper, el empresario hostelero le anima a llevar a cabo su espectáculo, hasta que la agente de la autoridad se identifica y decide llevar a comisaría a todos los asistentes de la despedida de soltero. Mientras tanto, todo está preparado en Esperanza Sur para el gran día de Paz.
Tras instalar una cámara de vídeo en el baño, Lorena graba a su hermano menor haciendo el ridículo ante el espejo, imágenes que cuelga en Internet poco después. Tras descubrir la hilaridad y las duras críticas que ha suscitado la difusión del vídeo, el joven decide tomar venganza y grabar a su hermana y a Macu después de una noche de fiesta. Las chicas, al ver el éxito y la cantidad de visitas que tiene el vídeo, están encantadas con la fama que están adquiriendo. Una exquisita empanadilla de elaboración propia bautizada como “soradilla” con la que agasaja a los clientes del Reinols el día de su cumpleaños constituye la última creación gastronómica de Soraya. Sorprendido por la gran aceptación de la innovadora tapa entre los clientes del bar, Mauricio decide sacar el máximo beneficio poniéndola a la venta, iniciativa empresarial que obliga a la primogénita de Aída a trabajar más que nunca.
A punto de celebrar su primer aniversario con Chema, Soraya fantasea con el romántico plan con el que le sorprenderá su pareja sentimental. La ilusión de la primogénita de Aída se transforma en contrariedad cuando descubre que el tendero planea llevarla a ver “La Celestina, El Musical”. Consciente del desinterés de su chica por el espectáculo, Chema decide buscar otro regalo. Cegado por el amor, toma una insólita decisión: hacerse un tatuaje conmemorativo. La situación se complica cuando pierde el conocimiento durante la sesión y el tatuador interpreta libremente su petición. El descubrimiento de un pequeño bulto en el pecho lleva a Eugenia a pensar que padece cáncer. A la espera de los resultados de la biopsia, la madre de Aída promete hacer el Camino de Santiago si logra curarse. Tras ser informada que su estado de salud no reviste ninguna gravedad, la matriarca de los García anuncia que está dispuesta a recorrer España, afirmación que despierta la incredulidad de sus familiares y amigos. Lograr una excelente puntuación en el trabajo de fin de curso es el motivo por el que Germán y Fidel piden a Luc, un compañero de la facultad, que se una a su grupo. Su excesiva pedantería agobia a ambos amigos, por lo que buscan la manera de que el joven ponga fin a su colaboración de forma voluntaria. Tras simular que les encanta el fútbol para tratar de espantarlo, descubren estupefactos que es perfecto en todo: adora la obra del filósofo alemán Schopenhauer, conoce los pormenores de la trayectoria deportiva del mítico futbolista germano Beckenbauer y domina las artes marciales.
Tras regresar entusiasmada de su romántica luna de miel en Kenia, Paz se dispone a mostrar a todos los interesados el álbum con las instantáneas de su viaje africano. Su insistencia provoca la desbandada general y la joven recién casada sólo logra convencer a Eugenia para que lo vea a cambio de una singular contraprestación: entregarle un enorme huevo de avestruz. Tras descubrir que su sobrina se ha roto un diente en el colegio, Luisma busca la manera de que la pequeña recupere la ilusión por el Ratoncito Pérez. El hermano de Aída rescata un mugriento disfraz que encontró en un vertedero hace años y esa misma noche entra sigilosamente en la habitación de su sobrina propinándole un susto de muerte. El extraordinario éxito de la canción de Lorena y Macu en Internet ha logrado que el dúo femenino de Esperanza Sur se sitúe en el ranking de las 20 candidaturas más populares para la próxima edición de Festival de Eurovisión. La organización española del certamen premia su creatividad musical con la grabación del videoclip de su single. Ilusionado con el proyecto, Tony se ofrece a ayudar a ambas amigas con la coreografía. Tras observar la escasa habilidad de Macu con el baile, el peluquero intenta restar protagonismo a su sobrina en el vídeo.
Durante una sesión de terapia con su psicóloga, Luisma descubre que su relación de amistad con Barajas influye negativamente en su vida, ya que le arrastra hacia comportamientos delictivos y parasitarios. Para dar esquinazo a su amigo, el hermano de Aída propone jugar al escondite, hasta que poco después le acaba confesando que deben dejar de verse durante algún tiempo. Incapaz de soportar la soledad, Barajas pide ayuda al barrendero para llevar a cabo una singular iniciativa: demostrar a la facultativa que es una buena persona. La compra de un fabuloso vestido por si su videoclip se convierte en una de las canciones finalistas para representar a España en el Festival de Eurovisión y la renovación de un microscopio son los motivos que esgrimen Lorena y Fidel, respectivamente, para alquilar la habitación de Macu durante su ausencia. Los jóvenes deciden alquilársela a Jonathan ignorando que su compañera de piso ha cerrado un acuerdo con Mecos. Tras la llegada de éste junto a su enorme perro, la convivencia en el apartamento se hace insostenible, por lo que la pelirroja toma una drástica determinación: Mecos y Jonathan deben abandonar el piso de manera inmediata.
El señor Uribarri, o 'Burberry' como le ha llamado Macu, ha decidido expulsar a nuestro dúo favorito del casting final de Eurovisión. Nada hubiera pasado si, cegadas por el ansia de triunfo, Lore y Macu no hubiesen boicoteado la actuación de su mayor rival, 'Kevin', haciéndose pasar por sus coristas y siendo descubiertas por sus desafines. En un momento, el sueño de las dos vecinas- y de todo Esperanza Sur- se ha ido al garete
Tras coincidir nuevamente con Mariló en la sala de espera de la psicóloga, Luisma concierta una cita con la atractiva paciente para quedar a cenar. Ilusionado con el romántico encuentro, el barrendero comparte su alegría con Jonathan y Mauricio. Sin embargo, ambos muestran sus recelos al respecto: su sobrino está convencido de que la joven es una modelo anoréxica, mientras que el empresario sospecha que se trata de una psicópata. Leila, su compañera de celda, le salvó la vida en la cárcel y en señal de agradecimiento, Aída pide a su familia que acojan a la joven en su hogar tras cumplir su condena. En un primer momento, Soraya se niega a seguir las directrices de su madre hasta que descubre que Leila ingresó en prisión por defraudar a Hacienda. Eugenia y Jonathan acuden al centro penitenciario a recoger a la ex-presidiaria, donde descubren horrorizados su tosco carácter. La joven pelirroja regresa de su viaje italiano portando consigo una maleta ajena. Tras examinar el contenido del equipaje, la hija de Aída se enamora perdidamente del propietario y decide concertar una cita con él para intercambiarse las maletas. Emocionada, Lorena relata a Fidel los detalles de la historia y ambos acaban llamándole. Al escuchar la seductora voz del joven italiano, el hijo de Chema se siente irremediablemente atraído por él e intenta convecer a su amiga de la evidente homosexualidad del misterioso desconocido.
Profundamente decepcionada tras no ser seleccionada en el casting de un musical debido al escándalo protagonizado en la gala previa al Festival de Eurovisión, Lorena, que acaba de descubrir su pasión por la música, decide ingresar en el conservatorio. En el centro musical coincide con Germán, a quien no duda en ridiculizar, hasta que descubre que es el profesor encargado de la prueba de acceso de los nuevos candidatos. Agobiada ante la imposibilidad de estudiar el denso temario, Macu anima a la pelirroja a utilizar sus armas de mujer para seducir al amigo de Fidel y así aprobar el examen. Aidita completa la lectura de “Diferentes tendencias sexuales”, obra que le ha regalado Fidel. El tendero recrimina a su hijo por el inapropiado regalo que ha hecho a la pequeña, mientras que ella está encantada con su nuevo libro. Tras descubrir que la iniciativa del regalo ha partido del hijo del tendero, Soraya se encoleriza. Dolido con su actitud, Fidel critica los valores que la primogénita de Aída inculca en su hija, en los que sólo parecen tener cabida las versiones edulcoradas de la realidad. Su jefe le ha ordenado que pida sillas de terraza, pero debido a un error lingüístico el camarero confunde “terraza” con “Terrassa”. Hundido por su equivocación, Machupichu pide a Jonathan que le ayude a mejorar su vocabulario. Tras unas pocas lecciones, los progresos del camarero son evidentes, aunque su lenguaje se ha vuelto un tanto macarra.
Unos cupones descuento han desatado la fiebre por las compras de Lorena. Para ganar el atractivo premio de la promoción, la pelirroja de Esperanza Sur se lanza a gastar la mayoría de los vales, al tiempo que convence a su familia y amigos para que utilicen los cupones restantes y se los devuelvan firmados. Tras llegar de un viaje, Paz descubre que ha perdido el anillo de pedida que le regaló Edu. Angustiada por el extravío, pone la casa patas arriba para localizar la preciada alhaja, pero sus esfuerzos no dan los frutos esperados. En su desesperación, la ex-novia de Luisma tratará de recuperar la joya a cualquier precio mientras busca la manera de evitar que su marido la eche en falta. La apretada agenda académica de su hijo, unida a la decisión del joven universitario de abandonar el hogar familiar para independizarse, han hecho mella en el excelente relación que mantenían Chema y Fidel. Preocupado por el distanciamiento, el tendero se propone pasar más tiempo con su hijo compartiendo múltiples momentos de ocio.
Tras superar su desengaño amoroso con Paz, Luisma protagoniza un desafortunado episodio con Sole, la psicóloga que le ha tratado: durante la última consulta, el barrendero, embargado por la emoción de saberse curado, derriba un busto de Freud sobre el pie de la psicóloga, que huye dolorida al hospital. Justo en ese instante llega a la consulta un nuevo paciente, que piensa que Luisma es el psicólogo que le va a tratar. Tras escucharle y ofrecerle sus peculiares consejos, decide instalar una consulta en su casa para conseguir un sueldo extra. Fidel y Toni deciden presentarse al concurso de diseñadores convocado en el barrio. Aunque al principio rivalizan entre ellos e incluso contratan a Lorena para que ejerza como modelo durante el desfile, pronto se dan cuenta de que deben trabajar juntos y dejar a un lado sus diferencias. Tras debatir sobre quién será la modelo que porte sus creaciones, finalmente eligen a Paz. Esta situación generará el enfado de Lorena, que pedirá ayuda a Luisma para que urda un plan de modo que no les quede más remedio que contratarla. Mauricio saluda a una prostituta que se encuentra en un avanzado proceso de gestación. Al cabo de unos días, Machupichu encuentra un bebé abandonado cuando va a abrir el bar y le insinúa a su jefe que la niña podría ser suya. Muy preocupado y un tanto desesperado, el hostelero decide hacerse las pruebas de ADN antes de decidir quedarse con la pequeña. Mientras le dan los resultados, Mauricio cuidará de la niña hasta que aparezca la madre. Enfadado tras oír decir a Soraya que Machupichu le parece atractivo y tras las malas experiencias sufridas con su exmujer, Chema comienza a preocuparse en exceso pensando en la posibilidad de que el camarero pueda conquistar a su pareja. Por este motivo, el tendero decide comenzar a emplearse a fondo en el terreno sexual y no permitir descansar a Soraya por las noches.
Paz y Edu ejercen de canguros de Aidita mientas Soraya y Chema se van de romántico fin de semana. Como agradecimiento, el tendero y su chica deciden invitarles a cenar. Sin embargo, no será una tarea fácil ya que desde que Paz se ha casado con el piloto están acostumbrados a exquisitas delicatessen. Por otro lado, Luisma se mete con Eugenia porque está rellenita. El barrendero insiste en que él sería un gran gordo y su madre le demostrará que ser gordo no es tan divertido como él piensa. La abuela rescata un traje de gomaespuma que pesa 38 kilos, uno por cada año que Luisma se ha estado riendo de su madre, y que él tendrá que llevar puesto para sufrir en sus propias carnes cómo se vive con sobrepeso.
El Bar Reinols ha venido experimentando un descenso considerable en su clientela, situación que le ha propiciado a Mauricio serias dificultades para pagar los salarios de sus empleados. A modo de solución, Machupichu propondrá a Mauricio que permita a sus clientes fumar en el bar y el hostelero no dudará en desafiar a las autoridades. Por otro lado, las continuas bromas de Luisma llevan a Eugenia, Lorena y Soraya a darle un escarmiento: le harán creer que tiene un hermano gemelo en Argentina. Emocionado por la noticia, el barrendero experimentará aún mayores sensaciones cuando crea hablar con él por teléfono en una conversación en la que le anuncia su próxima visita a España. Además, Paz se siente muy agobiada tras haber mentido a Edu, al que ha asegurado que esquía desde que era pequeña cuando en realidad no ha sido así. Su marido la ha invitado a pasar unos días en Los Alpes, por lo que necesita unas clases urgentemente. Jonathan se ofrece a enseñarla por un módico precio. Por último, Macu se muestra muy ilusionada con su nueva conquista amorosa: un apuesto joven inglés al que no entiende ni una palabra. La sobrina de Mauricio pide ayuda a Fidel para que le dé unas clases intensivas, pero tras comprobar sus escasos avances en el idioma decide que el hijo de Chema ejerza de traductor durante una romántica velada con su novio.
La discoteca Metropolitan acaba de abrir sus puertas en Esperanza Sur, provocando elevados niveles de ruidos, suciedad y descontrol que preocupan a los vecinos del barrio. Hartos de la situación y para tratar de poner orden y recuperar la calma, Chema, Mauricio y Eugenia organizarán una patrulla vecinal. Para reforzar este peculiar dispositivo de seguridad y hacer frente a los jóvenes, el hostelero, harto de que le destrocen el bar, le sugiere al tendero y a Machupichu resucitar a Los Escorpiones, el grupo del que eran miembros en su juventud. En cambio, Lorena, encantada con la apertura de la discoteca, convence a Macu para la acompañe hasta allí. Tras aceptar la invitación, ésta deja a Luisito con Luisma y Barajas y se dispone a visitar la Metropolitan con sus mejores galas. Sin embargo, mientras Lore acaba agotada tras la noche, Macu, desenfrenada, se propone ir a la discoteca todos los días. Cansada, Lore le pedirá a Soraya que las acompañe con el único objetivo de que Macu se replantee el plan y se percate de que debe encargarse de Luisito. Por otro lado, Luisma y Barajas se cruzan con Paz, quien muy ilusionada les enseña una foto del niño de Malí que ella y Edu han apadrinado. Paz les explica que está haciendo campaña a favor de los apadrinamientos y sobre todo del de Dudú, el hermano de su apadrinado. Inmediatamente Luisma y su amigo piensan en el dinero que les puede generar montar una ONG y, aprovechando que Macu les ha dejado al frente del cuidado de Luisito, deciden crear carteles con su imagen para solicitar aportaciones económicas. Por último, Fidel, harto de no poder estudiar ni descansar debido al ruido de la discoteca, decide hablar con Jonathan, que ha conseguido trabajo como dj en la sala. Entusiasmado con su nuevo puesto de trabajo, el pequeño de los García hace oídos sordos ante las quejas de Fidel que, desesperado y sabedor de que no va a poder sacar una buena nota en su examen, decide vengarse de su amigo.
Durante una reunión del colegio de Aidita, Soraya se encuentra con una grata sorpresa: la niña destaca ahora entre los alumnos más aventajados de la clase, gracias a que Chema le ha inculcado su pasión por la lectura. Tras valorar los resultados, el tendero se propone que el resto de la familia García adore los libros tanto como él. Para ello pondrá en marcha un peculiar plan: encerrar a todo el clan en una habitación repleta de libros, de modo que cuando el aburrimiento les invada no les quede más remedio que leer. Por otro lado, Germán se encuentra muy preocupado porque no consigue perder la virginidad. Su objetivo es Lorena, con la que utiliza todas sus armas de seducción a pesar de no conseguir avances significativos en su relación. Sin embargo, la joven le da un sabio consejo: que baje el nivel de sus objetivos y lo intente con una joven menos agraciada como Macu. Aunque al amigo de Fidel le cuesta tomar la iniciativa, una vez que la pasión entre él y la sobrina de Mauricio se enciende, ésta parece inagotable. Barajas comienza a escribir cartas a mujeres ricas para proponerles matrimonio y poder heredar así su fortuna. Ante su nulo éxito, Luisma le sugiere que busque a una mujer rica del barrio: la madre de Mauricio. Por último, Soraya convoca a toda la familia para anunciarles una noticia. Aunque al principio se muestran algo reacios, todos deciden acudir a la cita. En ella la camarera les pone una cinta de vídeo con un saludo de Aída (Carmen Machi) en el que les anuncia que le van a conceder la libertad condicional y va a regresar a casa.
Tres años después de su condena por matar de forma accidental a su yerno y tras serle concedida la libertad condicional, Aída anuncia su inminente regreso a Esperanza Sur, provocando el desbordamiento de la felicidad en el seno de su familia, amigos y vecinos. El retorno del histórico personaje de Aída supondrá la vuelta a la televisión de Carmen Machi, actriz que volverá a encarnar durante varias entregas de la exitosa serie de Telecinco a la matriarca de la familia García a partir de hoy. Durante una reunión del colegio de Aidita, Soraya se encuentra con una grata sorpresa: la niña destaca ahora entre los alumnos más aventajados de la clase, gracias a que Chema le ha inculcado su pasión por la lectura. Tras valorar los resultados, el tendero se propone que el resto de la familia García adore los libros tanto como él. Para ello pondrá en marcha un peculiar plan: encerrar a todo el clan en una habitación repleta de libros, de modo que cuando el aburrimiento les invada no les quede más remedio que leer. Por otro lado, Germán se encuentra muy preocupado porque no consigue perder la virginidad. Su objetivo es Lorena, con la que utiliza todas sus armas de seducción a pesar de no conseguir avances significativos en su relación. Sin embargo, la joven le da un sabio consejo: que baje el nivel de sus objetivos y lo intente con una joven menos agraciada como Macu. Aunque al amigo de Fidel le cuesta tomar la iniciativa, una vez que la pasión entre él y la sobrina de Mauricio se enciende, ésta parece inagotable. Barajas comienza a escribir cartas a mujeres ricas para proponerles matrimonio y poder heredar así su fortuna. Ante su nulo éxito, Luisma le sugiere que busque a una mujer rica del barrio: la madre de Mauricio. Por último, Soraya convoca a toda la familia para anunciarles una noticia. Aunque al principio se muestran algo reacios, todos deciden acudir a la cita. En ella la camarera les pone una cinta de vídeo con un saludo de Aída (Carmen Ma
Ante la cercanía de su segundo aniversario con Chema, Soraya se encuentra preparando un álbum de fotos para su “cucuruchito”. Éste, en cambio, ha olvidado tan especial efeméride, provocando el enfado de la hija de Aída. En pos de compensar tal error, el tendero recurre a Paz, que conseguirá que David Bisbal “viaje” de Miami a Esperanza Sur para sorprender a Soraya interpretando junto a Chema un tema musical compuesto especialmente para ella. Por otra parte, tras cuatro años sin practicar sexo, la libido de Aída está por las nubes. Para poner fin a esta época de sequía, decide acudir al funeral de su primo Eufrasio. En el velatorio se encuentra con Mauricio, que ha acudido allí para ligar con las familiares del fallecido y no dudará en desvelarle a su amiga cuál es la técnica que pone en práctica en estos casos. Entretanto, Fidel ha comenzado a trabajar como becario en un laboratorio farmacéutico en el que necesitan voluntarios para probar un nuevo fármaco capaz de incrementar el nivel de inteligencia. Luisma y Lorena se animan enseguida a participar y con mayor ímpetu cuando descubren que el laboratorio ofrece una aportación de 200 euros por la colaboración. Sin embargo, el fármaco no resulta lo suficiente efectivo por lo que Fidel decide ampliarles la dosis.
Después de conseguir cita para llevar a cabo por fin el registro de su negocio de limpieza y mientras busca un nombre para su empresa, Aída recibe una mala noticia: Tony le anuncia que deberá regresar a la cárcel tras haber promovido el asalto al Ayuntamiento para librarse así de los okupas que invadían su local. Con el objetivo de evitar que vuelva a pasar por el duro trago de volver a prisión, sus amigos urdirán un plan de fuga que Aída estará dispuesta a ejecutar. Por otro lado, Soraya y Chema han planeado un viaje a Hawai, pero tras la noticia del más que probable regreso a la cárcel de Aída, su hija decide cancelarlo sin contarle a Chema los verdaderos motivos, hecho que éste interpreta como una señal de que su “ardillita” se plantea romper con su relación. Además, Mauricio aprovecha que Paz está cubriendo la ruta aérea a La Habana para enviar a la capital cubana algunas cosas que no se pueden conseguir allí. A cambio, recibe unos timbales artesanos que esconden puros de contrabando con los que espera conseguir entradas para la final de la Champions League. Sin embargo, el negocio se le truncará cuando, después de realizar comentarios despectivos y no valorar suficientemente los regalos, Paz opte por dárselos a Chema.
Ante el anuncio del Papa de viajar próximamente al barrio de Esperanza Sur, todos sus vecinos competirán por exhibir su devoción y, de paso, poder extraer la mayor rentabilidad posible a la visita del Sumo Pontífice. Eugenia y Luisma no dudarán en alquilar su balcón y su terraza, respectivamente, a todo aquel que desee ver a Su Santidad. Sin embargo, el barrendero tendrá que competir por llevar a cabo el arrendamiento con Mauricio, verdadero propietario del inmueble. Por otro lado, Soraya presta a Aidita el ordenador de Chema para que elabore un trabajo sobre el Papa. Durante su búsqueda de datos la pequeña descubre una carpeta con películas pornográficas. Cuando Soraya se entera, se enfada con su novio, aunque se muestra incapaz de resistirse a visionar cada uno de los filmes, de manera que cuando aborda con Chema el asunto, ambos llegan a la conclusión de que su vida sexual es aburrida.
Inmerso en tareas de limpieza en el Reinols, Mauricio encuentra una edición del Libro Guinness de los Records. Inmediatamente, Luisma y Jonathan comienzan a hojearlo hasta que el barrendero decide presentarse para tratar de batir un nuevo registro partiendo nueces con la cabeza. Ante su escaso éxito, el pequeño de los García no cesará en su intento de que su tío obtenga tal reconocimiento y le propondrá batir un peculiar récord. Por otro lado, Paz y Edu van al Reinols y piden un Tempranillo. Ante el desconocimiento por parte de Mauricio de que se trata de un vino extraído de un tipo concreto de uva, ambos se mofan del hostelero, quien además les ha servido un vino en mal estado. El piloto, harto de la prepotencia del hostelero, le reta con una cata de vinos. A partir de ese instante, aunque Machupichu se propone la ardua tarea de enseñar a su jefe todo lo que sabe de vinos, Mauricio sólo consigue distinguir entre el blanco y el tinto. Por último, Macu debe trasladarse al pueblo ante el próximo parto de su burra Josefina, por lo que tiene que dejar solos en casa a Lorena y Fidel. Éstos, más ocupados en sus propias obligaciones -él se encuentra en plena época de exámenes y ella es la imagen de una discoteca-, descuidan por completo las tareas del hogar. Cuando la sobrina de Mauricio regresa pone el grito en el cielo, aunque Lorena y Fidel siguen sin mostrarse favorables a ponerse manos a la obra. Por ello, convencen a Chema y a Soraya para que les echen una mano, aunque el tendero pronto descubrirá que su hijo y su amiga pretenden aprovecharse de ellos.
A Lorena se le ha ocurrido un plan maléfico. Para evitar que Macu tenga que volverse al pueblo porque no tiene dinero para mantenerse en Esperanza Sur, las dos amigas fingen un secuestro para chantajear a Mauricio. Lo malo es que Macu se confunde y en vez de reclamarle a su tío 1000 euros, como tenía pensado, le pide 900.000 como rescate.
Uno de los sueños de Chema era concursar en Pasapalabra y desmostrar que es un hombre culto con un gran vocabulario. Gracias a Lorena consigue ir al programa pero la mala suerte, y los líos en los que se meten los vecinos de Esperanza Sur de forma constante, hace que una de las abuelas del barrio que se ha hecho camella le venda unas pastillas que el confunde con grajeas de cafeína para estar a tope en el rosco.
Mauricio prepara una jornada de caza en Toledo con su amigo Pepe. Con objeto de salir de la ciudad, Macu le pide acompañarles, pero su tío se niega. Sin embargo, durante la cacería, Mauricio dispara por error a su amigo, por lo que el hostelero se verá obligado a aceptar que su sobrina le acompañe a la siguiente cacería. Durante la misma y creyendo que se trata de un felino de grandes dimensiones, cazan un lince ibérico. Cuando descubren por la prensa que están siendo buscados por la Policía como cazadores furtivos, urdirán un plan para deshacerse del animal. Por otro lado, el centro de día para ancianos del barrio se ha incendiado. Aprovechando que Luisma se encuentra de vacaciones con Luisito, Lorena y Jonathan abren en casa de su tío un centro clandestino para jubilados con la intención de obtener un beneficio económico. Además, Soraya está enfadada por el trato excesivamente cariñoso que Chema dispensa a sus clientas. Para demostrar al tendero que no se trata de un enfado sin motivo, la primogénita de Aída se insinúa ante Barajas provocando que éste acabe enamorándose de ella. El amigo de Luisma confiesa sus sentimientos ante Fidel, que sin saber que su amada es la novia de su padre, le anima a que luche por su amor enviándole un ramo de flores y pidiéndole una cita. Después de que le comuniquen que en su línea aérea va a viajar S.M. el Rey, Tony le propone a Paz impartirle unas lecciones de protocolo. Durante la clase, la azafata de vuelo degusta con avidez una tarta sin saber que contiene cacahuetes, a los que es alérgica. La intoxicación le provocará una reacción que le impedirá hablar con normalidad.
Hace muchos años, cuando Chema aún tenía pelo, le prometió a una amiga suya lesbiana que si no conseguía tener hijos él se ofrecía como amigo fecundador. Y como una promesa es una promesa, la susodicha amiga se ha presentado en Esperanza Sur reclamando el esperma de Chema para poder educar a un hijo con su novia en Finlandia. 
Lorena está encantada con su nuevo trabajo como stripper en un canal de Internet, aunque a todos les cuenta que ha sido contratada por una multinacional. Pero como es incapaz de guardar el secreto, termina confesándoselo a Macu mientras hacen la compra en la tienda de Chema. Cuando Lorena tiene que salir apresuradamente de allí, le pide a su amiga que cierre la web antes de marcharse, pero Macu olvida hacerlo. Chema entrará en shock cuando vea que su cuñada trabaja en una página porno. Por otro lado, Jonathan decide alistarse en el ejército junto a Mecos. Nada más llegar al cuartel, hacen una de las suyas, motivo por el que son castigados por su sargento. Por último, a Mauricio se le estropea el baño del bar y Macu le anima a que ponga uno portátil para evitar tener que cerrar el Reinols para llevar a cabo las obras de reparación. Tras hacer caso a su sobrina, todos se muestran emocionados con la nueva instalación, sobre todo el propio Mauricio, que le ha puesto incluso una sintonía al pestillo de la puerta.
Mauricio quiere ayudar a las prostitutas del Club Pétalos aunque, como es habitual en él, lo hace con el único objetivo de sacar algo en beneficio propio. Por su parte, Chema quiere que el hostelero se saque el graduado escolar, ya que Mauricio no lo tiene. Mientras, Luisma y Barajas leen en el periódico una noticia e interpretan que se va a acabar el mundo, por lo que toman medidas para no morir. Y Lorena conoce a un árabe y se cree que es millonario, por lo que hace todo lo posible para no dejarle escapar.
Ante la inminencia del primer aniversario del hit musical “Lore, Lore, Macu, Macu”, Esperanza Sur se prepara para la fiesta organizada en el Bar Reinols para celebrar tan especial efeméride. Sin embargo, cuando llega la hora ningún fan acude a la cita. Las cosas empeorarán cuando Lorena y Macu, artífices del pegadizo éxito musical, se enteren de la publicación de un single muy similar al suyo que ha acabado por convertirse en número 1 en ventas en Reino Unido y Estados Unidos. El autor de este nuevo éxito musical será el cantante, productor y músico venezolano Carlos Baute. Lorena descubrirá que su amiga vendió los derechos de autor de la canción para poder mantener a Luisito, lo que provocará un gran enfado en la hija de Aída. Para recuperar su amistad, Macu decidirá ponerse en contacto con el propio Carlos Baute, que visitará Esperanza Sur con el objetivo de compensar a la joven. El artista propondrá a Lorena un contrato para trabajar de manera conjunta en su próxima gira americana. Por otro lado, Mauricio denuncia a un yonqui que le ha robado el bolso a su madre pero, ante la falta de pruebas, es puesto finalmente en libertad. El único testimonio con el que cuentan es la declaración de su propia madre, que no se encuentra en una etapa de especial lucidez. Pese a la oposición de Tony, Mauricio busca un falso testigo para que declare en el juicio: Luisma. Además, Eugenia y Jonathan se mofan de la fobia que Chema padece a los gusanos de seda. De forma accidental, el tendero descubre también qué les genera pavor a sus amigos. Tras hacer un curso de psicología de las fobias, Fidel les propone tratarlos en unas sesiones que no darán los resultados esperados.
Luisma y Barajas deciden hacer un trío, pero cuando empiezan a ensayar cómo moverse en la cama, resultada que Barajas da mucha grima y es un auténtico desastre, por lo que Luisma decide buscar a otro compañero para cumplir su sueño erótico. Mientras, Germán ayuda a Mauricio a llevar las cuentas del bar, y descubre que el Reynols no es un negocio rentable, por lo que hace al hostelero varias propuestas. Por último, Fidel y Macu empiezan a buscar un compañero de piso tras la marcha de Lorena, y encuentran a Iker, un joven de un pueblo cercano al de Macu.
La reaparición de Marisa, la adúltera exmujer de Chema (Pepe Viyuela) y madre de Fidel, revolucionará la vida de los entrañables vecinos de Esperanza Sur, pero especialmente la del propio tendero, cuya relación con Soraya (Miren Ibarguren) se verá envuelta en un “terremoto” que pondrá en riesgo su continuidad. Precisamente será la hija de Aída la primera en mantener un “cara a cara” con la ex de su novio cuando, tras perder su trabajo y ante la mala situación económica por la que atraviesan los García, decida emprender la búsqueda de una ocupación laboral a través de un canal de teleempleo. Pocos días después de lanzar el anuncio, recibirá una oferta de trabajo como dependienta. Sin embargo, mientras Soraya piensa que se trata de un establecimiento de venta de artículos religiosos, pronto descubrirá que se trata de un sex shop y que la entrevista de trabajo se la realizará la exmujer de Chema. Esta entrega de “Aída” cuenta además con los “cameos” de Miguel Ángel Silvestre y Antonio Resines, que intervienen en una divertida trama en la que Luisma (Paco León) y Barajas (Canco Rodríguez) tratarán de reivindicar su derecho a seguir ocupando el banco en el que han permanecido sentados media vida oponiéndose a su sustitución por dos simples sillas planeada por el Ayuntamiento. Además, en el nuevo episodio de “Aída”, Mauricio tratará de recobrar la ilusión de su madre, Doña Eulalia, quien se encuentra muy triste después de que su telenovela preferida haya finalizado y de que su protagonista haya muerto. Incapaz de ver sufrir a su madre, convencerá a Machupichu y a otro de los camareros del Reinols para que emulen a los protagonistas del culebrón y graben un final a su gusto. Por otro lado, una oleada de robos está azotando Esperanza Sur. Hartos de que el ladrón siempre se salga con la suya, deciden contratar a Barajas para que ejerza como portero del edificio. Por su parte, Mauricio determina que tanto
A Luisma le echan del trabajo y, junto con Macu, decide hacer un mercadillo para sacar dinero. Juntos retoman su empresa de limpieza. Por otro lado, Mauricio cuenta que perdió a una novia de la infancia. Nadie sabe que fue culpa de Tony, que se siente mal. Por eso, quiere confesárselo a Mauricio, pero no puede y decide buscar a Elena. Barajas se entera de que los porteros son cotillas y, como buen portero, decide cotillear.
Chema comienza a obsesionarse con Marisa de tal manera que Mauricio le aconseja que trate a su ex mujer como una amiga más. Así, el tendero invita a Marisa a que les acompañe a Soraya y a él al cine. Sin embargo, en un instante en el que se quedan solos, Marisa aprovecha para confesarle a Chema lo que realmente siente por él. Mauricio está ayudando a su madre, Doña Eulalia, con las inscripciones del equipo de atletismo de la tercera edad que ella entrena. En su juventud fue una gran atleta, por lo que ahora pretende que su equipo sea el mejor. Sin embargo, el médico le ha recomendado que evite las emociones fuertes y el estrés si no quiere sufrir un ataque al corazón. Por ello, Mauricio y Tony deciden ayudar a su madre para que su equipo gane la Copa de la Tercera Edad antes de que le llegue la hora. Por otro lado, Luisma y Jonathan se burlan de Fidel tras descubrir que tiene un neceser con cosméticos. Para mofarse del joven, deciden pintarse con el maquillaje, aunque ambos huyen sin que Fidel pueda explicarles que realmente se trata de unos tratamientos experimentales. Por último, Luisma y Barajas deciden utilizar las llaves que éste tiene de una de las viviendas del bloque para rescatar un maletín que ha quedado bloqueado en la cornisa del edificio. La casa en la que entran resulta ser un oasis con todo tipo de lujos y comodidades de los que los amigos no dudan en disfrutar.
Mauricio presenta a Machupichu como candidato a las elecciones municipales para gobernar en la sombra en caso de lograr la victoria. Además, Jonathan le pide a Soraya que no le haga más comida porque se la quitan todos los días en el cuartel. Soraya decide tomar cartas en el asunto e ir a ver al coronel del cuartel para resolver el problemas. Soraya discute con el coronel y al final, el militar acaba contratándola como cocinera del acuartelamiento. Por su lado, Eugenia compra varias fajas para adelgazar y Barajas se siente mal porque no está Luisma para celebrar su cumpleaños. A Tony, Macu y Fidel les da pena y lo celebrarán con él jugando a las películas.
Luisma se encuentra muy agobiado porque no logra tener el trabajo suficiente como para reunir el sueldo de Ainhoa, la joven secretaria de la que se ha enamorado y a la que ha contratado para Aidalai, su empresa de limpieza. En cambio, parece que las cosas comienzan a solucionarse cuando Tony les consigue un contrato para hacerse cargo de la limpieza de una galería de arte. Sin embargo, la torpeza de Luisma y Macu provocará más de un incidente. Por otro lado, el Ayuntamiento ha clausurado la piscina del barrio por falta de fondos, lo que está convirtiendo el recinto en un vertedero. Como es habitual, Chema se pondrá al frente de la causa recopilando firmas para que Esperanza Sur vuelva a contar con una piscina pública. Como no consigue que el Ayuntamiento la reabra, decide poner una él mismo delante de su tienda. Al principio, Mauricio reniega de la iniciativa de su amigo hasta que comienza a ver a atractivas bañistas. Mientras, Chema sufrirá los celos de Soraya, que no dudará en mostrar sus encantos al igual que el resto de bañistas. Tras una fiesta de disfraces y con unas copas de más, Barajas, en un exceso de valentía, logra evitar el robo a una vecina. Al llevar a cabo su gesta disfrazado de Superman, comienza a correr el rumor en el barrio de que un héroe enmascarado habita en Esperanza Sur. Crecido, Barajas intenta ayudar a sus vecinos con su habitual torpeza, lo que provocará un gran malestar en el barrio.
Cansado de la falta de intimidad con su novia debido a las continuas intromisiones de Eugenia en su relación sentimental, Chema pide a Soraya que ella y Aidita se vayan a vivir con él. Entristecida por tener que dejar sola a su abuela materna, la primogénita de Aída espera hasta el último momento para comunicarle la noticia. La joven descubre asombrada poco después que Eugenia soñaba en realidad con el momento de disponer de la casa para ella sola. El profundo amor de Luisma por Ainhoa le ha nublado la vista. Para seguir manteniéndola a toda costa en su puesto de secretaria de la compañía Aidalai, Luisma se verá obligado a pluriemplearse para poder pagar su sueldo. Sobrecargado y agotado, el barrendero se va quedando dormido en sus distintos empleos, hasta que Macu le informa que es necesario despedir a la joven para garantizar el futuro de la empresa de limpieza que dirigen. Entretanto, el aburrimiento comienza a hacer mella en Jonathan y Mecos, que se encuentran en Afganistán participando en una misión humanitaria. Su gran oportunidad para entrar en acción llega cuando el sargento les pide que lleven un paquete al campo base. Tras olvidarse de la brújula y el mapa, se pierden en una duna y deciden ir cada uno en una dirección distinta. Cuando se reencuentran, prometen no volver a separarse, pero se ven obligados a pasar la noche en el desierto sin haber llegado al destino. Por otra parte, Mauricio Colmenero apenas puede creer que la nueva novia de Machupichu sea una joven de extraordinaria belleza. Cuando el camarero le confiesa que la joven es una profesora de salsa que tiene una gran debilidad por los latinos, el dueño del Reinols aprovecha un momento a solas con ella para hacerse pasar por argentino y seducirla.
Desde que formalizaron su amor, Luisma y Ainhoa son felices. Por eso, el barrendero intenta que su chica no se entere de sus problemas con las drogas en el pasado y le pide a Barajas que no comente nada al respecto. En cambio, el portero, a pesar de sus buenas intenciones pero lejos de ayudar, empeorará la situación anunciándole a Ainhoa que Luisma en los 90 fue torero. Además, Chema y Jonathan deciden aliarse contra Mauricio. El tendero pretende que el hostelero le arregle el toldo y el hijo de Aída que le compense por haberle frustrado una cita con una chica. Para ello, ambos deciden acampar frente al Reynols y reclamar lo que creen que les pertenece. Por otro lado, Macu contrata a Soraya para que Luisma pueda descansar, ya que desde que está pluriempleado se encuentra muy cansado. Ambas acuden a una agencia de publicidad, donde Soraya ve la oportunidad de poner en marcha algo creativo en su vida en lugar de limpiar suelos, así que decide hacerse pasar por publicista. Macu no dudará en vengarse por haberla dejado tirada. Por último, a Tony se le han atascado las cañerías y no tiene quién le repare la avería. Su tío le ofrece que sea Machupichu quien se lo arregle, pero éste creerá que las intenciones del sobrino de Mauricio son otras.
Jonathan mantiene una cíber-relación con Junca27, una chica que conoció a través de un chat de Internet. Al descubrir esta historia de amor, Soraya y Tony le animan a que la conozca físicamente a través de un videochat. Sin embargo, la chica no aparece conectada y Jonathan piensa que le ha dado plantón. Como solución, a Tony se le ocurre pedir ayuda a Mª Teresa Campos: Jonathan acudirá engañado a su programa creyendo que acude como héroe de guerra tras haber estado destinado en Afganistán.
Soraya no se muestra a favor de la relación de Jonathan con la Junca, aunque acepta celebrar una cena conjunta para conocerse todos mejor. Durante el encuentro, la hija de Aída queda aún más sorprendida por la forma de ser de su “cuñada”. Sin embargo, su hermano continúa totalmente enamorado de la joven, por lo que la Junca decide que ha llegado el momento de presentarle a su hijo. Por otro lado, la Vuelta Ciclista a España va a pasar por Esperanza Sur y todos se muestran entusiasmados menos Barajas, que padece un trauma con el ciclismo. Ainhoa, intrigada, no parará hasta que Luisma le confiese qué fue lo que le ocurrió en el pasado al portero con las bicicletas. Por su parte, Mauricio inicia la búsqueda de una camarera eficiente para el Reinols. Soraya, desesperada porque necesita dinero y vuelve a estar en paro, le pide al hostelero que la readmita. Sin embargo, el volumen de negocio baja de repente tras la inauguración de un restaurante turco. El plan que ideará Mauricio será infiltrar a Soraya en el nuevo negocio con el objetivo de hundirlo. Por último, Chema ha recuperado un muñeco con el que practicaba en la asociación de ventrílocuos y está emocionado con el hallazgo. Macu, gran admiradora de “la gente que sabe hablar sin mover la boca”, es la única a la que le hacen gracia las demostraciones del tendero y le pide que le enseñe a ser ventrílocua. La alumna intentará aventajar al profesor, por lo que ambos comenzarán una rocambolesca competición de muñecos parlanchines.
Paz, histórico personaje de “Aída” que encarna la actriz Melani Olivares, regresa a Esperanza Sur. Tras un periodo de baja por maternidad, la actriz catalana se reincorpora al reparto habitual de la serie para retomar su labor interpretando a la carismática azafata, cuyo regreso al barrio coincidirá con la celebración del buen momento por el que atraviesa la relación sentimental iniciada por Luisma (Paco León) y Ainhoa (Manuela Velasco). Venancio, el tío de Mauricio que vivía en el pueblo, ha muerto y el hostelero ha heredado su Mercedes. Convencido de que se trata de un vehículo de alta gama, se muestra eufórico; sin embargo, su nivel de excitación decrecerá cuando se entera de que legado no es un coche, sino una cerda. Desilusionado y confuso, el hostelero no sabe qué hacer con ella. Macu le sugiere que lo mejor es hacer una matanza. Mauricio y Eugenia apoyan la idea, pero Tony se opone y pide ayuda a Chema. Mientras tanto y tras limpiar el trastero, Soraya y Luisma encuentran un montón de objetos de su niñez, entre los que se encuentra una medalla de una competición de tiro con arco. Ambos creen que les pertenece, por lo que organizan un torneo para dilucidar quién de los dos se queda con la medalla. Por su parte, Fidel y Germán necesitan que alguien se haga pasar por ellos en una clase para poder asistir a una conferencia de Stephen Hawking. En su desesperación, aceptan hacer una guardia a Mecos y Jonathan, a cambio de que éstos acudan a clase en su lugar. Sin embargo, el hijo de Aída y su amigo no consiguen pasar tan desapercibidos en la Universidad como ellos creían. Por último, Ainhoa desea conocer mejor a los vecinos del barrio y Luisma se ofrece a impartirle unas clases sobre las inquietudes de sus habitantes. Tras las primeras citas, Ainhoa intentará relacionarse con Mauricio, Macu, Eugenia y Chema, haciéndoles creer que comparte aficiones con ellos, aunque eso suponga pertenecer a Greenpeace y adorar la Fiesta Nac
Macu, Eugenia, Tony y Fidel comienzan a especular sobre los motivos del fin de la relación y sobre si su llegada afectará a la relación del barrendero y la secretaria. Además, haciendo limpieza, Barajas encuentra los 38 ceniceros que había elaborado para su progenitor con la intención de regalárselos por el Día del Padre después de que éste abandonase su hogar con la falsa promesa de ir "a por tabaco". Tras explicarle que después de tanto tiempo su padre no va a volver, Luisma decide ayudarle en la búsqueda. Ante la cercanía del tercer aniversario de Chema y Soraya, ésta le pide a Macu que le ayude a descubrir el regalo que el panadero le tiene preparado. Tras registrar en la tienda, encuentran un precioso collar. Soraya, muy feliz, se dispondrá a buscar un regalo que está a la altura del de su amado. Por su parte, Doña Eulalia ha hecho de las suyas al intentar restaurar el Cristo de la iglesia de su pueblo. Este hecho situará a la madre de Mauricio en las primeras páginas de los principales diarios internacionales.
Paz decide dejar su trabajo como azafata y comprar un local para montar un negocio. Ainhoa consigue un puesto de trabajo como recepcionista en un centro de masajes en el que acaban de contratar a Tony como masajista. Pero no serán los únicos que se encuentren en el centro: por allí también aparecerá Edu, el exnovio de Paz, a quien Tony no dudará en tirarle los tejos. Barajas tiene un nuevo amigo: un gato que ha encontrado y que parece que no tiene dueño. Sin embargo, Luisma localiza un cartel en el que ofrecen una recompensa de 600 euros para quien lo encuentre. El barrendero hará todo lo posible por cobrar la recompensa. Por último, Macu se encuentra en el ascensor con un joven muy atractivo. Para disfrutar de un momento a solas con él, pide a la Virgen que se estropee el ascensor, “deseo” que acaba siendo concedido, por lo que termina prometiendo que sacará en procesión a la Virgen de la Esperanza si consigue ligar con el joven. Milagrosamente, ambos acaban besándose en el ascensor, por lo que no le quedará más remedio que cumplir su promesa, para lo que contará con la ayuda siempre interesada de Mauricio.
Mauricio se propone representar a España en la Muestra Internacional de Gastronomía. Sin embargo, pronto se percata de que nuestro país ya está representado por Arzak y Adriá, por lo que inicia la búsqueda de un país de menor tamaño con el que acudir a la feria. Gracias a Fidel, decide concursar por Nauru. Durante su participación en el certamen, será Soraya la que se quede al frente del Reynols. Luisma y Barajas enseñan a Aidita a defenderse de los ataques de otros compañeros de colegio, que le rompen las gafas cada dos por tres. La niña no duda en seguir los consejos de su tío y responde a la agresión de un compañero con sus mismas armas, por lo que resulta expulsada del centro una semana. Para evitar que Soraya se entere de lo ocurrido, ambos se ofrecen a llevar a la niña al colegio. Por otro lado, Chema y Fidel alucinan tras observar la tensa relación entre Junca y Mecos, por lo que el panadero decide ayudar a madre e hijo para que su trato sea más fluido. Sin embargo, Jonathan no cree que la terapia pueda surtir efecto y propone una apuesta a Fidel. Por último, a Ainhoa le sobra una entrada para el concierto de La Oreja de Van Gogh y decide revenderla por Internet. Paz resulta ser la compradora.
Paz, Soraya, Ainhoa, Eugenia, Macu y Fidel hacen una fiesta de pijamas. Escuchan un programa de radio en el que ponen a prueba la fidelidad de determinadas parejas. Macu reta a Soraya a que llamen a Chema y descubran si el tendero está tan enamorado como ella presume. Con la prueba descubrirán los puntos fuertes y débiles de su relación. Además, durante la fiesta, Macu sufre un accidente y comienza a pensar en qué sería de Luisito si a ella le ocurriera algo grave. A partir de ese instante, la sobrina de Mauricio se empeñará en encontrarle un buen padrino a su pequeño. Por otro lado, Barajas y Luisma se quedan bloqueados en el ascensor. Al intentar salir, se encuentran con la caja de los sueños que ambos habían guardado en esa parte del edificio hace 20 años. El sueño del barrendero consistía en tomarse unas cañas con Espinete, mientras que el del portero era volar. Ambos se prometen mutuamente que harán todo lo posible por convertirlos en realidad.
Macu regresa del pueblo con un cuadro enorme. Se trata de la herencia de su tía Margarita, que acaba de fallecer. Mauricio, Tony y la propia Macu creen que no tiene ningún valor, por lo que deciden regalárselo a Barajas justo en el momento en el que el hostelero descubre que el marco del cuadro es de oro macizo. Luisma siente que Paz está rara con él desde que ha regresado a Esperanza Sur. El barrendero está convencido de que le tiene envidia porque él tiene pareja y ella no, por lo que inicia la búsqueda de un novio a través de un casting.
Paz sigue triste por su mal de amores con Luisma. Chema y Soraya deciden ayudarla ofreciéndole unas clases de risoterapia. La exazafata no parece demasiado predispuesta, pero el tendero conseguirá finalmente que Paz saque su mejor sonrisa. A Doña Eulalia no le permiten sacar el dinero de su pensión porque el banco donde tenía los ahorros de toda su vida ha quebrado. Y no sólo peligra la herencia de los Colmenero, sino también los ahorros del propio Mauricio. El hostelero hará todo lo que esté en su mano por no perder su dinero ni la herencia de su madre. Por otro lado, Soraya, Eugenia y Chema acuden al cuartel para presenciar un acto de condecoración en el que les entregarán una medalla a Jonathan y Mecos tras salvarle la vida al coronel. Además, su superior decide premiar con 20 puntos extra si deciden presentarse al examen para una plaza de cabo. Cada uno tratará de convencer al otro de que no piensan presentarse. Por último, en Esperanza Sur programan un concurso de canto infantil con un viaje a Eurodisney en juego. Macu se muestra muy ilusionada con inscribir a Luisito, pero el certamen es para mayores de 10 años y su hijo solo tiene cinco, así que convence a Aidita para que participe, sin confesarle cuál es el premio. Fidel ayudará a Macu a encontrar el mejor estilo musical para la niña.
Ante el fracaso de su sobrina, el hostelero decide “prestarle” a Machupichu como acompañante. Además, a Mauricio le ha tocado la lotería por quinta vez y Ainhoa sospecha que el hostelero está comprando billetes premiados para blanquear dinero. Tras descubrir la táctica del dueño del Reynols, Eugenia y Jonathan trazan un plan para timarle. Por otro lado, Barajas encuentra un nido en el suelo mientras barre. Paz le explica que para que el pollito nazca, debe incubar el huevo y darle calor. El problema surgirá cuando le toque a Paz cuidar del huevo mientras el portero hace un recado. Por último, Aidita es acusada de haber roto un proyecto de Fidel, por lo que Chema la castiga sin postre. A Soraya no le hace ninguna gracia que su pareja se tome esas libertades con su hija y decide hacer lo mismo con Fidel, aunque sin ninguna razón aparente. Esta situación provoca una discusión absurda entre la pareja que llega a la conclusión de que deben pasar más tiempo con sus respectivos hijastros.
Junca, madre de Mecos, ha sido contratada para hacer de bruja en el pasaje del terror e invita a sus amigos. Eugenia y Mauricio creen que para reírse de veras lo mejor es ir acompañado por un par de miedosos, por lo que deciden llevar engañados a Tony y Soraya. Además de pasarlo fatal, Soraya pierde una pulsera que le acababa de regalar Chema. Tony le propone regresar para encontrarla y demostrarles a Eugenia y a Mauricio que no son tan cobardes como ellos piensan. Además, Mecos ha colgado un peculiar cartel publicitario de Fidel con el objetivo de hacer gracia a Jonathan. Sin embargo, a éste no le sienta demasiado bien, porque desde que es su superior su amigo no para de hacerle la vida imposible. En el mismo bando, Fidel y Jonathan se alían contra Mecos e idean un malévolo plan: hacerle creer que Fidel es una atractiva joven para que caiga rendido a sus pies. Por otro lado, Paz decide crear una magdalena gigante para boicotear la inauguración de un nuevo centro comercial. Chema pensaba preparar una chapata gigante, por lo que cree que le ha plagiado la idea. Cuando se entera Mauricio, decide echar más leña al fuego y cocinar una macro paella. Por último, Macu y Machupichu continúan con su romance a escondidas para que no se entere Mauricio, pero no les resultará nada fácil.
Paz parece haber superado ya su ruptura con Luisma y ahora está ilusionada con Jorge (Javi Martín), un atractivo psicólogo. Cuando se lo presenta a Chema, Soraya y Jonathan quedan encantados con el joven, hasta que observan cómo comienza a flirtear con Ainhoa. Soraya cree que es momento de aprovechar la ocasión y provocar que la secretaria deje a Luisma y cambie de pareja para que Paz pueda volver con el barrendero. Por otro lado, Macu confiesa a su tío que está enamorada de Machupichu, lo que provoca que Mauricio se ponga como un energúmeno y le despida ipso facto. El camarero tiene que comenzar a buscarse la vida y simula ante todos que ha encontrado trabajo descargando camiones. Pero la realidad parece ser otra bien distinta: Luisma y Barajas escuchan una conversación a medias y piensan que ejerce como gigoló, por lo que deciden ayudarle. Por último, un ladrón atraca a Chema, Soraya y Eugenia y consigue llevarse el collar de la abuela, mientras el tendero se esconde tras su novia sin ninguna intención de protegerla. El hecho llega a oídos de Mauricio, que no para de meterse con él por cobarde. Sin embargo, Jonathan ayudará al tendero a mejorar su reputación.
Fidel y Germán van a participar en un concurso de debate y Luisma se empeña en acompañarles. Tan pesado se muestra el barrendero que los chicos le aceptan como suplente. En uno de los equipos detectan la presencia de una chica con una discapacidad motriz. Germán cree que eso les va a dar ventaja y convence a Fidel para que simule ser ciego. Los problemas llegan cuando uno de los participantes, Quique (José Lamuño), quiere una cita con Fidel. El hijo del tendero se debatirá entre confesar que no es invidente o seguir adelante con la pantomima, mientras que Luisma podría verse obligado a suplirle en el debate. Harta de que Mauricio no trate como debe a su novio, Macu contacta con Doña Eulalia con el fin de presionar a su tío y conseguir que nombre coordinador del bar a Machupichu. Al principio, sus compañeros se alegran muchísimo por él, hasta que el camarero comienza a ejercer igual que su jefe y a tratar Néstor y Soraya de forma despótica. Jonathan intenta ayudarles para cambiar la situación. Por otro lado, Barajas tiene una nueva mascota, un caracol llamado Imanol. Está tan encariñado con él que decide crearle una casa. Luisma le ayuda, pero durante la construcción, la mascota resulta aplastada, situación que entristece a Barajas. Sin saber que se trata de un molusco, Chema y Paz ayudan al portero a que Imanol tenga un entierro digno.
Los vecinos de Esperanza Sur están de enhorabuena porque acaban de instalarles un parque infantil en el barrio. Todos están encantados menos Mauricio, que odia todo lo que tenga que ver con niños, y decide destruir el parque. Una atractiva mamá inicia una colecta para reparar los desperfectos, lo que provoca que el hostelero se haga pasar por Oswaldo y decida contribuir a la causa para intentar ligar con ella. Por otro lado, a los García se les ha estropeado su vieja televisión y Chema piensa en primer lugar en comprar una nueva, porque desconoce absolutamente cómo llevar a cabo este tipo de reparaciones. Antes era Fidel quien hacía estas chapuzas en casa y ahora es Soraya. Harto de que se metan con él, decide pedirle ayuda a Junca para aprender. Por último, han contratado a Aidalai para limpiar la comisaría. Todo transcurre sin problemas hasta que llega la hora de poner fin a la jornada laboral. Luisma se confunde de mochila y se lleva la de un policía. Su primera intención cuando descubre el error es devolver la mochila enseguida, pero Barajas le anima a ponerse el uniforme y hacerse pasar por agente.
Fidel y Germán deciden finalmente marcharse a Suecia en su viaje de Erasmus. Al poco tiempo de llegar, el hijo de Chema conoce a un sueco que quiere que le enseñe sevillanas y Germán hace muy buenas migas con las mujeres del país nórdico. Por su parte, Chema echa mucho de menos a su hijo. Lleno de nostalgia, rebusca entres sus cosas fotografías y objetos de cuando Fidel era pequeño. Por otro lado, tras el fallecimiento de una de las ancianas más adineradas de Esperanza Sur, Mauricio hace todo lo posible para sacar partido a esta situación y aparecer en el testamento de la difunta.
Jesús Vázquez, que actualmente conduce la segunda edición de "La Voz", se interpretará a si mismo en un divertido "cameo" en el que contratará los servicios de la empresa de limpieza de Luisma y Macu. Además, la nueva entrega contará con la intervención estelar de Macarena Berlín, que tratará de aconsejar a Soraya cuando llame a "Hablar por hablar", el programa que la periodista presenta en la radio. Por otro lado, la familia García descubrirá un mensaje oculto de Aída y Mauricio conocerá una terrible noticia: la Unión Sindical de Trabajadores va a instalarse en Esperanza Sur.
Chema recibe una carta en la que Fidel le pide que le envíe más embutidos españoles porque a los suecos les encantan. Al escuchar esto, Mauricio no duda ni un segundo en hacer las maletas e irse a Suecia a vender morcillas. Mientras tanto, Tony, que está desesperado porque no encuentra trabajo, le echará una mano a Soraya en el bar y en su afán por hacer más rentable el negocio familiar en ausencia de Mauricio, ideará una artimaña a costa de los clientes. Por otro lado, Chema se ofrecerá a Macu para darle clases de conducir, pero la sobrina del hostelero acabará muy harta y encontrará apoyo en Paz, que en su día también sufrió las prácticas del tendero.
En su enésimo intento por olvidar a Luisma, Paz se apunta a una escuela de bailes de salón por recomendación de Fidel. Sin embargo, tras una primera clase desastrosa, la exazafata decide replantearse su situación y lanzarse a reconquistar el corazón de uno de los dueños de Aidalai. Por otro lado, Chema le dará a Soraya una sorpresa muy especial: se llama Mohamed, viene del Sáhara y tiene ocho años. El tendero se centrará tanto en el pequeño que acabará teniendo algunos problemas con Soraya y Fidel. Por su parte, Macu y Machupichu deciden ponerse a dieta porque han engordado unos cuantos kilos. Mientras, en Esperanza Sur estarán más tranquilos con la llegada de Riesgo, un policía que tiene a todos los delincuentes a raya.
Soraya fingirá que ha hecho un pleno al 15 en una quiniela para darles un escarmiento a los hombres del bar Reynols, que, encabezados por Mauricio, se burlan de ella porque consideran que el fútbol no es cosa de mujeres. Por otro lado, Ainhoa y Luisma quedarán para cenar, pero justo antes de acudir a la cita la joven sufrirá un accidente que le hará comportarse de forma muy extraña durante la cena. Además, Fidel, que está dando clases de fotografía a Eugenia, Macu y Barajas, montará una exposición con sus fotos en la Tetería de Paz y Mauricio intentará estafar al seguro del bar Reynols.
Chema y Fidel organizan el festival "Culturanza Sur": una iniciativa que al principio será muy criticada por Mauricio hasta que conoce a Leticia (María Castro), una joven y atractiva cantautora de quien el tabernero caerá rendido a sus pies. En el transcurso del evento, Eugenia compartirá su pasión por la gastronomía con un famoso escritor y Barajas será confundido con un pintor muy importante. Por otro lado, Aidita tendrá su primera menstruación mientras está jugando a la videoconsola con Jonathan.
Mauricio, Eugenia, Paz y Jonathan ya han regresado de Etiopía y ahora son los Mursis los que viajan a Esperanza Sur para participar en "Perdidos en la ciudad" y conocer las costumbres de los García. Eugenia será la mejor de las anfitrionas para el líder de la tribu. Por otra parte, Mauricio tiene molestias al ir al cuarto de baño y le diagnostican una infección de orina. Como ha mantenido relaciones sexuales de riesgo, el médico decide asegurar el diagnóstico practicándole un tacto rectal.
Soraya se apuesta con Mauricio que Chema no es un llorón. Si gana Soraya, Mauricio tiene que ir a donar sangre y si gana el hostelero, la camarera va a tener que acompañarle a una corrida de toros. Por otra parte, Barajas se ha enamorado de una repartidora que sirve en la tienda de Chema cada mes. Lleva casi un año viéndola y lo máximo que ha hecho es sonreírle a lo lejos. Por eso Luisma decide ayudarle a que conquiste a la chica.
El periódico del barrio ha dejado de editarse y Luisma y Barajas se animan a montar un nuevo diario. Tras leer otros periódicos y comprobar que todos hablan de muertes y asesinatos, deciden inventarse un asesino en serie. Por su parte, Jonathan y Eugenia se dan cuenta de que Mauricio lleva cobrándoles 20 céntimos de más en el café durante los últimos once años. En total el hostelero les ha estafado seis mil euros, por lo que trazarán un plan para cobrarse la deuda con la ayuda de la Junca, que se hará pasar por vidente.
Simón (Dani Martínez), ante la negativa de Paz para ayudarle en el lío en el que anda metido, idea un timo con la ayuda de Luisma y se hace pasar por médico para estafar a los confiados pacientes. Por otra parte, Mauricio está entusiasmado con Dolores porque tan solo falta un día para consumar su relación. Llevan un mes saliendo y, después de este tiempo, ella cree que ya es el momento de acceder a los deseos del hostelero. Sin embargo, cuando llega el momento, Mauricio es incapaz de rematar la jugada. Para superar el problema Machupichu le consigue Viagra, pero por error se toma un somnífero y el segundo intento con Dolores es todavía peor.
Jonathan y Eugenia le van poniendo al día a Simón de la vida de cada uno en el barrio, pero de manera intencionadamente falsa. Simón cree así que Fidel es un transexual cuando en realidad la operación que ha tenido es de amígdalas; que Chema es un actor porno y que su propia hermana, Paz, es lesbiana. Cuando descubre el engaño, utiliza el mismo juego para vengarse de Jonathan. Por su parte, Mauricio monta un negocio clandestino de juego en su bar aprovechando que el casino del barrio ha cerrado temporalmente. Para no levantar sospechas en el vecindario, los clientes acuden disfrazados de frailes como si el Reinols fuera su centro de reunión mientras el monasterio está en obras. En el colegio de Luisito se ha organizado una carrera y Macu le pide a Chema y a Fidel que le ayuden a construir un vehículo de pedales para que su hijo pueda participar. Ilusionados por el reto hacen una maqueta pero, al verla, Luisma y Barajas se pican porque creen que, como padres, son ellos los que deberían hacerse cargo del invento.
Mauricio finge ser mudo para evitar una multa de aparcamiento. A resultas, recibe la visita de la representante de un asociación de sordomudos y queda impactado por su belleza. Para poder comunicarse con ella, le pide a Fidel que le enseñe el lenguaje de signos pero como es incapaz de aprenderlo decide pasar a la acción, sin saber que le espera una tremenda sorpresa. Por su parte, Soraya no comprende por qué Simón rechaza cualquier plan que se le ocurre organizar. Harta de sentirse ignorada le pregunta a su hermano qué motivos tiene para esquivarla y éste le explica que aún no ha superado las crueles burlas a las que le sometió en la infancia. Arrepentida, Soraya decide pedirle perdón públicamente y le prepara una fiesta de antiguos alumnos en el Instituto, que Simón aprovechará para ejecutar su venganza. Entretanto, a Barajas le han dado una bolsa con ropa usada en la parroquia y entre las prendas encuentra una sotana. Encantado al ver que la gente le saluda y le trata con respeto cuando se la pone, decide seguir con el rol de sacerdote.
Mauricio propone a Simón un negocio rentable que consiste en organizar bodas a través de una empresa ficticia con el único objetivo de quedarse con la fianza que las parejas tienen que depositar para organizar el evento. Por otra parte, Luisma y Barajas se han apuntado a un torneo de ping-pong por parejas, pero Luisma, al ver que Barajas es un pésimo jugador, cambia de idea y le pide a Paz que juegue con él. Sin embargo, surge un problema cuando averiguan que se trata de un torneo masculino, por lo que Paz tendrá que disfrazarse de hombre. Mientras tanto, Soraya sospecha que se ha quedado embarazada. Antes de saber el resultado de la prueba esconde el resultado de la prueba en la mochila de su hija. Chema descubrirá la mochila de Aidita con el test de embarazo y creerá que Aidita mantiene relaciones sexuales sin protección.
La cocinera del bar Reinols ha renunciado a su puesto de trabajo debido a las constantes bajadas salariales que aplica Mauricio. En su lugar empieza a trabajar La Junca, a la que se le ocurre utilizar carne de gato en las hamburguesas para rentabilizar al máximo el negocio. Fidel sospecha que la calidad de unas hamburguesas que se ofertan a dos euros no puede ser buena y decide que un laboratorio analice su composición. El resultado será mucho más alarmante de lo que creía. Por su parte, Luisma y Barajas descubren que su compañero de colegio Marcos, el Pajuelas ha conseguido ser el Presidente de Aeronautic Space, una importante empresa aeronáutica que está preparando un proyecto puntero dentro del sector. La visita de los dos amigos alegra mucho a Marcos, aunque muy pronto de se da cuenta de lo que los dos amigos pueden ser capaces. Por último, Jonathan continúa desesperado porque no es capaz de conseguir a ninguna chica desde hace tiempo. Como Simón tiene una técnica infalible para ligar, Paz le explica a Jonathan el secreto del éxito de su hermano. Ahora que Jonathan sabe cuál es el modus operandi de Simón, se avecina un duelo de conquistadores.
Carmen, una clienta de Chema, acosa constantemente al tendero para que se acueste con ella. Él, preocupado, le cuenta todo a Macu y Simón y éste, tras conocer que el marido de Carmen tiene una buena posición económica, piensa rápidamente en un medio para rentabilizar el asunto. Por su parte, Fidel presenta a su novio Chimo a su padre. El parecido entre ambos es asombroso, no solo física sino también ideológicamente. Agobiado por la situación, el joven decide romper con él, pero no le resultará nada fácil. Entretanto, Soraya, Aconcagua, Machupichu y la Junca quedan para tomar algo después de terminar su jornada en el Reinols. Esta camaradería despierta la envidia de Mauricio, al que le gustaría participar con ellos en estas reuniones. El hostelero consigue que le acepten en el grupo pero con él la fiesta es un desastre porque ni siquiera estando fuera del trabajo es capaz de respetarles. Viendo que no consigue integrarse, decide llevar a cabo un plan para cortar el buen rollo entre sus trabajadores. Por otra parte, Ainhoa le enseña a Luisma a través de la webcam el tatuaje que se ha hecho con su nombre, tal y como se habían prometido. Sin embargo, él no puede hacer lo mismo porque tiene miedo a las agujas de los tatuadores. Barajas intenta ayudar a su amigo habiéndole un falso tatuaje a boli.
Simón le pide a Paz que le presente a su amiga Claudia (Nuria Roca) y ella, viendo la oportunidad de reencontrarse con Luisma, le dice que acepta con la condición de que lleve a un amigo a la cita. Para su decepción, su hermano se presenta con Barajas. Sin embargo, los intentos de Paz por encontrar a algún chico que le haga olvidar a su exnovio dan sus frutos cuando conoce a Ataulfo, un chico cuyo nombre le recuerda a un juego que durante años ella tenía con Luisma. Por su parte, Mauricio va a vender algunos trastos viejos a la casa de empeño y enseguida se le ocurre un plan para timar al dueño con la ayuda del tasador. Al ser éste despedido, el hostelero se las ingenia para conseguir que contraten a Macu en su lugar. Entretanto, Barajas cree que se ha comprado un móvil de última generación por 50 euros, pero al poco tiempo se da cuenta de que tiene que pagar todos los meses esta cantidad. Por lo que respecta a Chema, está muy extrañado porque Hacienda todavía no ha practicado la devolución, sin saber que a Soraya, encargada de presentar la declaración el primer día del plazo, se le olvidó.
Luisma y Macu se sorprenden por el poco trabajo que tienen últimamente, hasta que descubren que la culpa la tiene el nuevo robot de limpieza que vende Simón. Llenos de ira, deciden contraatacar con un anuncio televisivo que rebele los fallos del robot, lo que hace caer sus ventas. Mauricio descubre que su abuelo mató al tío abuelo de Chema en la Guerra Civil y Aidita se va de intercambio a Misuri, aunque se da cuenta de que no es como ella pensaba.
Soraya se rompe una pierna y decide fabricar y vender diademas no con mucho éxito. Además, Luisma y Barajas ayudan a Aidita a ligar con un compañero de catequesis y Simón empieza una relación, sin saberlo, con una prostituta que contrata Mauricio. Cuando el hermano de Paz se da cuenta la factura asciende a 21.000 euros.
Mauricio apuesta por error 20.000 euros en internet a que Rudy Fernández, jugador del Real Madrid de baloncesto, no encesta ningún triple en su próximo partido. Al darse cuenta del error, hace todo lo posible porque Rudy no juegue ese partido. Se inventa una ONG y le secuestra, pero su plan no sale bien, ya que Sergio Llull llega al bar Reinols para rescatar a su compañero.
Jonathan ha quedado con Marta, una antigua compañera de clase de la que se mofaban todos por tener unas orejas muy grandes. Cuando la joven acude a la cita, Jonathan descubre que se ha convertido en una belleza y empieza a obsesionarse con la posibilidad de que Simón ligue con ella, lo que finalmente ocurre.
Para Mauricio todo lo que ayude a ligar es válido, por eso no duda en "hacerse" marroquí. Mientras tanto, Chema y Soraya se convierten en chicos de revista al más puro estilo "Bim Bam Bum" ante la mirada atónita de doña Eugenia. Y por si esto no fuera poco, a Barajas le da por la magia, creyéndose el mismísimo hombre invisible.
Mecos le cuenta a Jonathan que ha hecho un agujero en la pared del baño del cuartel para mirar a las chicas mientras se duchan. Acto seguido ambos prueban su sistema “voyeur,” aunque son descubiertos por una sargento que hay al otro lado del vestuario. Mecos consigue escapar, pero Jonathan debe hacerse pasar por una chica para que no le descubran. Por su parte, Paz decide contarle a su hermano que sigue enamorada de Luisma y aunque éste no lo comprende decide ayudarla con su relación. Por su parte, Macu vuelve a Madrid, algo que no le hace mucha gracia a Mauricio. Al mismo tiempo, Doña Hortensia, madre de Macu y hermana de Mauricio, comunica mediante telegrama su inminente llegada a Madrid. Su hija está muy contenta por la visita pero a Mauricio la noticia no le hace muy feliz. Para causar una buena opinión a doña Hortensia, Mauricio viste a Macu con una imagen muy clásica y le enseña a comportarse con sus mismos ademanes. Cuando Macu descubre lo que pretende, se niega a hacerlo, aunque Mauricio insiste en su idea buscándole un novio acorde con las ideas de su madre. El elegido es Fidel, que, aunque está intentando retomar su relación con Chimo, no duda en aceptar la propuesta de Mauricio a cambio de una recompensa.
Soraya descubre que es muy parecida a Graciela, una actriz venezolana de telenovela, y desde ese momento se engancha al culebrón y comienza a comportarse como ésta, algo que molesta a Chema. Por su parte, Macu le plantea a su novio comenzar una relación abierta para poder relacionarse con otras personas.
El agente Riesgo decide vengarse de Mauricio y secuestra a su madre. Desesperado, el hostelero decide buscar ayuda y no se le ocurre otra cosa que acudir al propio Riesgo que, al verle aparecer, se cree descubierto y huye. Mientras, Paz y Simón están a punto de irse a Londres pero en el último momento ella rompe los billetes, al saber que Luisma no ha podido leer su carta. Por otra parte, Jonathan tiene las dos manos vendadas porque se ha quemado y tiene que buscar a alguien para que le ayude a hacer las tareas más elementales. Cuando su madre declina la propuesta acude a Fidel y éste le lava la cabeza de manera tan placentera que Jonathan empieza a pensar que podría ser homosexual.
Soraya no da abasto atendiendo a los clientes del Reinols y sufre un ataque de ansiedad. Acude al psicólogo y éste le dice que el origen de sus problemas radica en que se esfuerza excesivamente por agradar a los demás, y que la terapia pasa por empezar a decir sin tapujos todo lo que piensa de los que la rodean.
Simón es el nuevo novio de una aristócrata. Durante su viaje a Mikonos, la prensa del corazón hace eco del romance y Mauricio, Macu, Paz y Eugenia se sorprenden cuando ven unas imágenes de la pareja en "Sálvame" que ponen en evidencia la gran diferencia de edad que hay entre los novios. Simón le propone a su hermana un encuentro con la duquesa para que se conozcan las familias, pero Paz se niega a colaborar y éste decide utilizar su poder de convicción para conseguir su propósito regalándole joyas de la duquesa y haciéndole ver el dinero del que podrían disponer en el futuro. Paz y la duquesa finalmente se conocen y las cámaras de "Sálvame" se preparan para entrevistar a Simón y a su novia. El joven quiere demostrar ante todo el mundo que su amor es puro y verdadero y le pide a Narcisa, que es como se llama la aristócrata, que se case con él cuando el programa está emitiéndose en directo, delante de Paz Padilla. Por otra parte, Fidel y Germán han inventado una aplicación móvil para conocer la temperatura en otros planetas con la que piensan enriquecerse pero, después de varias horas esperando, constatan que no se ha producido ninguna descarga.
Este año “Eurobarrios”, el concurso de música en el que participan los diferentes barrios de Madrid, se organiza en Esperanza Sur. Ante la posibilidad de ganar 10.000 euros, Simón se anima a presentarse con su hermana, que no está muy convencida con la idea pero acepta porque cree que los preparativos de su actuación van a contribuir a que se olvide de Luisma. Chema también está entusiasmado porque piensa que sus canciones pueden tener mucho éxito en el certamen, aunque en realidad nadie confía en él. Ajeno a la opinión de la gente sobre sus habilidades para la canción, sigue intentando encontrar una letra adecuada. De casualidad oye cantar a La Junca, descubriendo que su voz es justo lo que necesita. El día del casting la rivalidad está servida. Por su parte, Mauricio quiere revitalizar el consumo del bar y para ello idea una nueva línea de negocio: adquirir una franquicia de Yugo-Yugo, un tipo de yogur helado que se ha puesto muy de moda. Con lo que no contaba el hostelero es que, Hillary, la comercial del nuevo producto, le va a volver loco de amor.
Jonathan ha descubierto que Simón aparece en una fotografía de la mansión que Cristiano Ronaldo publicada en una revista del corazón. Aunque él niega haber estado allí, Jonathan está seguro de que miente y decide seguirle. Pronto se dará cuenta de que todo forma parte de un nuevo timo ideado por el joven. Entretanto, Soraya viaja a Venezuela como invitada a la grabación del último capítulo de la telenovela protagonizada por Graciela, a la que tanto se parece. Durante el rodaje, la actriz sufre un accidente y queda con la cara marcada, propiciando una ocasión de oro para que Soraya se inicie en el mundo de la interpretación. Por su parte, Mauricio está desesperado porque la clientela del bar es cada vez más escasa. Como recurso, y ante la imposibilidad de anunciarse en televisión, se le ocurre escribir a programas como ''Sálvame'', ''La Voz'', ''Cuarto Milenio'', ''el encantador de perros'' o ''Hermano Mayor'' inventando todo tipo de situaciones para aparecer en ellos.
Chema está muy disgustado porque ha causado la muerte a un enfermo terminal pisándole involuntariamente el cable de oxígeno mientras le entretenía con su lectura y le han echado de la ONG con la que colaboraba. Fidel le sugiere el 'Teléfono de la Esperanza' y él acepta, pero se sorprende cuando reconozca en su primera llamada la voz de Mauricio. Por su parte, Eugenia está entusiasmada porque se va a presentar al casting de 'Piratas del Caribe 13' y cree que tiene muchas posibilidades de conseguir un papel. Sin embargo, Barajas es contratado para rodar las escenas más arriesgadas de Johnny Depp.
Soraya y Simón se encuentran perplejos después de haberse besado. Agobiada, ella le pide a Macu su piso en el pueblo para desconectar de todo, pero él hace lo mismo con Mauricio y ambos coinciden otra vez allí. Mientras, el chino Wang ha pedido consejo a Mauricio porque quiere montar un negocio y este, ante la amenaza que supone la llegada al barrio de un nuevo comerciante, le sugiere que monte una tienda como la de Chema para asegurarse de que no pone un restaurante. Por su parte, Barajas y Luisma creen que han visto un ovni y empiezan a documentarse en la materia. Cuando ven a Higinio, el nuevo novio de Paz, piensan que es un extraterrestre porque es tan feo que su descripción coincide con la que han visto en un libro
Simón se ha enterado de que Paz se va de viaje a Italia con Higinio e intenta pensar en un plan para que anulen el viaje porque sabe que Luisma está dispuesto a declararse. Antes de que pueda hacer nada, el propio Higinio decide cortar la relación y Paz queda muy decepcionada por haber sido abandonada hasta por un hombre tan feo. Entretanto, Fidel está muy preocupado porque ha descubierto que su padre lleva sin devolver un libro a la biblioteca desde 1984. El tendero le explica que no lo ha devuelto porque teme la reprimenda de la bibliotecaria (Carmen Balagué), pero su hijo le obligará a afrontar su responsabilidad. Mientras, Soraya se entera de que Eugenia se comió un pollito que ella tenía cuando era pequeña. Indignada, se propone vengarse de ella matando a su mascota, un conejo de nombre Chatín, pero se verá incapaz de hacer daño al animalito. Por su parte, Mauricio trata de conseguir una subvención intentando convencer a la funcionaria que inspecciona su negocio que su establecimiento, en lugar de un bar, es un centro de discapacitados. Como no lo consigue, se aliará con Simón para organizar un timo ofreciendo viajes a la Luna. Su primera víctima será una clienta ciega (Tina Sainz).
Ainhoa regresa repentinamente de Barcelona y le planta un beso a Luisma con toda naturalidad. Paz se da cuenta de que el joven no le ha contado que ahora es su novio y le plantea un ultimátum para que le diga la verdad cuanto antes. En el Reinols, Machupichu sorprende con la noticia de que regresa a Ecuador para montar un bar por su cuenta. Viendo que se queda sin su mejor empleado, Mauricio hará todo lo posible por convencerle de que se quede, pero todos sus intentos provocarán el efecto contrario y Macu tomará cartas en el asunto. Por su parte, Fidel está inmerso en los preparativos de la boda de su padre y, escaso de presupuesto, se ve envuelto en un enredo con el que Simón le promete triplicar la cantidad de la que dispone para el evento. Como cabía esperar, el plan de Simón fracasa. Entretanto, Chema recibe una llamada de Aída y ésta le dice que va a visitar el barrio ese mismo fin de semana. Sabiendo lo importante que sería para Soraya que su madre estuviera presente en su boda, decide adelantar el enlace.
Una noche dedicada a nuestro personaje Mauricio Colmenero, comercial y hostelero, al servicio de tu conejo entero, para metertela por el agujero...