Un empresario de Barcelona es secuestrado y quemado vivo en un balcón de La Pedrera, lo cual obliga a un agente suspendido a retomar su puesto para trabajar en el caso.
Otra figura pública desaparece en circunstancias inquietantes. Milo y Rebeca se temen lo peor. Mientras, un periodista ambicioso está decidido a destapar la historia.
Mauricio recibe una llamada misteriosa justo cuando la policía identifica al primer sospechoso. Singla intenta convencer a Rebeca de que no trabaje con Milo.
El hallazgo de otro cuerpo calcinado en el Park Güell confirma las sospechas de Milo y Rebeca. La presión aumenta y las grabaciones de Mauricio despiertan dudas.
El caso sufre un giro trágico que pone a prueba a Milo. El asesino intenta reunirse de nuevo con Mauricio, pero deberá deshacerse de los agentes que le pisan los talones.
A pocos días de la visita del Papa, el teléfono de Mauricio señala a su fuente. Milo y Rebeca intentan evitar a toda costa una tragedia en la Sagrada Familia.